El gobierno ruso quiere lanzarse a desarrollar “juegos patrióticos”

Parece que entre los videojuegos y Rusia está surgiendo una extraña relación amor/odio/algo raro en los últimos tiempos, y prueba de ello es que hace poco os hemos contado la nueva faceta de su presidente Vladimir Putin como letal exterminador de zombis. Un extraño idilio que en Facebook llevaría la etiqueta de relación complicada, porque el gobierno ruso no parece estar muy por la labor de que estas producciones se le vayan de las manos. Por ello, las autoridades de dicho país estarían en negociaciones para desarrollar “juegos patrióticos”, y lo que es más, prohibir aquellos procedentes de fuera que “desacrediten al soldado ruso” y que “distorsionen la historia”.

El periódico ruso Izvestiya cuenta por boca de Arseny Mironov, un asistente del ministro de cultura Vladimir Medinsky, los detalles acerca de este plan que nos traduce y acerca The Hollywood Reporter: “Lo que esperamos principalmente de los productores de videojuegos es una representación de eventos fiel y realista. Un videojuego no solo ha de proporcionar entretenimiento, también ha de ser didáctico y orientar la educación patriótica”. Precisamente, el título que convierte a Vladimir Putin en el último gran héroe de acción, You Don’t Mess With Putin, sufriría el cierre de puertas en territorio ruso al igual que Company of Heroes 2, por ser juegos que no se ajustan a esta realidad. En fin, amigos, así están las cosas allá por los Urales, y nosotros hemos resistido la tentación de hacer el chascarrillo de que en la Rusia soviética los videojuegos te juegan a ti. Oh, vaya.

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