A la sombra del vampiro: la puesta al día de Castlevania

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“No es un verdadero Castlevania” o “No se parece en nada a los anteriores” son dos de las opiniones que, al poco tiempo del lanzamiento del primer Castlevania: Lords of Shadow empezaban a oírse por boca de algunos aficionados. Los madrileños Mercury Steam habían tomado las riendas de una franquicia que había visto sus años dorados de la mano de Koji Igarashi, pero que empezaba a quedarse estancada a pesar de que seguía siendo una garantía con cada entrega lanzada en portátiles. Castlevania: Dracula X Chronicles para PSP y los juegos para DS, Dawn of Sorrow, Portrait of Ruin y Order of Ecclesia, dejaron muy buen sabor de boca. Pero hacían falta nuevos aires.

Estos aires llegaron de la mano de Dave Cox, Enric Álvarez, y el resto del equipo del estudio español, que cogieron una de las franquicias más famosas de Konami para someterla a un tratamiento completo de renovación. Lords of Shadow supuso un reinicio de la historia de la saga, y si bien ésta en sus comienzos miraba hacia el cine, esos monstruos clásicos de la Universal que se encontraban reunidos a la chita callando en los primeros cartuchos, ahora tiraba algo más hacia la mitología y el folklore, con unos diseños más asilvestrados, si se nos permite la expresión, para unos seres que, al fin y al cabo, se suponía poblaban las pesadillas de las sencillas gentes de Centroeuropa.

Y sin embargo, el fan clásico montaba en cólera al ver las primeras imágenes: "este no es mi Castlevania, me lo han cambiado" era el resumen. ¿Pero realmente era así? ¿Tan diametralmente opuesto era Lords of Shadow al universo Castlevania que conocemos y amamos? En realidad, no lo es tanto…

Lords of Shadow era un homenaje casi continuo, aunque hablase otro idioma, a la continuidad original, y como tal está trufado de guiños y de adaptaciones. Si vais a seguir por la senda de Mercury Steam con Lords of Shadow 2, pero os enganchásteis con Lords of Shadow al mundo Castlevania, seguidnos en este repaso a los parecidos y referencias entre uno y otro. Avisados estais de que habrá spoilers, seguramente muchos y grandes, así que proceded bajo vuestra responsabilidad.



Las similitudes entre las cronologías paralelas de Castlevania comienzan por su propio protagonista. Gabriel Belmont es el misterioso protagonista al que controlamos en Lords of Shadow, cuando nada más empezar el juego le vemos entrando en acción, vemos que su atuendo es una especie de armadura rojiza y su arma una extraña cruz que esconde un látigo de cadena. Ambos elementos nos son levemente familiares.

No es la primera vez que un Belmont blande una cadena ya que es la forma que el látigo Vampire Killer, posteriormente traducido como Matavampiros en las localizaciones a nuestro idioma, adoptaba en los primeros juegos una vez recogidos dos potenciadores para causar su máximo daño. Pero el guardarropa de Gabriel tiene una referencia mucho más clara. No hay más que ver la portada de Castlevania II: Simon’s Quest para darse cuenta de que los modelitos que lucen Gabriel y Simon se dan un cierto aire. Más aún, la pose habitual de Gabriel recuerda bastante a los primeros sprites de los juegos de NES, representando a Simon y a su antepasado Trevor. Por motivos de guión, no obstante, Gabriel no comparte el mismo trasfondo que sus referentes, aunque sí se nos comenta que podría tener alguna relación con los aristócratas de la familia Cronqvist. El mismo apellido que lleva Mathias Cronqvist, personaje de Castlevania: Lamment of Innocence que, a la postre, acabaría convertido, no sigáis leyendo si no queréis dos spoilers en uno solo, y es uno muy gordo (no digáis que no hemos avisado) en el mismísimo Drácula, curiosamente un indicador muy claro del destino que comparte, en serio, no digáis que no os hemos avisado, Gabriel.

