Análisis de Way of Redemption – La versión definitiva del juego español del momento

No cabe duda de que el desarrollo español de videojuegos está viviendo un nuevo momento dulce. No es casualidad, pues programas como PlayStation Talents han ayudado a que los talentos nacionales puedan sacar lo mejor de sí mismos y puedan ser respaldados. Gracias a él tenemos hoy en nuestras manos Way of Redemption, un divertidísimo videojuego español centrado en el multijugador más competitivo.

El pasado mes de mayo llegó a España y Portugal una versión exclusiva del videojuego para PlayStation 4 que funcionaba a modo de acceso anticipado o Early Access, pero ha sido solo hace unos días cuando Way of Redemption, desarrollado por el estudio español Pixel Cream, ha salido definitivamente a la venta tanto en la consola de sobremesa de Sony como en PC, a través de la popular y archiconocida plataforma Steam.

Way of Redemption se enmarca en un novedoso género llamado MOSA, que viene a ser una abreviatura de Multiplayer Online Sport Arena. Tiene elementos de MOBA pero trasladados a la vertiente deportiva. Cuando inicies el juego te darás cuenta de que indudablemente recuerda a clásicos como Windjammers, pero traído a un contexto más moderno y competitivo. Te dejamos con nuestro análisis del juego en su versión de PlayStation 4.

El principal cometido que trata de cumplir Way of Redemption desde el primer segundo es el de engancharnos con su sencilla (pero profunda) mecánica jugable. Es por ello que las modalidades de juego que encontraremos son las partidas rápidas que podemos jugar con otros usuarios de todo el mundo, pero también tenemos la posibilidad de jugar en una misma televisión con una persona que esté en nuestra misma habitación a través del multijugador local, una opción en desuso que agradecemos que tenga presencia.

Tanto si decides jugar en local como online, Way of Redemption nos permite jugar partidas uno contra uno o dos contra dos. Parece anecdótico, pero lo cierto es que complementarnos con otro jugador y enfrentarnos a dos oponentes cambia notablemente la experiencia de juego. Sin embargo, lo diferencial de esta versión final del título de Pixel Cream es la posibilidad de jugar con la opción de cross-play entre PlayStation 4 y PC, lo que nos permitirá encontrar partida con mayor facilidad y rapidez.

Pero el verdadero punto diferencial de Way of Redemption es el que aportan sus personajes. En el elenco que tenemos a nuestra disposición podemos escoger entre diferentes héroes con capacidades muy diferentes, pues además de tener que pasar la pelota de un lado a otro de la red (que es la mecánica básica del videojuego) también tenemos distintas habilidades y ataques que nos permiten amoldarnos al estilo de juego de un héroe concreto, en el que podemos especializarnos.

No solo dominar uno de ellos es importante para poder derrotar a los rivales, sino que conocer al resto de héroes también es fundamental. Y es que haciéndolo podremos saber cómo contrarrestar cada uno de los ataques que vayan a ejecutar nuestros oponentes. Además, en el título también contamos con diferentes arenas en las que debemos competir, aunque la mayor parte de las variaciones entre una y otras son meramente estéticas.

A diferencia de otros videojuegos de este estilo, en Way of Redemption no anotamos goles, sino que al conseguir un punto restamos parte de la salud del héroe/s enemigo/s. Es precisamente así como se gana cada ronda y por ello es tan importante que cada personaje tenga sus propias habilidades. Algunos tienen más salud, otros tienen la capacidad de golpear con más fuerza la pelota y otros de darle un efecto inverosímil.

Buscar golpes liftados, con efectos o con rebotes en las paredes es muy importante para despistar al oponente y conseguir infligirle daño, aunque al final lo más determinante es el uso que hagamos de las habilidades de cada personaje. En Way of Redemption también podemos ir desbloqueando complementos e ítems para personalizar a nuestros héroes. Un punto muy interesante que invita a jugar más y más y que, según los creadores del título, nos permite elaborar hasta 11.000 combinaciones diferentes, lo que hace casi imposible que el aspecto de nuestro héroe coincida con el de un rival.

En el apartado Ligas tenemos la opción de meternos de lleno en la sección más puramente competitiva, para la que está realmente pensado este Way of Redemption. De modo que cuando ya hayas depurado tus habilidades en las partidas rápidas te recomendamos que accedas a esta modalidad para enfrentarte a los jugadores más habilidosos y para ganar recompensas muy interesantes, además de tener la tensión de poder subir o bajar de rango dependiendo de nuestras actuaciones en la arena.

Joel Castillo

Jugabilidad: El clásico apartado jugable de títulos como Windjammers se ve adaptado en este Way of Redemption, en el que contamos con diferentes tipos de lanzamiento de la pelota, pero también con héroes con muy diversas habilidades, lo que dota a cada partida de una personalidad única y de una profundidad que promete ir en crecimiento.

Gráficos: El título de Pixel Cream luce tremendamente vistoso. Es colorido, simpático y tiene unos héroes perfectamente diferenciados no solo a nivel de habilidades y particularidades, sino también a nivel estético.

Sonido: El apartado sonoro no se queda a la zaga y llega con un tema principal muy potente y recordable y una banda sonora, en líneas generales, muy acorde al resto de la propuesta jugable.

Duración: Como cualquier título de corte multijugador, la duración dependerá de lo que logre engancharte. Si lo hace te mantendrá horas pegado a la pantalla, pues nos permite jugar enfrentamientos individuales, por equipos, en modo local e incluso ligas que nos ofrecen la oportunidad de ir consiguiendo recompensas solo aptas para los grandes jugadores.

Conclusión: El objetivo de Pixel Cream con su Way of Redemption es lograr encaramarse al mundo de los eSports con una propuesta del estilo Windjammer pero renovada. Por lo que a nosotros respecta, la meta ha sido conseguida, pues estamos ante un título divertido, frenético, adictivo y que podría perfectamente llegar a tener proyección internacional en los deportes electrónicos. Ahora solo queda que el título nunca se detenga y vaya añadiendo contenido poco a poco para ir enganchando cada vez a más usuarios.

Cerrar