Buenos videojuegos que tuvieron malos finales

Buenos videojuegos que tuvieron malos finales

Las historias se han convertido en uno de los ejes centrales de cualquier videojuego que se precie. Narrar una historia que convenza a todo el público es muy difícil, pero lo es todavía más cerrarla. Y es que los finales de obras muy queridas (o no tan queridas) generan grandes controversias y debates entre los fans, que opinan si ese era el cierre que merecía su título favorito.

Es por ello que hoy hemos querido traerte una pequeña selección de buenos videojuegos que no cumplieron con las expectativas generadas durante el transcurso de su historia y que acabaron de forma decepcionante. Estas son nuestras propuestas, pero como siempre esperamos que te nos unas y nos cuentes en la caja de comentarios aquellos juegos que disfrutaste pero cuyo final no te pareció a la altura del resto.

Metal Gear Solid 2: Sons of Liberty

Probablemente el que más merece estar en esta lista. El juego de Hideo Kojima es considerado como el peor de la saga. Aunque el misterio nos hace avanzar con interés y el gameplay es tan divertido como siempre, el final es una auténtica locura incomprensible. No sabemos qué le pasaba por la cabeza al genio nipón, pero lo cierto es que esa recta final parece más bien salida de alguien con problemas mentales.

Borderlands

Te has pasado horas y horas subiendo de nivel, mejorando tus armas y pertrechos y llegas al final, en el que debes enfrentarte a un monstruo de lo más terrorífico. Acabas con él y descubres que el tesoro que buscabas no está ahí, pero lo peor de todo es que queda muy abierto. Dejar un final abierto no es malo, pero sí lo es si más tarde vienen cuatro DLCs que debes comprar para descubrir el verdadero final.

Mass Effect 3

El final decepcionante por excelencia. La franquicia Mass Effect nos había hecho vivir inolvidables aventuras galácticas y a lo largo de toda la tercera entrega fue cerrando las tramas que había ido abriendo. Sin embargo, el final último fue estrepitoso. Todo se reducía a tomar una decisión en un entorno de lo más absurdo y cuyas verdaderas implicaciones no estaban muy claras. BioWare tuvo que sacar otro final como compensación a los fans.

The Order: 1886

Aunque The Order: 1886 fue muy criticado por su jugabilidad limitada, lo cierto es que la obra de Ready at Dawn tenía mucho encanto y una historia bastante atractiva. Sin embargo el juego se había planteado como una saga y su precipitado final no queda abierto, sino que queda a medias de algo que no sabemos siquiera si alguna vez se hará realidad tras el fracaso de la primera entrega.

BioShock

No nos malinterpretéis. BioShock es una obra maestra y su giro argumental nos dejó completamente locos la primera vez que lo vivimos, pero hay que ser sinceros y reconocer que esa batalla final no hay por dónde cogerla. Por si fuera poco, la cinemática del final bueno es muy insulsa, mientras que la del final malo es… bueno, eso, muy mala.

Dragon Age: Inquisition

La historia de Borderlands se repite en Dragon Age: Inquisition. Lamentablemente BioWare nos tiene acostumbrados a sangrarnos con los DLCs, pero este caso sí fue sangrante. El final de Inquisition parece quedar abierto para una segunda entrega de esta nueva aventura, pero no es así. Y es que el verdadero final y cierre de la historia lo encontrarás en el último de los contenidos de pago adicionales.

Doom 2

La saga Doom es una de las franquicias de acción más icónicas de todos los tiempos. Su segunda entrega era un placer para los sentidos, pero el final decepcionó, indudablemente, a la mayor parte de los jugadores. No es para menos, pues la batalla final es contra una cara pegada a un muro. Como lo oyes. Tras ese muro está el famoso easter egg de John Romero.

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