Volviendo al arma en cuestión: la continuidad anterior nos decía que el Vampire Killer no tuvo originalmente ese nombre sino que se le conocía como el Látigo de Alquimia, ya que precisamente fueron estas artes las que usó Rinaldo Gandolfi para crear el arma mágica que llevaríamos en Castlevania: Lamment of Innocence por primera vez, cronológicamente hablando. Eventos posteriores en ese juego darían lugar al Vampire Killer tal como lo conocemos… y con lo que alberga en su interior, que vuelve a ser un enorme spoiler pero que en esta ocasión no desvelaremos por no venir al caso. En Lords of Shadow, pese a que se nos da a conocer el arma de Gabriel como la Cruz de Combate, también se nos cuenta que ésta también se conoce como la Matavampiros, un guiño más que necesario además de evidente. Y, en efecto, Rinaldo Gandolfi vuelve a ser su creador.

 

Dice el dicho que un héroe se mide por sus enemigos. La familia Belmont no ha ido escasa en este sentido a lo largo de sus entregas, pero es que no pocos de ellos los ha heredado Gabriel en este reinicio de la saga. Tanto personajes de cierta relevancia como criaturas al uso que salen al paso al Belmont de turno para ser carne de cañón, o de látigo en este caso. Veamos algunos de los que han repetido papel:

Carmilla

 

Personaje literario creado por Joseph Sheridan Le Fanu, en la saga clásica hace su aparición esporádicamente desde Castlevania II: Simon’s Quest bajo la forma de una máscara flotante. Posteriormente adoptaría otras encarnaciones, pero la máscara sería un elemento habitual en ella. En Rondo of Blood aparecía con Laura, su sirviente, también salida de la novela de Le Fanu en donde es el nombre de la protagonista del relato.

En Lords of Shadow: Carmilla tiene posiblemente su momento de mayor gloria hasta la fecha al ser, más spoiler, uno de los Señores de la Sombra, concretamente el Señor Vampiro. Carmilla es presentada como un oponente peligroso, pero ante todo como una vampiresa seductora que incluso intenta que Gabriel se una a sus filas. Tampoco falta a la cita Laura, que de hecho tendrá un papel más importante en el DLC Reverie, y quien se refiere a ella como su “madre”.



Malphas

También llamado Karasuman en Symphony of the Night, donde lo encontramos haciendo las veces de jefe de la Torre del Reloj. Malphas es un enorme ser alado y, por lo general, negruzco, como un extraño hombre con unas gigantescas alas de cuervo. Repitió papel en Harmony of Dissonance, Portrait of Ruin y Dawn of Sorrow.

En Lords of Shadow: Malphas es en esta nueva línea temporal la Bruja Cuervo Malphas, y su aspecto es más siniestro y menos humano en esta ocasión. Una criatura que posee una cabeza de cuervo y un cuerpo totalmente emplumado que además posee la facultad de lanzar a sus crías contra nosotros. 

Olrox y Brauner

Dos señores vampiro a los que en la saga original se les representa con un aspecto un tanto similar, cercano al Nosferatu de Murnau, y de hecho, el nombre de Olrox es precisamente una referencia al conde Orlok, identidad del vampiro del director expresionista que a su vez pretendía adaptar la novela Drácula. De Olrox se sabe en Symphony of the Night que es uno de los moradores de Castlevania, e incluso podemos recoger piezas de equipo para Alucar con su nombre. Eventualmente, como no, tendremos que enfrentarnos a él.

 

En lo que respecta a Brauner, es el villano principal de la entrega Portrait of Ruin, para DS, el segundo juego en el que los Belmont ceden el protagonismo a sus parientes, los Morris. Jonathan Morris, hijo del protagonista de Castlevania: The New Generation para Mega Drive, es el portador del Vampire Killer que acude a luchar contra Drácula al aparecer, de nuevo, a la fortaleza Castlevania. Pero para su sorpresa, en su interior no se encuentra el vampiro que esperaba. Brauner ha conseguido dominar el castillo mediante el poder de sus pinturas mágicas y es el adversario al que Jonathan Morris y Charlotte Aulin deben derrotar para que el bien triunfe nuevamente sobre el mal.

