10 videojuegos que fueron responsables de asesinar a sus franquicias

Tras anunciarse el desarrollo de Batman: Arkham Knight, se presentó el DLC disponible al hacer la reserva, que nos permitiría controlar a Harley Quinn en cuatro mapas de desafío. Ahora, y tal como vemos en Gamepur, podría haber cambiado.

A tenor por lo visto en el nuevo material promocional del título de Rocksteady, el contenido descargable relacionado con Harley Quinn ahora se titula Story Pack, por lo que todo apunta a que podremos encarnar a uno de los personajes más carismáticos de la saga con su propia trama.

Quizás el retraso del juego, que inicialmente estaba previsto para finales de año, haya ayudado a la inclusión de nuevo material. Batman: Arkham Knight llegará el año que viene a PS4, Xbox One y PC.

; background-clip: initial; background-position: initial; background-repeat: initial;»>En ocasiones ocurre que una gran franquicia compuesta por varios juegos lanza un nuevo título, que resulta no llegar al nivel del resto, lo que da como consecuencia que no se vuelvan a lanzar juegos nuevos, y por tanto la franquicia en cuestión muere de manera irremisible. Y aunque intentemos rescatarla años después, siempre quedará en el recuerdo ese juego, por triste que esto suene.

Vamos, pues, a analizar algunos de esos juegos que se convirtieron en una enfermedad terminal para sus franquicias, por razones diversas, lo cual no implica que fueran malos juegos. ¿Cuál es el caso que más te ha afectado?

Alex Kidd in The Enchanted Castle

Esta saga clásica de Sega había tenido cuatro exitosas entregas cuando lanzó Alex Kidd in The Enchanted Castle. Todo apuntaba a que seguiría su recorrido de éxito, pero la crítica se cebó con este quinto juego por sus controles mal ajustados y sus mecánicas de juego aleatorias (a destacar un molesto minijuego de piedra-papel-tijera). Tras el fracaso comercial y el intento de lanzar una sexta entrega con Alex Kidd in Shinobi World, Sega abandonó el proyecto en 1990 para no volver.

Deus Ex: Invisible War

En este caso la franquicia no fue asesinada, sino más bien puesta en un largo coma. Y es que esta segunda entrega de Deus Ex tuvo un gran éxito de crítica y entre los aficionados, pero el fuerte desembolso que había tenido que hacer el estudio Ion Storm le llevó a la bancarrota, y a que no se retomara la franquicia hasta casi 10 años después. Suerte que Invisible War se trataba de un buen juego.

 Red Faction: Armageddon

Resulta muy irónico que un videojuego con el subtítulo “Armageddon” suponga el fin de una franquicia, e incluso de su distribuidor. Y es que tras el éxito de Red Faction: Guerrilla en 2009, las expectativas puestas en su siguiente entrega no se cumplieron, dando fin a una década de juegos. De igual manera, el fracaso comercial de Red Faction: Armageddon fue uno de los principales responsables de la bancarrota de THQ. Sus derechos están en manos del estudio Nordic Games, de manera que su vuelta no está del todo negada.

Sonic The Hedgehog 4: Episodio 2

Nadie es intocable, ni siquiera una de las grandes mascotas de Sega, con casi 25 años en su haber. Exacto, estamos hablando de Sonic, cuyo título episódico de 2010 supuso la caída en desgracia de una saga de juegos que ha servido de icono a la compañía y a los fans de videojuegos en general. Este segundo episodio tuvo éxito a nivel comercial, pero los aficionados más hardcore del original criticaban los cambios del sistema 2D. Como resultado, Sega canceló los siguientes episodios.

Dead Space 3

¿Terceras partes nunca fueron buenas? Sin duda éste fue el caso con la franquicia Dead Space, que había resucitado el survival horror con sus dos primeras entregas, obras maestras del terror como no veíamos desde las primeras entregas de Resident Evil o Silent Hill. El problema es que EA dio un paso en falso con Dead Space 3, convirtiéndolo en un título de acción con un confuso sistema de microtransacciones que convirtió a la franquicia en un cadáver flotando en el espacio.

 Banjo-Kazooie: Nuts and Bolts

Franquicias como Banjo-Kazooie se recuerdan con mucho cariño, pero hay una razón de que no se hayan lanzado más entregas. En este caso, Nuts and Bolts se trataba de un juego lanzado en una época convulsa de  Xbox 360, durante la que Rare estaba entrando en múltiples conflictos con Microsoft por haber potenciado demasiado la promoción de Gears of War sobre títulos como Viva Piñata. En un plan del estudio de revitalizarse, lanzó en 2008 este juego, que fue criticado por sustituir la temática de plataformas por minijuegos de construcción de vehículos, y supuso el exilio de Banjo y Kazooie.

Dino Crisis 3

La franquicia Dino Crisis se suele describir como “Resident Evil, pero con dinosaurios”, y es acertado, pues sin duda alcanzó la calidad de la saga de zombies de Capcom. Sin embargo, su atmósfera era diferente, y tuvo una gran acogida fuera de la sombra del T-Virus, o al menos así fue en su primera y segunda entrega. Con Dino Crisis 3, no sabemos por qué, pero los hechos se desarrollaban en una estación espacial invadida por dinosaurios mutantes. No sólo se criticó el cambio tan brusco de argumento, sino unos controles vagamente ajustados, los peores ángulos de cámara de la historia y un gameplay repetitivo como pocos. Sin duda fue una lástima, pues nos encantaría ver un nuevo Dino Crisis en la actual generación.

Darksiders 2

Hola, THQ, vieja amiga. Otro título que se vio envuelto en los problemas financieros de la compañía fue esta secuela de Darksiders, que si bien no se trataba ni mucho menos de un mal juego, si tuvo un presupuesto excesivo con respecto a lo obtenido por la primera entrega, y que por supuesto no se recuperó. Alabado por la crítica pero fracasado en ventas, Darksiders 2 acercó la guadaña a la garganta de THQ, e incluso una posible tercera entrega tuvo que ver con el cierre de Virgil Games. Actualmente, al igual que lo ocurrido con Red Faction, sus derechos pertenecen a Nordic Games.

Medal of Honor: Warfighter

Después de 13 diferentes entregas, uno podría pensar que una franquicia está blindada frente al fracaso o bien debe retirarse en su cúspide de éxito. Pues bien, no fue ninguno de los dos casos con Medal of Honor, que con su videojuego número 14, Warfighter, dio por finalizada a una franquicia que había dado comienzo en 1999 y había sobrevivido al viaje intrageneracional. El motivo de su fracaso fue el absoluto odio de la crítica y sus escasas ventas, y eso sin tener en cuenta el enrome parche que precisó el primer día, que aún así no arreglaba la plétora de errores que contenía. No sólo supuso el fin de Medal of Honor, sino que también tuvo gran peso en el cierre del estudio de EA en Los Angeles.

Shenmue 2

Considerado a día de hoy como una leyenda, el nombre Shenmue proyecta una alargada sombra en la historia de los videojuegos, y su tercera entrega ha tenido una acogida impresionante por parte de los aficionados. Y no ha tardado tantos años en llegar porque Shenmue 2 fuera un mal juego, nada más lejos, sino porque supuso un coste tal para Sega que para haber aportado beneficios, cada usuario de Dreamcast debía haber comprado varias copias del juego. De igual manera, su presupuesto desmesurado fue el culpable de que Sega se convirtiera en un desarrollador de terceros.

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