Crítica de Hombres, mujeres y niños: Los peligros de internet

Hombres, mujeres y niños es la nueva película dirigida por Jason Reitman, realizador encargado de Juno y Una vida en tres días. En esta ocasión, cuenta con un reparto coral donde jóvenes talentos se juntan con actores consagrados en el mundo del cine como Adam Sandler (Juntos y revueltos), Jennifer Garner (Alexander y el día terrible, horrible, espantoso, horroroso), Dean Norris (Breaking Bad) y J.K. Simmons (Spider-Man).

La película adapta una novela de Chad Kultgen en la que a través de diferentes personajes y familias ahondaremos en cómo la tecnología y el uso masivo de internet y los smartphones en la sociedad actual han alterado no sólo las costumbres sino también las interacciones humanas. A su interesante trama y desarrollo sólo le falla un título nada llamativo y poco representativo del contenido de la cinta, y que resultará poco atractivo para el espectador no enterado de la sinopsis del film.

Así pues, la cinta de Jason Reitman constituye una disección mordaz y cruda de cómo las personas se han vuelto dependientes y adictas a una forma de vida y de actuar que hace unas décadas parecía impensable. Por ello, a través de la actitud de diferentes personajes que definen los distintos tipos de conducta ante la adicción a las redes sociales, servicios de mensajería instantánea o el acceso más viable a contenidos que deberían estar restringidos a mayores de edad, provoca que la nueva sociedad se distorsione y avance por caminos diferentes a lo previsto generaciones atrás.



El acierto de Reitman es mostrar de forma realista y poco edulcorada las interacciones sociales y los diálogos entre amigos y familiares de una manera descarnada, cercana a la realidad palpable a diario y en la que resultará muy difícil no vernos representados en alguna de las conductas reflejadas en la pantalla.

Así las cosas, no faltará el chico que decidirá dejar de ser la estrella del equipo de fútbol americano de su instituto para dedicarse horas a jugar online a Guild Wars, ni tampoco la madre (Jennifer Garner) que ejerce un control férreo y angustioso sobre la interacción de su hija en las redes sociales, hasta el punto de tener monotorizadas sus conversaciones y limpiar sus cuentas en las redes sociales a diario. Esta conducta represiva derivará en que la hija decida revelarse y buscar su identidad individualizada en otros lugares no vigilados por su exhaustiva progenitora. Por otro lado, también encontraremos a la madre enrollada que se muestra demasiado permisiva con la conducta de su hija en internet.

Pero también tenemos al personaje encarnado por Adam Sandler, que afronta uno de los personajes más serios de su carrera, donde interpreta a un padre estancado en un matrimonio donde sólo brilla el silencio y la monotonía, mientras contempla cómo su hijo ya ha visto todo el porno de internet dos veces, mientras se siente incapaz de mantener una conversación con él en la que decida despegarse de su móvil al menos cinco minutos seguidos.



Y así muchas otras conductas y situaciones visibles en la mayoría de hogares e institutos de la sociedad actual, hasta el punto de que cada vez nos cueste más prestar atención a las cosas, o que sea día a día cada vez más frecuente que la gente no lea textos que superen el número de caracteres de un tuit. Pero tampoco hay que ir muy lejos, puesto que durante la proyección de la cinta en el pase de prensa, la compañera de mi izquierda estaba comprobando las menciones en su cuenta personal de Twitter al mismo tiempo que en la pantalla se mostraba una escena similar, mientras que el compañero de mi derecha se dedicaba a contestar por WhatsApp.

Por todo ello, la película es un vehículo perfecto para lograr comprender la sociedad actual, que refleja un momento en la historia de la civilización en que la tecnología avanza más rápido que la capacidad de las personas para adaptarse a ella, donde las adicciones a la tecnología son un peligroso contrapeso a todos los beneficios que ésta nos puede aportar. Por ello, esta película es una formidable disección que puede hacer recapacitar a más de uno y hacerle reflexionar acerca de lo reflejado en la pantalla.

Publicaciones relacionadas

Cerrar