En Lords of Shadow: Brauner y Olrox son, ahí es nada, hermanos y generales del ejército de vampiros que asola la aldea de Wygol, precisamente una de las localizaciones de Order of Ecclesia, y otra referencia que añadir a la lista. A ambos los vemos en todo momento en su forma vampírica, mucho más bestial que la representada en los anteriores juegos de Konami.

La Criatura de Frankenstein

 

Pues sí, la creación del doctor Victor Frankenstein en su afán por jugar a ser Dios y vencer a la Muerte ha sido un habitual en varios juegos de las serie Castlevania con la imagen que todos tenemos en mente y que debemos a la producción cinematográfica de los estudios Universal. Y al igual que ésta, los rayos tienen bastante que ver con la Criatura, algo que queda patente sobre todo en Symphony of the Night.

En Lords of Shadow: la Criatura de Frankenstein sigue siendo la Criatura de Frankenstein, pero no con la forma que esperábamos ver. No será en esta ocasión un remedo de partes de cadáveres tanto como una especie de engendro mecánico artificial que no se lo pondrá especialmente fácil a Gabriel.

Muerte

En las entregas clásicas, es el sempiterno lugarteniente de Drácula, quien ha logrado mantenerle bajo su servicio por los siglos de los siglos, algo que también da una idea de la magnitud del vampiro maestro. La Muerte siempre precede al combate definitivo en el punto más elevado de Castlevania contra su amo y señor, y generalmente nos ataca lanzando su inseparable guadaña en distintas pautas.

En Lords of Shadow: hablaríamos más propiamente del Señor de los Muertos, el último de los Señores de la Sombra… pero que al fin y al cabo es la Muerte. Y, como es habitual, vuelve a ser el último rival antes del enfrentamiento final. Pero esta vez nos ahorraremos los detalles.



Slogra

Junto con Gaibon, es uno de los jefes recurrentes en numerosas entregas de la saga, aunque en su caso suele aparecer en los primeros compases de la aventura para ejercer de enemigo grande pero de bajo nivel. Uno de los primeros combates de final de zona para ir rompiendo mano, con el aspecto de un reptil picudo de cuello largo armado con una lanza.

En Lords of Shadow: pues para ser francos… técnicamente no aparece. Es decir, aparece, porque si no no lo mencionaríamos… pero lo hace cuando el juego ya ha terminado. Su presencia es un cameo en la escena post-créditos destinada a causar una última reacción en el jugador clásico. Siempre está bien que se acuerden de los fijos, aunque no sean pesos pesados. Puede que en la secuela le toque el turno de hacer algo junto a su compañero Gaibon…

 

Con todo lo dicho veréis que hay más de Castlevania de lo que podría parecer a primera vista en Lords of Shadow, pero es que la lista no terminaría aquí. Porque hemos enumerado personajes con cierto peso, pero tendríamos también criaturas más “de a pie” que también han tenido equivalente. Es el caso de los huargos, enormes lobos que en la saga clásica lanzaban bolas de fuego, los licántropos, los zombis, los gremlins (duendecillos que podían prender fuego por el decorado con sus antorchas), los esqueletos o las armaduras animadas. Ciertamente las referencias son muchas. Aunque originalmente no era un enemigo, Cornell, el Señor de los Licántropos, comparte nombre con el protagonista de una de las infames entregas para Nintendo 64, un hombre bestia. Tenemos también camuflada durante la parte de la caja de música la partitura del clásico tema Vampire Killer, e incluso entre las notas que Gabriel va encontrando por la aventura leemos mensajes de personajes de otros juegos. ¿Sabíais que Link también se las ha visto con los monstruos de Castlevania? ¿O que los tres protagonistas de Day of the Tentacle pertenecían a la misma orden que Gabriel?

 



Al final, Castlevania: Lords of Shadow resultó ser un gran juego por sí mismo. Pero visto con detenimiento también fue un gran homenaje a la saga original, solo que a su manera. Ahora llega su segunda parte y estamos ansiosos por ver cómo concluye la trama que tiene en mente Mercury Steam, y si siguen las referencias. De momento, Alucard se une a la fiesta para alegría de muchos fans. Y esta vez tenemos un Drácula de pleno derecho en escena. Es hora de que el señor de los vampiros vuelva a asolar Europa.

Juan Elías Fernández

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