Crash Bandicoot cumple 20 años y le homenajeamos repasando su historia

La industria del videojuego es cambiante, exigente y requiere de mucho esfuerzo y regularidad para alcanzar el éxito. Es por ello que muy pocas franquicias consiguen mantenerse en todo lo alto durante muchos años y son menos todavía las que han rebasado la cifra mágica de los veinte años de historia. Durante 2016 lo han hecho Resident Evil, Pokémon o Tomb Raider. Y ahora le ha llegado el turno al marsupial más famoso de todos los tiempos: Crash Bandicoot.

Hablar de Crash Bandicoot significa hablar de uno de los mayores iconos de la historia de la industria cultural del ocio electrónico y que nació un 9 de septiembre de 1996 con ese objetivo en mente. Sony necesitaba una imagen para su PlayStation para dar respuesta a otras mascotas ya consolidadas por aquel entonces, como podrían ser Mario en Nintendo o Sonic en Sega. La respuesta la dio Naughty Dog, que creó a Crash, que comenzaría su andadura en el género de las plataformas en tres dimensiones y con la meta de detener al malvado doctor Neo Cortex, del que debe frustrar sus planes de dominación global.

A día de hoy, Crash Bandicoot sigue siendo considerado como uno de los grandes exponentes del universo PlayStation, pero lo cierto es que la saga estuvo muy poco tiempo en manos exclusivamente de Naughty Dog en el desarrollo y de Sony Computer Entertainment en la distribución y edición. Y es que el último título de la serie elaborado por los encargados de Uncharted y The Last of Us vio la luz en 1999. Desde entonces la franquicia ha sufrido unas suertes muy distintas que le han llevado hasta prácticamente el olvido… hasta ahora.

Todo comenzó en 1996 con el Crash Bandicoot original, que aprovechó el tirón del género plataformero y lo elevó a la máxima potencia en PlayStation. El éxito de la primera obra como estudio completamente formado de Naughty Dog fue tal que sus secuelas no tuvieron que esperar absolutamente nada. Un año más tarde aterrizó Crash Bandicoot 2: Cortex Strikes Back, nombre que hace una evidente referencia a la saga cinematográfica Star Wars y que, todavía hoy, sigue siendo considerado mejor de la serie por muchos fans del bandicut anaranjado.

Tan solo otro año después, en 1998, desembarcó en la PlayStation original Crash Bandicoot 3: Warped y que llevó la exitosa fórmula a un nuevo nivel con grandes novedades. Aunque la verdadera sorpresa llegó en 1999 con Crash Team Racing, un título de karts en el que la mascota más famosa de Sony continuaba siguiendo los pasos de Mario y se pasaba al terreno de las carreras simpáticas, coloridas y repletas de objetos que las volvían realmente alocadas. Muchos aficionados también piensan que CTR es uno de los mejores títulos de karts del mundillo, un éxito que Naughty Dog no logró repetir con Jak X, la cuarta entrega de la serie Jak and Daxter.

Con Crash Team Racing llegó el fin de una era: la del marsupial en manos de sus legítimos creadores. La franquicia pasó a ser propiedad de Traveller’s Tale, que poco después fue absorbida por Universal Vivendi y Sierra Entertainment. Para bien o para mal (casi todos coinciden en que fue para mal), la saga cambió radicalmente y comenzó una nueva etapa de explotación masiva del personaje, lo que precipitó la caída en desgracia de Crash y su posterior casi destierro.

Fue una época convulsa para el bandicut, que vio cómo en tan solo nueve años once videojuegos de la saga veían la luz en diferentes plataformas. En 2000, Eurocom se atrevía con un simpático título de minijuegos, Crash Bash, para la PlayStation original. Pese a ser divertido, sus responsables pensaron que Crash debía volver a ser lo que fue en su trilogía original. Crash Bandicoot: The Wrath of Cortex lo intentó con un resultado bastante favorable. La saga dio el salto a la nueva generación con PlayStatin 2, aunque un año después perdió su clásica exclusividad en el universo Sony y también apareció en la primera Xbox y en Gamecube. Comercialmente funcionó bien, pero no tanto como querían desde Vivendi.

El siguiente paso lógico para seguir sacar rendimiento económico a Crash fue que la clásica mascota de PlayStation se atreviera con el mundillo de las portátiles. Entre 2002 y 2004 llegaron Crash Bandicoot XS (Game Boy Advance), Crash Bandicoot 2: N-Tranced (Game Boy Advance), Crash Nitro Kart (una mala secuela de Crash Team Racing para PS2, GBA, Xbox y Gamecube) y Crasg Bandicoot Fusion (también para Game Boy Advance). En ese mismo 2004 también hizo acto de presencia Crash Twinsanity para PlayStation 2, Xbox y teléfonos móviles. En aquel momento la saga ya se sentía exhausta y sobreexplotada, pero aún quedaba mucho por ver.

En manos de Radical Entertainment, Dimps y Sierra, Crash volvió a intentarlo en el terreno de las carreras con Crash Tag Team Racing, que tampoco logró igualar lo que supuso la obra de Naughty Dog. Las tres últimas entregas de la franquicia, ya en posesión de Activision tras la adquisición de Sierra por parte de Vivendi, fueron el último despropósito y el hundimiento final de la mascota de PlayStation.

Crash Boom Bang! para Nintendo DS y considerado el peor juego de la franquicia hasta ese momento parecía el fin, pero el fondo todavía no había llegado. Crash of the Titans y Crash Mind over Mutant, lanzados en 2007 y 2008 respectivamente, olvidaron lo que fue la serie en un principio: las plataformas dejaron paso a una acción mucho más directa y cercana a obras como Ratchet & Clank.

Y llegó el ostracismo. Aunque los últimos juegos de la saga Crash Bandicoot no hicieron perder dinero a Activision (pese asus terribles datos de ventas) ya que eran producciones de muy bajo presupuesto, la compañía americana pensó que la sobreexplotación del marsupial había hartado a los fans de los originales y que no merecía la pena abastecer al mercado actual con unos videojuegos de plataformas que habían ido perdiendo el interés del público. Desde el último Crash han pasado ocho años, casi una década en lo más profundo del sótano de Activision. Pero Crash ha resucitado.

El pasado Electronic Entertainment Expo o E3 de Los Ángeles volvió a ofrecernos noticias del bandicut más querido de todos los tiempos. La primera noticia no satisfizo a los fans acérrimos, pues no era más que una presencia de Crash Bandicoot en la saga Skylanders. La segunda, sin embargo, llego al corazón. Se trata de una remasterización (que no remake) de la trilogía original para PlayStation 4. Máxima resolución y magnífica fluidez serán los baluartes del regreso del mito creado por Naughty Dog, ahora en manos de Activision.

No es un nuevo videojuego, pero sirve como demostración de que la compañía americana todavía tiene cierto interés y ve posibilidades de éxito en el marsupial. La trilogía remasterizada llegará en 2017, por lo que aún nos queda mucho para descubrir si se trata de un mero homenaje a Crash con un anuncio en el año de su vigésimo aniversario o si realmente Bandicoot y su panda han vuelto para quedarse. Solo el tiempo lo dirá, pero cuando Crash ha cumplido veinte añitos ha recibido la mejor noticia que podía tener: su regreso.

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