7 sagas y videojuegos que acabaron en tribunales

El debate sobre los videojuegos y la violencia está volviendo a sonar con fuerza. Recientemente, y a raíz de ciertos acontecimientos, las miradas han vuelto a colocarse sobre un binomio que lleva años estigmatizando una forma distinta de entretenimiento (y de muchas más cosas) pero que, ya en el pasado, venía sonando con fuerza. De hecho, con tanta, que incluso llegó a llevar algún juego a los tribunales.

Realmente, este no ha sido el único motivo por el que se han visto multas, denuncias y sentencias en relación con la industria. Hay muchos más casos que llevan dándose desde hace mucho, desde los albores del ocio digital. Hoy, en AlfaBetaJuega, os traemos un repertorio con los casos más sonados y surrealistas.

A continuación os dejamos con 7 sagas y videojuegos que acabaron en los tribunales. Problemas legales, plagios, copyrights y muchos más argumentos por los que algunas de las franquicias más famosas de la historia han tenido que desfilar frente a abogados y jueces.

 

Pokémon

Abra, Kadabra y Alakazam. Este trío de Pokémon de tipo Psíquico pertenecientes a la primera generación porta una cuchara que simboliza sus poderes mentales. Esto no le hizo ni pizca de gracia al ilusionista Uri Geller, que aseguraba que dicha idea era una copia de sus números mentales (en los que doblaba cucharas y hacía otro tipo de peripecias). Cuando este artista vio las cartas intercambiables niponas, tardó poco en elevar sus quejas a los tribunales, solicitando 100 millones de dólares por daños y perjuicios. Los tribunales, finalmente, le recomendaron que guardara sus cucharas en el cajón.

 

Mortal Kombat

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Otro caso en los que se trata de conectar violencia y videojuegos. En 1997, Noah Wilson falleció a consecuencia de un apuñalamiento realizado por uno de sus amigos. La madre de Noah no tardó en señaar a Midway Games y su videojuego, Mortal Kombat, asegurando que el homicida era un jugador empedernido del sangriento título de lucha, hasta el punto de creer que era Cyrax, uno de los luchadores. La Primera Enmienda sirvió para que la corte eludiera las responsabilidades de Midway al señalar que no era responsable del asesinato

 

Grand Theft Auto

En 2005, Devin Moore robó el arma de un policía mientras estaba siendo detenido por el robo de un vehículo, en ese momento, disparó y mató a varios agentes. A consecuencia de esto, el abogado Jack Thompson decidió ir a por la cabeza de Sony y Rockstar por el videojuego Grand Theft Auto: Vice City. Según él, el asesino estaba intentando recrear las escenas del videojuego en la vida real. Aun así, el Tribunal Supremo de Alabama desestimó su petición en favor de las dos compañías.

 

World of Warcraft

Alyson Reeves vio en World of Warcraft una buena forma de hacer negocio. Este usuario creó Scapegaming, una firma que se hizo de oro montando un servidor privado de WoW en el que los suscriptores podían pagar para subir de nivel, conseguir equipamiento raro y un sinfín más de posibilidades a conseguir a cambio de dólares. A Blizzard no le gustó nada esta práctica, hasta el punto de llevar a Reeves a los tribunales para demandarlo. El día del juicio, el sujeto no se presentó, suponiendo la victoria automática de la compañía y una multa de 88 millones de dólares para el dueño de Scapegaming. Calderilla.

 

Guitar Hero

Música y videojuegos no suelen hacer un buen matrimonio, y si no que se lo pregunten a YouTube. En 2007, el grupo The Romantics demandó a Activision por el uso indebido de su canción «What I Like About You», introducida en el videojuego Guitar Hero Encore, Rocks the 80s. Al parecer, aunque se dio permiso para usar una cover, esta sonaba demasiado parecida a la canción original; sin embargo, la justicia se puso de parte de Activision en este entuerto debido al acuerdo firmado por la compañía y el grupo previamente.

 

Final Fantasy VII

La artista coreana Ivy tuvo un serio encontronazo con Square Enix en 2007. La cantante pop recreó una escena de Advent Children en la que combatía en la piel de Tifa. La total imitación de la apariencia de la luchadora y la introducción de escenas del filme no hacían más que infringir todo lo escrito sobre copyright. Debido a esto, la compañía nipona fue a juicio, donde se estableció uina multa de 244.000 dólares. Fantom Entertainment Group, productora de la cantante, decidió apelar la sentencia, enfadando aún más a unos tribunales que, en consecuencia, decidieron aumentar la multa a los 326.000 dólares. La pena económica más elevada hasta el momento en Corea del Sur por infringir copyright.

Si tenéis curiosidad por ver aquel vídeo de la discordia, aquí lo tenéis.

 

Pong

Los problemas legales en los videojuegos se han dado desde hace mucho, hasta el punto de que incluso en sus primeros pasos la industria ya tenía affaires con los tribunales. En los años 70, Ralph Baer llevó a juicio a Atari. Baer, padre del videojuego de ping-pong que se incluía en la Magnavox Odyssey, argumentaba que el cofundador de Atari, Nolan Bushnell, había copiado su concepto de juego tras echar unas partidas. La cronología cuadraba, ya que esta toma de contacto fue varios meses antes del lanzamiento de Pong. La derrota legal fue para Atari, que decidió parar en seco antes de ir a juicio por todos los gastos que esto supondría. A cambio, podrían vender Pong, pero pagando los pertinentes royalties a Magnavox.

Juan Antonio Fonseca Serrano

Saltando sobre tortugas en los suburbios de Midgar, con una guadaña cerca del corazón, desde finales de los 80. Juego a lo que puedo, junto letras sobre lo que me apasiona y siempre tengo un ojo en las redes.

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