Cinco cosas en que ser adulto es como jugar a un juego de rol

Cinco cosas en que ser adulto es como jugar a un juego de rol

¿Hasta el gorro de que la vida real no se parezca a uno de los juegos de rol que tanto te hacen disfrutar y que tantas emociones despiertan en ti? ¡Mal! La realidad supera con creces a la ficción, aunque no lo creas. Y eso que ya hemos visto ejemplos sobrados como para plantearse si realmente no somos cada uno el protagonista de un videojuego distinto. Si dudas de que tu día a día como adulto no sea tan parecido a los retos que te encuentras en un juego de rol al uso, mira esta tira cómica.

Porque Julia Lepetit lo tiene diáfanamente claro, como tantas otras cosas que nos ha desvelado en sus viñetas. Ser adulto no es tan distinto de estar en un juego de rol, esto es así. Y a las pruebas nos remitimos con esta nueva tira cómica que esta autora ha publicado en Dorkly con su particular estilo personal que ya es una marca de este portal.

Verás como ciertos aspectos de tu vida, especialmente la profesional, se corresponden con otros que están presentes en los videojuegos de temática RPG y no te habías dado ni cuenta. Quizá esto no te haga afrontar la vida con una sonrisa, pero piensa que todo esto da puntos de experiencia de una forma u otra. Lee estas viñetas para concluir la misión:

Te encargan cosas que no tienen sentido y simplemente asumes que tienes que hacerlas.

-Ve abajo y habla con Jim en contabilidad. Arregla lo que esté pasando ahí abajo.

-¿Pese a que yo soy diseñador artístico?

Confías en que tus amigos te mantendrán con vida y vas al médico lo menos posible porque es caro.

“¿Seguro que quieres usar ahora esta medicina? Podrías tener una enfermedad mayor después”.

Haces un montón de pequeñas tareas que aparentemente no tienen sentido para ganar dinero que te gastarás en cosas que harán tu vida más fácil.

-Solo unos pocos más y podré comprarme esos nuevos auriculares

“13 de 129 dólares ganados”

Hay una persona de la que no te puedes librar y que siempre acaba fastidiando todo sea como sea.

-Ah-já. Sabía que querías que yo hiciera esos informes, pero decidí que no iba a hacerlos y que los tenías que hacer tú. Total, al jefazo le caigo mejor.

Es infinitamente mejor que el tutorial

-Oh, Dios mío. Menos mal que ya no me visto así. ¡¿En qué estaba pensando?!

 

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