Análisis de Oh… Sir!! The Insult Simulator – Insúltame como puedas

 

 

A lo largo de los años hemos tenido la oportunidad de probar experiencias de lo más extrañas y peculiares en el mundo de los videojuegos, pero seguro que jamás habías pensado en la posibilidad de poder adentrarte en una obra en la que el principal objetivo es ser lo más creativo posible a la hora de insultar a la persona que tienes delante. Eso es precisamente lo que hace Oh… Sir!! The Insult Simulator, un título de Vile Monarch.

A finales del año 2016 este videojuego salió a la venta en PC y dispositivos móviles Android, para meses después dar el salto a PlayStation 4 y Xbox One. Ahora ha llegado el turno de Nintendo Switch, la consola híbrida de la Gran N que también va a disfrutar de peleas de insultos como nunca antes las habías visto… al menos en un videojuego. Te invitamos a que nos acompañes en las siguientes líneas para descubrir cómo es este peculiar título que no dejará indiferente a nadie.

No cabe duda de que en algún momento de nuestra vida todos hemos sentido la necesidad de insultar. Sabemos que es algo que no está bien, por lo que tratamos de reprimir nuestros instintos. Sin embargo ahora Oh… Sir!! The Insult Simulator nos invita no solo a soltar todo lo que no diríamos a la cara a alguien en la vida real, sino que también nos propone ser creativos para ganar en épicas batallas de insultos.

Como si de un videojuego de estrategia se tratase, Oh… Sir!! The Insult Simulator nos insta a tomar de un bote central palabras que podemos usar para formar frases insultantes. El rival también irá escogiendo términos de ese bote, pero a ello hay que añadir un par de oraciones que cada usuario tiene en su poder y a las que el oponente no puede acceder. El objetivo es, combinando todos los elementos disponibles, crear frases hirientes que vayan restando la salud del rival hasta dejarle a cero.

El juego asigna a cada insulto que formamos un valor numérico dependiendo de diversos factores, un valor numérico que se acaba reduciendo de la barra de salud del enemigo. También influye en gran medida el personaje que estemos utilizando y aquel al que nos enfrentemos en la batalla dialéctica. Y es que cada uno de los cinco personajes disponibles tiene una biografía y una historia personal, de modo que a cada uno de ellos hay insultos que les afectan más que otros.

A todo ello hay que añadir diferentes modalidades de juego que ayudan a que la experiencia sea variada dentro de su limitación, aunque lo cierto es que al final todos ellos son pequeñas variaciones del mismo que acaban ofreciendo poco más de la experiencia básica. Individualmente el título es divertido, pero cuando realmente se vuelve adictivo es cuando comenzamos a jugar en multijugador (ya sea local u online) contra otros jugadores para insultarnos de forma más personal.

El gran problema de Oh… Sir!! The Insult Simulator es la limitación de las herramientas que ofrece. Por un lado nos encontramos con situaciones que se repiten, pues al final tan solo contamos con media decena de personajes y otros tantos escenarios diferentes (y que además pueden superarse en unos 5 ó 10 minutos cada uno de ellos), mientras que por otro debemos lidiar con un número de palabras limitado que hace que las combinaciones al final tampoco sean muy extensas.

Sin embargo, el mayor inconveniente de todos para los que no dominen la lengua de Shakespeare es que tendrán que enfrentarse a un videojuego totalmente centrado en la vertiente lingüística sin tener ningún tipo de traducción al castellano. Contamos con unas divertidas voces en inglés, pero lamentablemente los textos también llegan cien por cien en inglés, de modo que el título no será accesible para todo tipo de públicos.

Joel Castillo

Jugabilidad: Tratar un simulador de insultos como si fuera un videojuego de estrategia en el que debemos escoger sabiamente las palabras y combinarlas de la forma más óptima es de lo más interesante y hace que las batallas no sean un mero divertimento sin sentido, sino que le aporta profundidad a un título que de entrada podría parecer banal.

Gráficos: El colorido apartado gráfico del juego le sienta bien a este tipo de propuesta, aunque indudablemente no es en lo que uno se fija al hacer con un juego de este estilo.

Sonido: Aunque las voces en inglés son divertidas y acertadas para cada uno de los personajes del videojuego lo cierto es que el hecho de que los textos también sean solo en inglés es un punto muy negativo para aquellos que no dominen la lengua de Shakespeare.

Duración: Los modos de juego individuales tienen una duración de unos cinco o diez minutos, aunque lo cierto es que la verdadera gracia de Oh… Sir!! The Insult Simulator se encuentra en el modo multijugador, ya sea local u online. Las frases al final acaban repitiéndose por la limitación de las combinaciones, pero da para mucho más de lo que parece.

Conclusión: Puede que Oh… Sir!! The Insult Simulator no sea lo más profundo y absorbente que vayas a encontrar en el mercado, pero el título tiene las características necesarias para enganchar a cualquier jugador que disfrute con los videojuegos humorísticos y con ciertos toques de estrategia. La barrera del idioma y la limitación de palabras, frases y combinaciones son sus problemas, pero pese a ello es un juego perfectamente disfrutable, y más con las características de Nintendo Switch.

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