Crítica Atrapa la bandera: ¡Ya la hemos visto!

Crítica Atrapa la bandera: ¡Ya la hemos visto!

Si bien compañías como Pixar o Dreamworks están muy fuertes este año, la animación española también es capaz de hacer sus pinitos en el mercado cinematográfico, como ha demostrado con Planet 51 o Las Aventuras de Tadeo Jones. La siguiente película de animación 3D con gran repercusión mediática es Atrapa la bandera, dirigida por Enrique Gato, que se dio a conocer con Tadeo Jones y su cortometraje sobre Superlópez.

Esta vez Gato utiliza la carrera espacial como entorno para sus personajes, una carrera entre el Gobierno de Estados Unidos y un multimillonario, Richard Carson, que parece querer desmentir que el hombre llegara nunca a la Luna, aunque en el fondo tiene otras intenciones. Este argumento no es sino una excusa para transmitir un fuerte y positivo mensaje de valores familiares, algo que no sorprende en una película tan dirigida a todos los públicos.

Y ese es uno de los primeros problemas que tiene Atrapa la bandera, que no sorprende. En una actualidad en la que la animación 3D es utilizada con una maestría sin precedentes (técnicamente la película es perfecta), parece que la forma de narrar no evoluciona, quedándonos en el esquema clásico del típico blockbuster de verano. Sin embargo, dentro de esta estructura algo previsible, Atrapa la bandera entretiene y es capaz de mantenerte pegado a la pantalla durante noventa minutos, por ser capaz de equilibrar momentos de acción, emotivos y cómicos.

A este equilibrio contribuye la música, algo efectista pero que consigue sumergirnos en un componente emocional con mucho peso en la película, especialmente en el triángulo familiar entre Mike, su padre y su abuelo. En cuanto al villano, llega como el estandarte de la promoción de la película por estar doblado por el mediático Dani Rovira, que plantea ciertos problemas de doblaje por su poca experiencia en esas lides. Algunas frases del villano resultan forzadas, especialmente cuando lo comparamos con el trabajo de Michelle Jenner como Amy, o Camilo García (Hannibal Lecter en El Silencio de los Corderos) como Frank, el abuelo de Mike, ambos con amplia experiencia en doblaje.

Así todo, no empaña la experiencia general, que recuerda a todo un blockbuster americano, quizá demasiado para ser una película española. De hecho, se utilizan varios clichés del llamado “patriotismo cinematográfico”, como la bandera de Estados Unidos en planos excesivamente largos o una caracterización del Gobierno estadounidense como pulcro y bueno, sin matices de gris. Esto es comprensible por el argumento y la venta internacional de la película, pero como cine español, podría huir más de dichos clichés e innovar.

En conclusión, Atrapa la bandera es una cinta entretenida, equilibrada narrativamente e inmaculada a nivel técnico, pero que imita fallos del modelo americano al querer calcar el éxito en taquilla de éste, quedándose así a las puertas de innovar en un mercado de animación saturado de las mismas historias.

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