Analizamos los Auriculares Estéreo de Xbox One

Una experiencia de juego satisfactoria requiere de muchas cosas: una gran calidad de imagen, una consola digna, un sombrero con unas latas de refresco incorporado y pajitas con curvas (para las sesiones largas) y, por supuesto, y aunque no parezca una de las grandes prioridades, un buen audio.

Después de muchas horas jugando y escuchando, por fin podemos emitiros un veredicto y análisis de los Auriculares Estéreo oficiales de Xbox One en AlfaBetaJuega.

En líneas generales hablamos de un periférico que, con el precio que tiene, cumple sobradamente las expectativas y ofrece una calidad de sonido muy buena además de ser tremendamente ergonómicos (algo fundamental para unos cascos que deberán soportar, muy seguramente, sesiones largas de uso continuado). En las líneas negativas que podemos observar de primeras está que estos auriculares solo tienen la opción estéreo (no emulan, por ejemplo, un sonido 5.1) y que el adaptador de audio al mando sigue siendo tan incómodo como lo era en el headset oficial de Xbox One.

Técnicamente, los Auriculares Estéreo de Xbox One son precisamente eso, unos cascos estéreo con una salida mini-jack, la clásica de prácticamente todos los auriculares. Esto quiere decir que podéis hacer uso de estos cascos en cualquier equipo que tenga este tipo de conexión que, insistimos, son casi todos.

Evidentemente, ya sabéis que para hacer uso de unos auriculares en el mando de Xbox One hace falta de una conexión especial de la propia Microsoft. En este caso, en la caja encontramos este adaptador para poder enchufarlos directamente al mando y olvidarnos de otro tipo de conexiones sobre la consola o un adaptador externo ajeno al mando. Por cierto, el adaptador oficial de Xbox One también se vende por separado, por si queréis enchufar otros cascos que tengáis por casa al mando de la consola.

Que la conexión sea en el mando nos proporciona la ventaja de que no es necesario un cable excesivamente largo para hacer una conexión digna. Por contrapartida, como ya sabréis si tenéis el otro headseat de Xbox One, el mando gana en dimensión y algo de peso y resulta incómodo fundamentalmente a la hora de quitar el adaptador (pero eso es problema en el diseño de la propia consola). El cable de los auriculares es de tipo plano, resulta muy robusto y apenas se enrolla sobre sí, lo que es toda una alegría.

Continuando con el diseño en sí de los cascos y sus características externas, debe alabarse la colocación del micrófono unidireccional para los chats de juego. El micrófono se oculta debajo del lado izquierdo de la diadema y cuesta verlo si no está activo. Esto es una alegría pues, cuando no usamos el micrófono, podemos olvidarnos perfectamente de él pues encaja perfectamente en la diadema. Probablemente lo mejor del diseño del casco justo con los auriculares en sí.

Estos son enormes y producen un buen aislamiento de sonidos externos sin llegar a ser total. Están recubiertos por unas grandes almohadillas que en las sesiones de juego largas no molestan para nada. Tampoco se calientan los auriculares como hemos podido comprobar en otros modelos por lo que llegará un punto en el que os olvidéis que tenéis los cascos sobre la cabeza.

Pero no es diseño y ergonomía todo lo que importa en estos auriculares. Hablemos de sonido: Microsoft nos asegura que está cubierto todo el espectro de audio completo desde los 20Hz a los 20kHz. Esto quiere decir que tanto graves contundentes como agudos limpios deberían ser escuchados sin problema.

Cierto, los cascos ofrecen una experiencia sonora muy digna y un sonido muy limpio de cara al juego y al chat (algo fundamental para una experiencia de juego social bien implementada, que es para lo que se supone que van a servir).

Eso sí, los graves no son tan contundentes ni los agudos tan definidos como en cascos con precios más altos pero el sonido resulta de lo más satisfactorio a la hora de chatear y jugar al mismo tiempo.

Lo que tenéis que tener en cuenta con respecto a estos auriculares es que son únicamente estéreo. Lógicamente, no van a reproducir un sonido 5.1 real porque eso no está en su construcción pero tampoco incluye (como si hacen cascos de este mismo rango) un emulador de sonido 5.1 que hubiera redondeado la experiencia de manera total.

Y es que tener un 5.1, aunque sea emulado, siempre es muy recomendable cuando estamos jugando, sobre todo a títulos de acción en multijugador. ¿Por qué? Porque que tengamos sonidos diferenciados por direcciones evita, por poner un ejemplo básico, que nos peguen constantemente tiros por la espalda. Además de que la sensación de inmersión no es la misma.

Pero bueno, dejemos lo que pudo tener y centrémonos en lo que tiene. Dentro del sonido (que no se puede ecualizar de ninguna manera en el casco; lógicamente, sí en el equipo) cabe destacar que el adaptador sí nos permite regular el balance de sonido entre el juego en sí y el chat, no simplemente bajar o subir el sonido del chat. Esto nos puede dar configuraciones muy interesantes de sonido, pues habrá veces que nos interese más escuchar a nuestros amigos y otras en las que prefiramos oír más el juego.

Conclusión:

Los Auriculares Estéreo oficiales de Xbox One son una opción más que notable si buscáis una experiencia sonora estéreo digna para jugar y chatear con amigos al tiempo por un precio interesante. Eso sí, tenéis que asumir que hablamos de unos cascos estéreo sin ningún tipo de emulación 5.1. Pero estamos ante unos auriculares muy bien diseñados y ergonómicos, ya sea para disfrutar en Xbox One o en cualquier equipo con una salida de auriculares mini-jack.

Néstor García

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