El Museo de Arte Contemporáneo de Tokio homenajea a los padres del manga

A pesar de que a occidente ha llegado relativamente tarde, en nuestro caso hace tan solo cosa de dos décadas, el manga o cómic japonés es una influencia innegable a estas alturas de la cultura popular, y sus personajes principales ya no son desconocidos para el gran público. Quien más quien menos ha visto o leído alguna de estas series ya sea en papel o en sus adaptaciones televisivas, pero lo que quizá ya no sepan es que hay dos señores que tienen buena parte de culpa de que el manga haya calado tan hondo. Y es que dos de sus autores primigenios, los ya desaparecidos maestros Osamu Tezuka y Shotaro Ishinomori, reciben merecido tributo en el Museo de Arte Contemporáneo de Tokio por una trayectoria que les ha convertido en los dioses del manga.

Decir que Osamu Tezuka es una institución es quedarse corto. Tezuka es una figura reverenciada y admirada que nos ha dejado obras como Tetsuwan Atomu, más conocido por nosotros como Astroboy, Black Jack, Metrópolis, Don Dracula o Kimba, el león blanco, con la que dicho sea de paso El Rey León guarda un sospechoso parecido. Por su parte, aunque a Ishinomori no le conocemos tan bien por estos lares, su labor no se queda corta y cimentó el terreno de la ciencia ficción con Cyborg 009, donde sentaría las bases de los grupos de superhéroes al estilo nipón antes de pasarse a las series televisivas de acción real donde creó a uno de los mayores héroes catódicos del archipiélago japonés: Kamen Rider.

Podéis una reseña visual de esta exposición en YouTube donde se recuerda a estos dos colosos de la tinta. 

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