10 videojuegos que se boicotearon a sí mismos

10 videojuegos que fracasaron por intentar hacerse populares

Cuando cada año vemos lanzarse nuevas entregas de franquicias muy visitadas, como puede ser el caso de Assassin’s Creed o Call of Duty, muchos aficionados lanzamos gritos al cielo pidiendo un cambio. Sin embargo, en ocasione son entendemos que la innovación es muy arriesgada para un estudio de desarrollo, y puede salirle muy cara si no alcanza el público necesario.

Es por ello que, en ocasiones, juegos que introducen una experiencia innovadora o que será muy claramente aceptada por el público, quedan mancillados por un intento de que todo el mundo vea ese juego como algo reconocible y se sienta cómodo comprándolo. Sin embargo, en ocasiones esto puede jugar en contra de un videojuego, haciendo que aquello que le hace destacar positivamente quede oculto por sus intentos de convertirse en un producto de larga tirada. Con esta idea en mente hemos elaborado este reportaje, en el que recopilamos 10 videojuegos que se "suicidaron" intentando ser populares, cuando deberían haberse quedado como títulos de culto.

Fracture

La tecnología GEOmod de Red Faction era la insignia de este juego, en el cual podíamos manejar fracciones del terreno y moverlas como si fuéramos un terremoto andante. Sin embargo, esta posibilidad era una mera minoría, pues el resto del juego se había desarrollado de manera que gustara a todo el mundo, perdiendo así ese aire experimental. Por ejemplo, su protagonista era un personaje sin desarrollo que bien podría haber salido de un generador aleatorio de marines espaciales.

Dark Sector

Como volveremos a ver en esta lista, Dark Sector fue el ejemplo de una tendencia que mató muchos juegos que intentaron repetir el éxito de Gears of War. En este caso, nos poníamos en la piel de un personaje con un doblaje excepcional, que utilizaba armas genéticas y una cuchilla en cámara lenta para hacernos disfrutar de un concepto muy prometedor. Sin embargo, su guión se quedó más que cojo, y esas mecánicas calcadas del título de Bleszinski terminó de matar su éxito.

Assassin’s Creed 3

Incluso una de las sagas más importantes de la historia reciente de los videojuegos pecó de querer llamar demasiado la atención. En este caso, Ubisoft tuvo miedo de perder usuarios si aumentaba la dificultad, de manera que convirtió a Connor en un tanque que convertía a sus enemigos en mantequilla sin esfuerzo por parte del jugador, perdiendo así al público más exigente.

BulletStorm

Este juego es uno de los shooters más puramente divertidos a los que nos hemos podido enfrentar en la anterior generación, pero su intento de ser excesivamente aleatorio (copiando la tendencia creciente de los memes en las redes sociales) hizo que se pasara de rosca y espantara a un gran número de público.

Dark Void

La gran baza de Dark Void era la posibilidad de movernos en todos los ejes del espacio gracias a un jetpack, en unas mecánicas muy exigentes. El problema es que quiso repetir el éxito de sus contemporáneos, e introdujo las mismas coberturas de Gears of War o Uncharted y se convirtió en “uno más”.

Hitman: Absolution

Tras Hitman: Blood Money, todos los aficionados del agente 47 esperábamos que su salto a la nueva generación fuera espectacular. Sin embargo, se dio un caso muy similar a lo ocurrido cuando un grupo de música que te encanta lanza un álbum más comercial. La nueva entrega intentó acercarse a la adaptación cinematográfica, convirtiendo el sigilo en acción y cambiando los largos y complejos niveles de su predecesor por niveles cortos y largas cinemáticas.

Fuse

Este videojuego de los creadores de Ratchet & Clank fue testado hasta la extenuación, y prácticamente todas sus ideas fueron descartadas para contentar al público. El producto final fue tan diferente de la idea principal que terminó por convertirse en un galimatías de mecánicas inconexas que no estaba a la altura del momento ni de Insomniac.

Splinter Cell: Conviction

Tras la excelente experiencia que supuso Chaos Theory, Ubisoft se lanzó a darle un lavado de cara, dudamos que fuera necesario, a Sam Fisher, que pasó de ser un espía en las sombras para despachar a sus enemigos con los puños a plena luz del día. La reacción de los aficionados de la saga fue negativa por decir poco.

Mass Effect 3

Mass Effect 2 fue una de las mejores experiencias RPG que hemos tenido en la séptima generación, y los aficionados nos subíamos por las paredes esperando el lanzamiento de la tercera entrega. Erróneamente, pues Bioware decidió hacerlo más asequible a la mayoría de jugadores, sacrificando el argumento en pos de la acción, y dando un colofón a la saga que Shepard no se merecía.

Binary Domain

La historia de este juego de los creadores de Yakuza tenía ideas dignas de genios como Asimov u Orwell. De esta manera, nos situaba en una sociedad en la que los androides se habían infiltrado en las altas cotas de jerarquía, y nuestra labor era destronarlos. El problema es que lo hacíamos con un personaje plano que (sorpresa) utilizaba el sistema exacto de coberturas de Gears of War.

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