Construye tu propio dispositivo de realidad virtual por menos de cinco euros

La realidad virtual se encuentra a la vuelta de la esquina. Oculus Rift cada día tiene más afianzada cuál es su idea sobre la realidad virtual y desde que conocemos que Facebook se encuentra detrás de este proyecto, no podemos esperar más para conocer qué nos tiene preparado esta nueva tecnología. Pero no solo Oculus Rift ha mostrado su propuesta, Sony también se ha aventurado a presentar su proyecto, algo que también ha ocurrido por parte de Samsung. Y sí, sabemos que muchos de vosotros estáis pensando en Google, compañía que mostró una visión muy diferente de la realidad virtual, con un dispositivo de cartón muy asequible al alcance de todos los usuarios. Internet es un hervidero de ideas, que sirve sin lugar a dudas para disparar la imaginación de las personas y por eso mismo, era de esperar que pronto aparecieran ideas evolucionadas sobre esta en concreto.

Por esto mismo, en AlfaBetaJuega queremos traeros una especie de guía, con la que mostraros cómo crear vuestras propias gafas de realidad virtual, pero siempre bajo una premisa: hacerlo de una forma barata y al alcance de todas las personas, con materiales que solemos tener en casa o que se pueden conseguir de una forma sencilla y económica. Construye tus propias gafas de realidad virtual y aventúrate a conocer qué nos tiene preparado esta tecnología que estamos seguros marcará un antes y un después en la industria del videojuego.

Dicho esto, lo primero de todo será preparar y comprar los materiales necesarios, así que tomad nota, porque aquí os dejamos con nuestra lista de la compra:

Lista de la compra para construir las gafas de realidad virtual

  • Tubo de envío cuadrado de 7 x 7 cm (cartón prensado). Precio aproximado: 2 euros.
  • Dos lupas pequeñas de 4X. Precio aproximado: 0,60 euros por unidad.
  • Cinta adhesiva de velcro. Precio aproximado: 1,20 euros.
  • Cartón.
  • Pegamento.

Además, si queréis dar un toque personal a vuestro dispositivo de realidad virtual, podéis usar:

  • Vinilo para decorar.
  • Pintura en spray para los interiores del dispositivo.
  • Tubo aislante de goma.

En cuanto a los materiales, es prácticamente imposible ofrecer una localización exacta sobre dónde encontrar cada uno de ellos. Por ejemplo, las lupas, que son las tradicionales que todos conocemos, podemos encontrarlas sin ningún tipo de problema en cualquier bazar, así como el tubo cuadrado, que es el utilizado por ejemplo en el envío de pósters, aunque también puede ser adquirido en tiendas de embalaje, papelerías y establecimientos similares.

Para empezar, cabe señalar que, al igual que ocurre con el dispositivo de realidad virtual de Google, en esta ocasión es imprescindible utilizar un teléfono móvil para conseguir los resultados necesarios. Para ello es indispensable que este dispositivo cuente con una pantalla lo suficientemente grande y que, además, tenga giroscopio y acelerómetro. En nuestro caso en particular, que os exponemos a continuación, hemos utilizado un Samsung Galaxy S4, así que si vuestro dispositivo es idéntico, o contáis con uno de cinco pulgadas aproximadamente, podéis seguir los siguientes pasos al pie de la letra.

En primer lugar tenemos que hacernos con el tubo cuadrado de envío de cartón. Este será nuestro pilar central en el dispositivo de realidad virtual, lugar en el que irá alojado el teléfono móvil y que también acogerá las lentes que permitan el visionado del contenido. Este tubo de cartón cuadrado va a ser cortado en dos partes iguales, con una longitud cada una de ellas de 14,5 o 15 cm. Dicho esto, una vez esté cortado en dos, tenemos que dejar un centímetro al final del cartón, que nos permitirá crear una ranura para insertar el teléfono móvil, tal y se puede ver en las imágenes que se muestran a continuación. Cabe recordar que cada terminal tiene un grosor, por lo que la hendidura que deberemos hacer, solo en la parte superior del dispositivo, variará dependiendo de nuestro teléfono móvil.

Ahora llega el momento de pegar estas dos partes de cartón que hemos utilizado para crear la caja principal del dispositivo de realidad virtual. A partir de este momento comenzaremos a descubrir que poco a poco, esto va adquiriendo una forma particular. Llegados aquí, tendremos que adaptar la parte que estará en contacto con nuestra cara a la nariz y la frente, ya que será el lugar donde repose durante su uso. Para ello es recomendable adaptar esto a nuestras necesidades, realizando pruebas marcando con un lápiz y moldeando la cara anterior con un bisturí, que al ser un utensilio más manejable, nos permitirá cortar de una forma rápida y sencilla.

