AlfaBetaRETRO: Repasamos la saga Call of Duty

AlfaBetaRETRO: Repasamos la saga Call of Duty

Call of Duty. Todos los jugadores, en algún momento, hemos jugado o al menos oído hablar de esta saga shooter. Una saga que lleva más de diez años con nosotros y cuyas entregas siempre nos ofrecen nuevas experiencias con las que disfrutar. Una saga que se ha convertido, sin lugar a dudas, en todo un referente en su género.

Pero… ¿qué es Call of Duty? ¿Cómo comenzó? Su primera entrega se lanzó en 2003 como un sucesor espiritual de Medal of Honor: Allied Assault. El título llegó de la mano de Infinity Ward, estudio creado por ex-miembros de 2015 inc. Lo que fue una corazonada y un intento de traer un videojuego único sentó todo un precedente… y la leyenda nació.
El primer Call of Duty nos situaba en plena Segunda Guerra Mundial, época que se convertiría en un elemento común de esa saga. El motor iD Tech nos proporcionaba un videojuego adaptado a las demandas gráficas de su época, y su jugabilidad traía un título muy adictivo donde debíamos salir victoriosos en nuestros enfrentamientos contra el bando enemigo.

La prueba resultó ser todo un éxito, e Infinity Ward se atrevió con una segunda entrega que llegó en 2005, apenas dos años después. Todavía nos encontrábamos en la sexta generación de consolas, por lo que aquellos jugadores que ya habían disfrutado de la primera entrega podían volver a los conflictos de la Segunda Guerra Mundial sin demasiado esfuerzo. Una vez más, la fortuna sonrió a la saga.

Call of Duty 3 llegó ya entrada la séptima generación de consolas, lanzándose en 2006. Lo que por aquel entonces era una trilogía en curso nos trajo de vuelta la Segunda Guerra Mundial, con modelos de armas y escenarios sacados de contiendas reales. En este caso su desarrollo corrió a cargo de Treyarch, pero no por ello la entrega tuvo menos éxito.

Pero, tras un par de años, la Segunda Guerra Mundial comenzaba a resultar algo repetitiva y parecía haber una necesidad por ir más allá, de aventurarse en lo desconocido o aquello en lo que no muchos todavía se habían interesado. Fue a partir de este momento que Call of Duty tomó un rumbo que hoy día bien recordamos. De la serie principal, comenzaron a aparecer lo que parecían series dentro de la propia saga. 

De esta manera, en 2007 nació Call of Duty 4: Modern Warfare. Lo más destacado de este título es que intentaba dar los primeros pasos hacia el enfoque futurista centrándose primero en un futuro no demasiado lejano: 2011. En cuatro años no había demasiados avances tecnológicos, pero eran suficientes como para dar pie a toda una línea argumental que duraría tres juegos, todos bajo el nombre de Modern Warfare y lanzados en 2009 y 2011. Rusia buscaba recuperar su esplendor de la era soviética, y el conflicto a nivel mundial derivado de ello daría para toda una trilogía que muchos jugadores han aplaudido. 

Esta no fue la única vertiente que se derivó de la saga. En 2010 se puso a la venta Call of Duty: Black Ops. Aquí volvíamos atrás en el tiempo y nos situábamos en la Guerra Fría, pero también llegando a recibir escenarios de la Guerra de Vietnam. Dábamos marcha atrás, pero Black Ops supuso el último empujón que necesitó la saga para terminar de consolidarse. 

A pesar de esto, Call of Duty: Black Ops también estaba pensado para sentar las bases de esta visión futurista que se pretendía alcanzar. Así, Black Ops 2 hizo una combinación que nos llevaba del año 1980 al 2025, y finalmente Black Ops 3 fue muchísimo más allá y nos hizo viajar hasta el año 2065, donde la tecnología avanzada nos ofrecía combates de verdadero espectáculo. 

El gusto por lo venidero continuó apreciándose en los otros videojuegos lanzados, tales como Call of Duty: World At War (impulsor del modo zombis que se convertiría en un pilar esencial de Black Ops), Call of Duty: Ghosts y Call of Duty: Advanced Warfare. Pasaban los años, y pese a que la saga seguía manteniendo toda su esencia, las posibilidades de las generaciones de consolas más actuales permitían apreciar una impresionante mejora en todos los niveles. Pasamos a gráficos con baja nitidez a un increíble cuidado en el detalle. Íbamos, de cada vez, haciendo más real el futuro.

 

Y ahora, ¿en qué punto nos situamos? El videojuego lanzado más recientemente ha sido Call of Duty: Black Ops 3. Aquí la acción tenía lugar en el año 2065 y supone la entrega en la que más lejos en el tiempo hemos llegado, pero esto está por terminar. El próximo 4 de noviembre se lanza Call of Duty: Infinite Warfare para PlayStation 4, Xbox One y PC.

Aquí la humanidad ha logrado lo que tanto ansiaba: conquistar las estrellas. Sin embargo, una grave crisis energética amenaza la civilización y la única manera de salir de ella es colonizar más planetas. Sin embargo, no todo el mundo se encuentra en la misma página porque una facción insurgente intenta hacerse con el control de estos recursos, cosa que afectaría gravemente a los habitantes de la Tierra. Un villano como Kit Harington, escenarios de gravedad cero, unas batallas épicas tanto en tierra como en el espacio y un modo zombis muy retro son tan solo unos pocos elementos de todo lo que nos espera en esta entrega que está por llegar. Todo esto, unido al motor gráfico IW Engine, ya utilizado en anteriores entregas pero con ciertas mejoras que quieren traer mucho más realismo, promete convertir esta entrega en una de las más importantes.

Call of Duty ha evolucionado mucho a lo largo de sus trece años de historia, y este es tan solo el principio. Habrá que estar muy atento a lo que Infinity Ward nos ofrece. A lo largo de sus más de diez videojuegos y su gran cantidad de contenido adicional hemos podido disfrutar de uno de los shooters más conocidos de los videojuegos, donde un buen trabajo a nivel táctico y estratégico es fundamental para alcanzar la victoria.

¿Cuál es tu entrega favorita?

 

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