El Libro Blanco del Desarrollo Español de Videojuegos presenta su edición 2016 y se marca nuevos retos

El Libro Blanco del Desarrollo Español de Videojuegos presenta su edición 2016 y se marca nuevos retos

A todos nos encanta pasar el tiempo disfrutando de nuestros juegos favoritos. Sin embargo, a veces se nos olvida que detrás de estos productos existe un lado humano encargado de sacar adelante estos títulos. Toda una industria que está emergiendo en nuestro país y que cada vez va a más, tanto en número de facturación, como en cantidad de empleados y facturación, así como en la cantidad de talentos que estamos generando.

Por ello merece especial atención atender a las necesidades que van surgiendo dentro de la industria del videojuego en nuestro país. De detectar estas exigencias se encarga el Libro Blanco del Desarrollo Español de Videojuegos que promueve Desarrollo Español de Videojuegos, DEV. AlfaBetaJuega ha estado en la presentación de la edición de 2016, en donde ha conocido de primera mano la situación del sector y ha presenciado un debate donde han participado cuatro representantes de los principales partidos políticos de España.

Para los que aún tienen dudas de que la industria del videojuego está al alza, sólo tienen que prestar atención al número de empresas que existen en nuestro país dedicadas a producir videojuegos. Tal y como muestra el Libro Blanco en 2016, se han registrado un total de 480 corporaciones dedicadas a esta actividad. Una cifra que no ha dejado de crecer en los últimos años, ya que hace tan solo dos años, en 2014, existían 330 compañías en este sector.

En cuanto al número de empleados, en la actualidad el desarrollo de videojuegos da trabajo a 5.664 personas. Cifras que, según las estimaciones del Libro Blanco, crecerán hasta los 10.113 puestos en el año 2019. Y si las cifras de empleo ya son bastante sorprendentes, la facturación de esta industria no se queda atrás, ya que en 2015 este sector facturó 511 millones, en 2016 se esperan alcanzar los 646 y dentro de tres años un total de 1.141 millones. Sin duda, un crecimiento exponencial.

Sobre las vías de crecimiento, la industria del videojuego baraja dos caminos fundamentales. Por un lado los e-Sports, quizás el sector que más haya crecido en los últimos años gracias al aumento del público que sigue este tipo de torneos. Según el Libro Blanco se espera que dentro de unos años el 23% de las compañías dedicadas a esta actividad trabajen de algún modo en la producción de títulos enfocados a los deportes electrónicos. Aunque el primer puesto de oportunidades de crecimiento se coloca la realidad virtual, un terreno que va a suponer el trabajo de al menos el 30% de estas compañías.

Eso sí, todo este crecimiento y expansión va a encontrarse con importantes piedras en el camino como. El Libro Blanco estima que la primera de ellas es la de encontrar personal cualificado para su actividad. Según esta publicación lo que estas compañías más echan en falta son trabajadores en el área de monetización, 45%. En segundo lugar, estas entidades afirman tener problemas para encontrar programadores, 40%. La tercera plaza de puestos más solicitados la ocupan los diseñadores.

Otros problemas que expresan las empresas de desarrollo de videojuegos son el acceso a la financiación (65%), generar más ventas (57%) y la adquisición de nuevos usuarios (57%). Para el futuro, este sector de la economía se marca importantes retos como puede ser el crecimiento y consolidación de los estudios independientes, la internacionalización de la marca España a nivel de videojuegos o el generar grandes empresas nacionales, huyendo de la atomización.

La visión de los políticos

Tras el cierre de la presentación del Libro Blanco, se procedió a un debate entre cuatro representantes de los cuatro grandes partidos en España: Teodoro García por parte del Partido Popular, Ibán García, por parte del PSOE; Jazmín Beirak de Podemos y Félix Álvarez de Ciudadanos. Todos ellos fueron preguntados sobre qué creen que pueden hacer sus partidos para fomentar la industria del videojuego.

Para el representante del PP, su partido ha hecho bastante durante los cuatro años que ha estado gobernando en España. De hecho, ha afirmado que los videojuegos han sido un tema muy recurrente y más habitual de lo que se piensa durante los consejos de ministros. Según Teodoro García, a esta industria hay que apoyarla mediante incentivos fiscales y creando un ecosistema fuerte, ya que el videojuego no sólo es una distracción, también tiene aplicaciones en otros mundos como puede ser la salud y la aeronáutica mediante la realidad virtual.

Iban García, por su parte, califica al videojuego como un sector estratégico con grandes oportunidades y datos envidiables en otras industrias. Por este motivo el representante del PSOE en este debate afirmó que es una lástima que los desarrolladores no reciban tanto apoyo de la Administración Pública. Según él, lo más importante es plantearse qué necesita el sector y atender esas necesidades concretas. Como, por ejemplo, la atomización que podría atajarse uniendo a las microempresas en organizaciones más potentes.

Según la representante de Podemos, es totalmente urgente equiparar la industria del videojuego con la audiovisual y dotarla de sus mismas ventajas, tanto fiscales como en ayudas económicas. Según Jazmín Beirak, para ello habría que crear organismos específicos con capacidad de satisfacer las necesidades que transmita este sector. Si se consigue esto, se apostará por un negocio capaz de crear muchos puestos de trabajo indefinidos y que modernizará la economía española, ya que un país fuerte en videojuegos, es un país fuerte a nivel tecnológico.

El representante de Ciudadanos, por su parte, empezó la defensa de su posición aludiendo a la piratería. Según Félix Álvarez, de nada sirve ayudar a este sector y que la gente luego no compre nada, según él así no se va a ningún lado. Para Ciudadanos también es importante involucrar a las empresas dentro de la formación y hacer que ofrezcan una experiencia real a los jóvenes talentos. La posición de este partido se podría resumir en tres patas: involucración de grandes compañías en la enseñanza de este sector, institutos de alta especialización dirigidos por profesionales y programas de captación de financiación extranjera.

Lo que sí quedó claro de todas estas intervenciones es que ofrecer ventajas fiscales a los desarrolladores de videojuegos va a ser uno de los pilares fundamentales para que esta industria sobreviva y siga creciendo. Eso y, por supuesto, no dejar que los talentos de España desaparezcan o huyan a otros países.

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