Beware, el juego que mezcla Survival Horror y conducción, puede probarse gratis

Explorar con los mecanismos de los diferentes géneros que hay en los videojuegos es una muy buena forma de construir auténticas sorpresas. Hemos visto experimentos dentro del RPG, de la acción, la aventura y muchísimas más propuestas; pero nunca uno que mezcle dos mundos tan dispares como el Survival Horror y la conducción. Esa es la idea que se esconde tras Beware, un título que quiere hacernos pasar mucho miedo, pero sin soltar el volante en ningún momento.

Actualmente se encuentra en desarrollo, aunque cuenta con una demo en IndieDB para probarlo gratis. Tal y como lo define su creador, Ondrej_Svadlena en la misma web enlazada, «es un simulador de conducción de mundo abierto donde el jugador se embarca en un largo viaje para recopilar información a través de la exploración». Uno de sus puntos más fuertes, como explica el autor, es la presencia de conductores enemigos realmente buenos al volante, capaces de desatar persecuciones que recuerdan muchísimo a las películas de los años 70.

A pesar de estas persecuciones, la auténtica base es el terror. Beware quiere que el miedo sea una constante y que tratemos de infiltrarnos en diferentes lugares recurriendo al sistema de sigilo que también se ha implementado, uno con el que «evitar ser detectado y explorar el mundo sin inconvenientes». Aunque, viendo que el Survival Horror es uno de los elementos que lo define, dudamos mucho que se pueda llevar a cabo esta exploración sin algún sobresalto que nos haga machacar el claxon repetidamente.

Por el momento, Beware carece de fecha de lanzamiento y apunta solo a llegar a PC. Su desarrollador adelanta que, aunque puede probarse, se encuentra en una fase muy temprana de desarrollo; por lo que todavía hay mucho tiempo por delante hasta poder ver algo pulido y bien enfocado a exprimir esos dos mundos tan opuestos que quiere fusionar.

 

Juan Antonio Fonseca Serrano

Saltando sobre tortugas en los suburbios de Midgar, con una guadaña cerca del corazón, desde finales de los 80. Juego a lo que puedo, junto letras sobre lo que me apasiona y siempre tengo un ojo en las redes.
Cerrar