Amazon compra dominios ofensivos para evitar que lo hagan los usuarios

Internet es ese lugar donde podemos encontrar infinidad de curiosidades. Desde hace un tiempo, cualquiera puede hacerse con un dominio en la red, pagando una determinada cantidad, sin importar su contenido. Algo que ha servido para que muchos aprovechen la oportunidad de registrarlos con una gran expectativa de reventa. Aunque hay ciertos usuarios que también lo hacen con intenciones menos comerciales, como crear dominios con nombres ofensivos para determinadas compañías.

Ante este tipo de medidas, las empresas comienzan a lanzar sus propias contraofensivas, como es el caso de Amazon, que ha decidido guardarse las espaldas comprando dominios bastante pintorescos y curiosos como screwamazon.com, amazonstinks.com o amazonsucks.com, tal y como comprobaba un usuario de Twitter.

Parece una medida para reservarse contra posibles dominios que puedan resultar dañinos: más vale prevenir que curar, pensarían desde Amazon. A decir verdad, resulta mucho más fácil y cómodo destinar una pequeña inversión a la compra de dominios, que tener que intentar retirarlos por la vía legal una vez pertenezcan a otros usuarios con otros fines. Así, se protegen de recibir ataques por parte de webs que contengan su nombre y resulten fáciles de recordar, con lo que la imagen de la compañía podría verse perjudicada. 

El caso de Amazon no es, ni mucho menos, aislado. Coca-Cola, por ejemplo, tiene en su poder dominios del tipo ahh.com y ahhh.com, aunque no se conoce el fin con el que la compañía de la bebida podría querer este tipo de webs. Sin embargo, a pesar de todas estas medidas, las compañías siempre estarán expuestas a que los usuarios tiren de imaginación y astucia para continuar con esta práctica. Y es que, ¿hasta qué punto se pueden proteger en estos casos? ¿Cuántos dominios serían necesarios para protegerse completamente de este tipo de acciones?

¿Qué pensáis vosotros?

Juan Montes

Comunicador y apasionado de los videojuegos de aventuras, rol y plataformas. Crecí junto a un marsupial y blandiendo la llave espada; ahora acompaño a cazarrecompensas, asaltatumbas y luciérnagas con la misma pasión.

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