Análisis de Life is Strange: Before the Storm – Episodio adicional: Adiós – El adiós agridulce de Max y Chloe

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Life is Strange fue uno de los grandes títulos de corte independiente que se hizo gigante desde el primero instante en el que puso el pie en la industria del videojuego. La historia de Max y Chloe consiguió cautivar a propios y extraños, acercando a muchos usuarios al género de las aventuras gráficas con una propuesta soberbia, fortificada en un estilo visual maravilloso y una historia magnífica que atrapaba hasta límites insospechados. Fue uno de los grandes impulsores del lanzamiento episódico de un videojuego y el resultado a este respecto fue excepcional, ya que la acogida del público no mermó sus posibilidades.

Tras el enorme éxito cosechado por esta primera entrega, Square Enix quiso continuar contando la historia de Arcadia Bay y recurrió a Deck Nine para apostar por uno de los cabos sueltos que dejaba la aventura protagonizada por Max. De este modo, gracias a Life is Strange: Before the Storm, se ha podido profundizar en la relación de Chloe Price con Rachel Amber, permitiendo a los jugadores definir qué ocurrió entre las dos chicas antes del regreso de la señorita Caudfield a su localidad natal. Tras tres episodios cargados de sentimientos y emociones, Rachel vuelve a dejar paso a Max, para rebobinar hasta la infancia de las jóvenes, antes de la marcha de la protagonista.

En el episodio adicional “Adiós” los usuarios tienen la ocasión de descubrir cuáles fueron los últimos momentos de Max y Chloe juntas antes de separarse durante unos años, con todo lo que ello conllevó para ambas en ese período de ausencia. Un adiós agridulce que deja la misma sensación en el jugador que las ha estado acompañando durante todo este tiempo, ya que este, probablemente, sea el último momento en el que compartamos mandos con las chicas de la vida extraña.

Respecto al episodio adicional “Adiós” cabe decir que su brevedad no permite un análisis muy extenso al respecto, ya que su duración gira en torno a una hora o, como máximo, una hora y media. De este modo, casi todo el peso del mismo recae sobre el potencial argumental, para conocer cómo fue el adiós de Chloe y Max (aunque ya se había avanzado algo en la propuesta original), antes de que la primera conociera el triste destino de su padre, que la cambiaría para siempre convirtiéndola en la chica guerrera que se presentó durante Life is Strange.

De este modo, la propuesta se sitúa en el hogar de los Price, donde Max y Chloe juegan (algo más jóvenes de lo que se recuerda) como hacen de manera habitual. Mientras tanto, Max intenta encontrar el momento oportuno para decirle a su mejor amiga que se mudará a Seattle y no volverán a verse en mucho tiempo. Una decisión que recae de lleno en el jugador, ya que se le ofrecen diversos momentos para contarle la verdad a Chloe o, incluso, tomar la decisión de no revelarle nada para no herir sus sentimientos. Es prácticamente la única decisión que se permite en este episodio (además de las situaciones conversacionales), pero es una que conlleva un gran peso.

Por otro lado, la jugabilidad es inamovible, siguiendo la estela de lo que ha presentado Life is Strange desde sus inicios y lo que también ha mostrado Before the Storm. Lo que sí se echa en falta en esta ocasión son los coleccionables, que brillan por su ausencia y que le habría dado al episodio una ocasión de rejugabilidad que se pierde sin esta premisa. No obstante, hay novedades que resultan interesantes y que escapan un poco de lo que era habitual en la franquicia de Square Enix.

De este modo, cada uno de los escenarios de la casa de los Price que se visita en el episodio “Adiós” contiene los clásicos objetos interactuables con los que obtener información y conocer detalles minuciosos de la historia, pero la gran novedad para la diversión se encuentra en los dos puzles principales que se incluyen aquí. El primero de ellos es en el desván de la casa, donde Max debe recoger un amuleto moviendo los objetos de la manera correcta para abrirse paso hasta él. El otro se produce en el jardín, donde ella y Chloe tratan de descifrar su mapa pirata que crearon siendo aún más jóvenes. Para ello hay que encontrar el ángulo correcto del mapa y encajarlo con el entorno real para determinar dónde se encuentra el tesoro que buscan las chicas.

Por el resto, “Adiós” mantiene la esencia que se ha ido construyendo en torno a Life is Strange con el paso del tiempo. Si bien es cierto que esta despedida se hace un poco escasa, y que se antoja un poco brusca, es el broche de oro perfecto para la primera temporada de una saga que ha ofrecido a los jugadores una propuesta que ha madurado enormemente desde sus inicios y que se prepara para su segundo asalto del mejor modo posible y con el listón tremendamente alto.

Juan Montes

Jugabilidad: Adaptada perfectamente a lo que se pudo ver en Before the Storm pero, en esta ocasión, controlando a Max de nuevo. Por supuesto, es una apuesta mucho más conservadora que la propuesta original, ya que la joven no posee sus poderes de rebobinado, pero es una aventura fresca y divertida que dispara directamente contra las emociones que se han ido cocinando a fuego lento desde el inicio del videojuego.

Duración: Sin lugar a dudas, el punto donde más flaquea este episodio adicional. Es cierto que la duración de cada uno de los episodios de Life is Strange y, especialmente, de Before the Storm no han sido muy extensas. Pero en lo que respecta a “Adiós” la diferencia es más que notable y se queda muy corto respecto a sus predecesores. No obstante, cumple con lo que promete.

Gráficos: No hay mucho que decir que no se haya dicho ya respecto al aspecto gráfico de Life is Strange. Es, probablemente, uno de los videojuegos con un acabado más mágico y especial de la industria, con ese dibujado plástico tan característico que ha maravillado a todos los que se han adentrado en la propuesta. Por supuesto, en su despedida se mantiene y cuenta con la misma belleza que ensalza el gran trabajo de Deck Nine.

Sonido: A este respecto, también flaquea levemente este episodio en concreto. Life is Strange es uno de los videojuegos con una banda sonora más potente y espectacular, algo que parece haberse olvidado en su episodio adicional de Before the Storm. Esto es algo que produce una sensación de estar ante un contenido que intenta escapar de su predecesor, porque solo contiene un par de breves momentos en los que escuchar alguna sintonía. Aunque la escasa duración de la propuesta también influye.

Conclusión:

Para concluir, “Adiós” es una gran despedida para los aficionados a Life is Strange. A pesar del cariño que se la ha cogido a Rachel tras conocer su cercanía con Chloe, es innegable que las dos grandes protagonistas son esta segunda y Max, por lo que el último contenido de esta primera temporada debía tener la firma de ambas y así ha sido. Este episodio aporta mucho más en lo emocional que en lo jugable, pero resulta fantástico para todos aquellos que ya estén enamorados del trabajo que se ha realizado en el videojuego. Probablemente no volveremos a encontrarnos a Max y Chloe, pero Life is Strange seguirá con nuevos protagonistas, lo que es, sin duda, un motivo de celebración.

Juan Montes

Comunicador y apasionado de los videojuegos de aventuras, rol y plataformas. Crecí junto a un marsupial y blandiendo la llave espada; ahora acompaño a cazarrecompensas, asaltatumbas y luciérnagas con la misma pasión.

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