A Way Out quiere servir de inspiración para próximos desarrollos

A Way Out está gustando, una apuesta tan sencilla como la de colaborar con otro jugador y encontrar una forma de escaparse de una cárcel. Una producción que trae otras innovaciones, como por ejemplo que sólo uno de los dos usuarios que se encuentren dentro de estas partidas tenga el juego, pudiendo invitar a otro que no lo haya comprado. Una idea que no podría haberse hecho real si sus desarrolladores no hubieran apostado fuerte por ello.

Y esto es lo que Josef Fares, creador de A Way Out, quiere que termine siendo de ejemplo a otros estudios para que asuman riesgos y exploren nuevas fórmulas. Así lo ha indicado en una entrevista con Games Industry en donde anima a otros desarrolladores a que se atrevan como él ha hecho en esta ocasión y con unos grandes resultados.

“Quizás no lo hayamos hecho bien, porque hemos regalado una copia gratis (por cada jugador), pero eso en realidad no importa. Al final ha sido una buena forma de testear”, explica Fares sobre las nuevas fórmulas introducidas en A Way Out, quien recuerda cómo al principio no faltaron voces críticas con su decisión sobre este título completamente cooperativo: “Al principio, la gente decía, '¿No es arriesgado? ¿No venderás menos? No me importó. Esa era mi visión, así que la seguí”.

Eso sí, el creador de A Way Out también es consciente de que debe haber límites a la hora de dar libertades al desarrollador. “Si solo dejas que los desarrolladores hagan lo que quieran, te costará mucho dinero. Algo que se ha perdido, pero que cada vez es más común, es tener una visión muy clara desde el principio. Los juegos son caros, por lo que no se puede tener una actitud de 'sí, vamos a jugárnosla, mierda'. Me tomo mi trabajo muy en serio. Si le das a alguien 100 millones de dólares, quieres saber que lo que obtienes es realmente bueno”.

Para ilustrar esta perspectiva, Fares pone como ejemplo a Sony y Naughty Dog, un gran publisher con grandes recursos económicos que ha permitido a un estudio asumir riesgos como en el caso de The Last of Us. Algo que el creador de A Way Out achaca a la confianza que se tenía en estos desarrolladores por trabajos anteriores y un punto que espera alcanzar con estudios como Electronic Arts, que no se ha llevado ni un solo dólar de este título cooperativo.

 

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