El corazón de las tinieblas viaja a Barcelona

Antes de comenzar a hablar de Spec Ops: The Line y de que pienses que es otro juego de acción en tercera persona más, déjanos que te convenzamos de que estamos ante un título ligeramente diferente al resto de propuestas. O, por lo menos, eso es lo que nos quiere vender 2K y Yager, el desarrollador del título, que ha pasado por Barcelona para promocionarlo.

De la misma manera que nuestra primera impresión sobre el título es: no estamos ante otro shooter igual, los chicos de Yager nos recibieron de esta manera. No nos extraña, ya que en un primer momento, o ante un tráiler de poco más de un par de minutos, la primera conclusión es obvia: más de lo mismo.

Pero este Spec Ops The Line quiere poner el acento en la historia que cuenta y en las consecuencias que esta tendrá en lo que veremos en pantalla. Si se me permite el inciso, que se me permite porque para algo esto es una crónica, este Spec Ops me recuerda en cierta medida al Splinter Cell Conviction que Ubisoft lanzó hace un par de años. No tanto en el aspecto jugable, sino en esa intención de crear una experiencia que mezcle historia con juego de forma que el uno no se pueda separar del otro y haga que el jugador esté más pendiente de lo habitual del destino de los personajes que controla.

La historia nos sitúa en un Dubái arrasado por una enorme tormenta de arena en un futuro indeterminado pero no muy lejano. Controlamos a un pequeño grupo de tres soldados con personalidades diferentes que se adentran en la ciudad estado con el objetivo de identificar una llamada de socorro del Coronel Konrad, que supuestamente había perecido en las labores de evacuación de la ciudad y al que la tormenta le pilló de lleno en sus calles.

Efectivamente, la historia bebe de El corazón de las tinieblas, la novela de Joseph Conrad de la que también tuvimos adaptación cinematográfica en su día: Apocalypse Now. Pero, cómo? Si aquí no hay ni río que articule la historia ni charlies por todas partes. Yager quiere dejar bien claro que lo de basarse en el relato es un punto de partida, pero no es una traslación literal a la pantalla.

Vamos, que lo que vamos a ver en Spec Ops: The Line es un viaje personal a través de los horrores de la guerra y cómo esos horrores hacen mella en nuestros protagonistas. La trama, y aquí la cosa se pone interesante, nos va a obligar a echar mano de tácticas de guerra sucia y armamento prohibido por convenciones internacionales. La cosa no acaba ahí ya que nuestros rivales, soldados del mismo ejército de los Estados Unidos, nos echarán en cara nuestras decisiones y nos obligarán a ver de primera mano el horror de nuestras acciones. Igualito que en el último Call of Duty.

Es por ahí por donde Spec Ops: The Line merece un voto de confianza. Y lo dice alguien a quien los juegos realistas de acción y disparos le producen la misma emoción que ver a Italia ganar una copa del mundo. Pero la propuesta de Yager, como la de Ubisoft en su día con aquel Splinter Cell, abre una rendija a la esperanza de aquellos que queremos tener algo más entre manos cuando cogemos el mando más allá de los fuegos artificiales de turno y el mogollón de enemigos simultáneos en pantalla.

La respuesta a estas dudas la tendremos este verano, cuando 2K ponga a la venta este Spec Ops: The Line. Hasta el momento, y teniendo en cuenta que el juego sale en una buena época para catar novedades con calma, tenemos tiempo para preparar la que se avecina. Yo me voy a por un pañuelo palestino, que no quiero acabar de arena hasta las cejas…

Jaume Esteve, colaborador de AlfaBetaJuega

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