Aquella vez que los pinballs fueron ilegales en Estados Unidos

Aquella vez que los pinballs fueron ilegales en Estados Unidos

Había varias cosas que no podían faltar en todo buen salón de recreativos que presumiese de serlo. Lo primero, una bruma en el ambiente procedente del humo de Marlboros fumados por adolescentes rebeldes. Un billar o un futbolín, o ambos, donde poder dejar las mochilas y las cazadoras. Y sobre todo, unos recreativos no terminaban de ser recreativos si en ellos no había un pinball, aquellas máquinas del millón que acaparaban la popularidad antes de la llegada de los videojuegos. Aunque en Estados Unidos hubo un periodo en el que estos artilugios eran ilegales. La razón era que se consideraban máquinas de apuestas.

Esto es debido, como cuenta Kotaku, a que ciertos modelos de máquinas comercializados en los años 40 tenían una serie de características que hacían posible su uso en apuestas, como premios si se conseguía dar a ciertos objetivos. Y dado que no había flippers para dirigir la bola, el azar tenía bastante que ver en ello. Por tanto, los pinball se declararon ilegales en ciudades como Los Ángeles. No solo eso, sino que vista la cantidad de dinero que se dejaban en ella los jóvenes atrajo la atención de la mafia.

Por suerte, en los años 70 el Tribunal Supremo revocó esta prohibición en Los Ángeles y las modificaciones que se hicieron en las mesas rebajaron la aleatoriedad e hicieron que se consideraran juegos de habilidad. Lo cual no garantizaba que nadie te pidiera cinco duros para una partida. ¿Jugabas a los pinball? 

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