Crítica de The Interview: ¡Ya la hemos visto!

La mejor forma de vender un producto mediocre es envolverlo en un halo de misterio y polémica, y pocas cosas son más atractivas que lo prohibido. Así pues, cuando Sony Pictures anunció que estrenaría en navidades una película en la que Seth Rogen y James Franco tendrían como misión asesinar al líder de Corea del Norte, pronto empezó la campaña viral, en la que unos aplaudían el valor de esta pareja de criticar abiertamente al dictador asiático, mientras que desde dicho país empezaron a verter amenazas.

Estas amenazas desencadenaron en el hackeo perpetrado por norcoreanos a Sony Pictures, y la inmediata filtración de los correos electrónicos de los altos ejecutivos del estudio de Hollywood, así como la publicación de sus próximos estrenos (Corazones de acero y Annie). A esto prosiguió el anuncio oficial de Sony de cancelar el estreno de la película, pero después de interceder grandes figuras públicas como el mismísimo presidente de los Estados Unidos, se estrenó finalmente en servicios de visionado bajo demanda y en numerosas salas de Estados Unidos (menos de las previstas), donde incluso se estrenará finalmente en España (6 de febrero)

De lo que no cabe duda es de que la publicidad gratuita a nivel internacional de gente apoyando la proyección de la película en aras de la libertad de expresión, así como el morbo inherente a una cinta que no duda en burlarse abiertamente de todo un país, le vino de perlas a la película dirigida por Seth Rogen y Evan Goldberg, responsables también de Juega hasta el fin, puesto que la cinta no deja de ser un producto entretenido pero alejado de la mordacidad y crítica que se suponía que poseía, una comedia norteamericana más que desaprovecha el enorme potencial que desprendía su atrevida propuesta.



La historia nos cuenta cómo el presentador de un popular programa de entrevistas a famosos y su productor se cansan de que sus compañeros de otras cadenas no les tomen en serio por no ofrecer noticias serias, por lo que cuando descubren que el dictador de Corea del Norte, Kim Jong-Un, es un gran admirador de su programa, no dudan en concertar un encuentro para ganar prestigio y realizar la entrevista en exclusiva más importante de los que llevamos de siglo XXI. De esta forma, antes de que el presentador Dave Skylark (James Franco) y su productor y director del show Aaron Rapoport (Seth Rogen), la propia CIA les encarga una tarea a realizar cuando lleguen a Corea del Norte: matar a Kim Jong-Un durante la entrevista. 

Con este interesante argumento arranca una de las cintas más polémicas de los últimos años, pero que ni de lejos termina siendo tan irreverente y mordaz como lo fue Team America: World Police, dirigida por Trey Parker y Matt Stone hace diez años y que se centraba en el padre de Kim Jong-Un. Así pues, la cinta de Rogen y Goldberg resulta más provocativa que divertida, con mucho humor soez y maneras de ridiculizar al líder norcoreano, pero que no consigue otorgar verdaderas carcajadas de un guión simple y previsible, repleto de chistes y gags manidos y pueriles. A pesar de eso, la cinta consigue ser entretenida en muchos tramos de un metraje demasiado irregular y excesivo. Por ello, resulta palpable que si a este producto se le quita el morbo y la controversia internacional causada, nos encontramos ante la película más floja de este dúo, que consiguió ofrecer un producto más divertido y sorprendente en Juerga hasta el fin.

The Interview se convierte en un producto prefabricado y cortado con el mismo patrón que el resto de películas de Seth Rogen, que siempre buscan el chiste fácil, la mueca grotesca y el insulto encubierto. Así pues, al igual que ocurriera en otros trabajos de Rogen y Franco, diversos famosos se ofrecen a reírse de sí mismos y regalarnos los mejores momentos de la cinta, que tras empezar fuerte decide saltar en caída libre hacia su previsible final. A esto se une unas interpretaciones torpes, con un James Franco histriónico y desdibujado y un Seth Rogen que no se mueve ni un ápice de su rol habitual de gordito gracioso al que todo le sale mal.

Por supuesto, la cinta tiene momentos de mala leche, pero demasiado cubiertos de situaciones absurdas que buscan la risa pero que sólo encuentran el silencio en muchos momentos. En definitiva, The Interview es un producto inferior al prometido, una propuesta interesante mal ejecutada, que sólo consigue momentos divertidos por lo excesivo de su metraje para ser una comedia de este estilo, heredera de las películas paródicas como Agárralo como puedas o Hot Shots, pero sin darse cuenta de sus propias limitaciones artísticas.

En resumen, la nueva película de James Franco y Seth Rogen no rinde al nivel adecuado, puesto que su limitado número de situaciones verdaderamente divertidas no justifica la repercusión mediática producida ni la convulsiones entre países que ha producido. Un producto sólo apto para los fans de esta pareja que se reirán por inercia, pero que sin el jaleo mundial provocado habría pasado sin pena ni gloria entre otros productos más recomendables en la cartelera, pero con menos repercusión en los medios de comunicación y redes sociales.

Publicaciones relacionadas

Cerrar