El gran batacazo de El Rubius y otros famosos youtubers, explicado al detalle

El 21 y el 22 de octubre se celebró en La Caja Mágica de Madrid el primer gran festival organizado por y para la generación Youtube. El Samsung MadFun reunía a los Youtubers más influyentes del panorama español, como el Rubius o Yellow Mellow. Tenía toda la pinta de que iba a ser un rotundo éxito, ya que contaba con estrellas mediáticas, un recinto muy amplio y lo que es más importante, un ejército de fans esperando ansiosos para ver a sus ídolos.

Sin embargo, estos dos días que en teoría deberían haber sido mágicos, dejaron entre muchos una sensación que no llegaba a ser todo lo pletórica que debería haber sido. Desde la organización cometieron errores que minaron la calidad de algo que podría haber tenido un éxito mucho más considerable. ¿Qué es exactamente lo que falló?

Por lo pronto, el precio de las entradas era algo bastante invalidante a la hora de asistir al Samsung MadFun. Había que pagar 18 euros si se quería acceder al recinto a medio día. La cuantía subía desde ahí, hasta llegar a los 60 euros si uno deseaba asistir a todo el evento. Teniendo en cuenta que la mayor parte de los asistentes eran menores, y que estaban obligados a ser acompañados por sus padres, el precio se duplicaba, algo que no ha sentado muy bien al público.

Relacionado con esto, tenemos los horribles horarios que la organización presentó para el festival. Aunque sea en fin de semana, las actuaciones para un show donde la mayor parte de los asistentes son menores, no pueden acabar a la 1:00 de la mañana. Más en la siguiente página.



Por último también tenemos que tener en cuenta que la mayoría de los youtubers no están acostumbrados a subirse a un escenario. Ellos están habituados a hablar delante de una cámara, en sus casas, teniendo ellos el control absoluto de lo que hacen. Un escenario, desde donde te ven en directo miles de personas puede resultar un entorno muy hostil para el que no tiene tablas suficiente en el asunto. Entre eso y la constante alteración que los paneles sufrían, la inmadurez de la organización quedó más que en evidencia.

Aun así, el sábado, el día en el que todos los paneles fuertes estaban programados, la afluencia de público fue más que considerable, lo suficientemente importante como para no calificar a este evento como un desastre absoluto. Los asistentes disfrutaron con sus ídolos a pesar de las cosas negativas, algo que podría hacer que se intentara de nuevo el año que viene, eso sí, solventando las carencias de esta primera edición.

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