Es ahora cuando toca ponerse manos a las obra con las lupas, que como ya indicamos anteriormente, han de ser de 4X (4 aumentos). Es bastante sencillo encontrar estas lupas en cualquier tipo de bazar y, lo único que tendremos que hacer, es deshacernos del mango que acompaña a éstas para que nos queden las dos lentes que serán las que nos permitan disfrutar del contenido en 3 dimensiones. Para alojar estas lentes, utilizaremos un trozo de cartón normal, aunque recomendamos que sea lo más rígido posible. Tendremos que cortar dos porciones de cartón, que se adapten perfectamente al interior del dispositivo. Una vez hecho esto, es el momento de realizar las pruebas. Cabe mencionar que aquí, cada usuario funciona de una forma particular, por lo que tendremos que probar qué posición de las lentes y qué distancia del teléfono móvil es la que mejor se adapta a nuestros ojos y que, además, nos permite ver el material multimedia de nuestro teléfono móvil sin ningún tipo de desdoblamiento. Os recomendamos que la posición de las lentes sea lo más abajo y a la derecha posible, ya que de esta forma, al mirar a través del dispositivo que hemos creado, conseguiremos una imagen lo más nítida posible.

Para poder llevar a cabo las pruebas de una forma satisfactoria, tendremos que alojar nuestro dispositivo móvil dentro de nuestra creación, utilizando cualquier tipo de aplicación gratuita que se encuentre en Google Play para hacer rodar la realidad virtual. Además, también podéis hacer la prueba directamente con YouTube, ya que en esta plataforma podemos encontrar una ingente cantidad de vídeos en 3D, que nos servirán para descubrir si la posición elegida para nuestras lentes ha sido la idónea.

Antes de que coloquemos las lentes en el cartón principal del dispositivo, os recomendamos que, para evitar ver ningún borde del móvil, coloquemos una lámina al final del dispositivo, pero delante del móvil. De esta forma podemos cubrir los marcos de nuestro terminal, evitando así que a la hora de disfrutar de la experiencia se vean bordes molestos a la vista.

Llegados a este punto es el momento de crear el sistema de sujeción para la cabeza. Para ello podemos utilizar un sistema creado con velcro, que además de rodearnos la cabeza por los laterales, puede asegurarse también por encima de ésta. Para ello creamos unas ranuras a cada lado del dispositivo, que permitan un agarre óptimo. También, una vez que tengamos hecha la ranura para el teléfono móvil, haremos los huecos pertinentes para poder utilizar el cargador del móvil mientras usamos el dispositivo, o bien para los auriculares, si lo que queréis es disfrutar de la experiencia más inmersiva posible.

Por nuestra parte, también nos decantamos por utilizar un acabado más vistoso que el que deja el cartón utilizado para este dispositivo de realidad virtual, por lo que usamos pintura en spray de color negro, que permite oscurecer de forma satisfactoria el interior del dispositivo, así como vinilo del mismo color para las partes de fuera del casco. Como decimos se trata de algo meramente decorativo, pero el resultado queda en armonía si utilizamos el mismo color para nuestras gafas. Además, es recomendable utilizar las tapas que suelen venir en el cartón cuadrado de envío para tapar la parte posterior del dispositivo, ya que de esta forma evitamos que entre nada de luz. También os aconsejamos como medida de seguridad utilizar dos pequeñas tiras de velcro para la parte superior del teléfono móvil, de esta forma, al realizar movimientos con la cabeza, nos aseguramos de que éste no salga despedido por los aires.

Ya para terminar, si queremos que nuestra experiencia con el dispositivo de realidad virtual sea lo más cómoda posible, podemos utilizar el tubo aislante mencionado anteriormente, que cortaremos a nuestro antojo para ser colocado en la parte anterior del dispositivo. De esta forma, al colocar el casco en la cabeza, nos aseguramos que ni nuestra nariz ni la frente sufran durante nuestras sesiones.

A partir de este momento eres tú mismo el que decides qué quieres experimentar y probar con la realidad virtual. Hay una gran cantidad de material de fácil acceso a través de nuestro teléfono móvil. Como ya hemos mencionado, la plataforma YouTube cuenta con infinidad de vídeos en 3D y, además, Google Play alberga una gran cantidad de aplicaciones tanto gratuitas, como de pago, que permiten disfrutar de experiencias de todo tipo, como por ejemplo juegos de terror que conseguirán poneros los pelos de punta, o paseos por diferentes parajes que os sumergirán y servirán de aperitivo para saber qué nos tiene preparado la realidad virtual de cara al futuro.

Por supuesto a través de nuestra caja de comentarios puedes depositar todas las dudas que te surjan en el caso de que quieras aventurarte a crear tu propio dispositivo de realidad virtual, estaremos encantados de echarte una mano en todo cuanto podamos. Además, si os hacéis vuestras propias gafas de realidad virtual estaremos encantados de que nos mandéis fotos con ellas al correo usuarios@alfabetajuega.com para que podamos mostrar vuestras obras.

Tutorial realizado por: Deathxa, Olga Aguilar y Rubén Moyano

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