Así eran las oficinas de Nintendo en los años noventa

Así eran las oficinas de Nintendo en los años noventa

Oficina”, menuda palabra más poco dada a la diversión. Es pronunciar “oficina”, sobre todo en verano, y parecer que de repente la desidia lo invade todo como una capa de hollín. Y si usamos el plural es peor, “oficinas”. ¿A que lo has notado? ¿Percibes esos sonidos de teléfonos sonando sin que nadie los coja y visiones de pósters motivacionales  pingüinos? Pero atención, porque todo cambia si añadimos más palabras y formamos la frase “oficinas de Nintendo”. Esto ya es otra cosa, esto ya inspira todo un mundo de jolgorio y diversión mientras suenan las notas de la banda sonora de Super Mario de fondo. ¿Te imaginas lo que debió ser? No lo haga. No cuando puedes verlo.

Un documental francés llamado “Otaku”, del director Jean-Jacques Beineix, es el encargado de enseñarnos ese lado desconocido de Nintendo, concretamente el de sus cubículos. ¿Cómo puede ser una comunmente aburrida, seria y aséptica oficina japonesa en la década de los locos, locos noventa si además tiene un enorme rótulo de Nintendo encima? Deja que sus directivos y que el propio Shigeru Miyamoto te lo enseñen. La buena noticia es que tienen Super Nintendos a mano y algún que otro periférico como el Super Scope para enseñarte en qué andan metidos en 1994. La versión que ha rescatado Game Escape está doblada al alemán, pero esto de los videojuegos en el fondo es un idioma universal. Ya sabemos que es verano, pero… ¿te vienes a la oficina?

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