Clichés de videojuegos que no dejan de repetirse una y otra vez

Por más que la industria del videojuego vaya madurando año tras año y vaya introduciendo novedades que hacen que cada vez los títulos sean más diversos y tengan una personalidad más marcada siempre habrá compañías que recurran a los clásicos clichés de la disciplina para dar respuesta a algunos de sus temas más candentes o sencillamente para que todo lo que se nos cuenta en el juego tenga sentido y lógica.

Es por ello que a día de hoy seguimos topándonos con clichés de lo más reiterativos que no dejan de aparecer una y otra vez en los videojuegos. De ellos precisamente queremos hablarte en el día de hoy en la lista que te dejamos a continuación, en la que encontrarás algunos ejemplos que se nos han ocurrido sobre este tema. Como siempre te invitamos a que nos dejes en la caja de comentarios todos esos clichés que se te ocurran a ti.

Eres el único válido

El protagonista del videojuego, al que controlamos, suele ser el único personaje competente de toda la obra. No importa cuántos compañeros controlados por la inteligencia artificial vayan a nuestro lado, pues los enemigos que vayan apareciendo tendrán que caer por nuestras balas. No sabemos si nuestros compañeros fallan todos los disparos o si su munición es de goma, pero lo cierto es que no matan ni a una mosca.

Misiones de recolección

Estamos inmersos en una aventura para salvar el mundo. Todo depende de nosotros, pero cada personaje que nos encontramos por el mapa nos pide que hagamos cosas absurdas y banales para ellos. Las peores de todas son las misiones de recolección, en la que los NPCs nos piden que recojamos flores, frutos o materiales y se los llevemos. ¿De verdad no hay alguien más indicado para hacer eso que el héroe de la historia?

Protagonista mudo

Muchos videojuegos tratan de contarnos historias que debemos creernos para que nos lleguen, pero resulta complicado cuando el protagonista no tiene la capacidad de hablar. ¿Por qué los personajes secundarios hablan para darnos información u objetivos y el que controlamos nosotros debe ser silencioso? ¿Acaso se comunica por señas o es que no hacen falta palabras para entender lo que estamos pensando? Cada vez hay menos juegos así, afortunadamente.

Quick Time Events

Algunos videojuegos basan su jugabilidad exclusivamente en Quick Time Events (o pulsar el botón indicado en el momento justo). No hay nada de malo en ellos. Sin embargo, otros nos ofrecen plena libertad de acción en todo momento y en algún punto del juego nos obliga a resolver una situación importante con un QTE. Si fallas habrás muerto. Un cliché que se repite una y otra vez y que choca con el resto de la obra.

Regeneración de salud

Cada vez es más común ver que los videojuegos optan por prescindir de botiquines y otros objetos curativos para que sea la regeneración de salud la que actúe en su lugar. En algunos casos, como en títulos de ciencia ficción, no está mal aplicado, pero en videojuegos de corte realista la salud que se regenera tras unos pocos segundos no tiene demasiado sentido. Ponte a cubierto tras un muro y en nada de tiempo estarás como nuevo.

Barriles explosivos

No hay videojuego de acción que pueda evitar caer en la tentación. Los enemigos aparecen en grandes cantidad y en ocasiones las balas no son suficientes para acabar con ellos, de modo que colocar estratégicamente barriles explosivos por los escenarios es una forma de ofrecer variedad en el combate. La mayoría de barriles de este tipo son rojos para que podamos identificarlos fácilmente, pero lo cierto es que cada vez encontramos mayor variedad en este sentido.

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