El museo de los horrores: ¡Las portadas más feas de la historia!

“La belleza está en el interior”. Una bonita frase con la que la redacción de AlfaBetaJuega está muy de acuerdo (somos todos un poco feicos, para qué negarlo), pero que no siempre es válida. Al menos en lo que respecta a los videojuegos, porque una portada ha de servir como un escaparate en miniatura que muestre lo que un título en concreto puede ofrecer. Como tal, el mínimo exigible es que resulte atractiva y llamativa a primera vista.

Por desgracia, eso no siempre se cumple, y el mundo jugón sirve de escenario para algunas carátulas que deberían permanecer en el olvido pero que, para bien o para mal, se han quedado grabadas en nuestra retina.

Poco importa el juego en cuestión, la franquicia, el país de origen o la plataforma; a continuación os mostramos algunos ejemplos de lo que NO hay que hacer a la hora de crear una buena portada para un videojuego. Eso sí, los estómagos sensibles deberían abstenerse.

Mega Man

¿Sabía el artista quién era Mega Man? Es más, ¿había concluido el desarrollo del juego cuando cogió su colección de acuarelas para ofrecernos esta “maravilla”? Porque si alguien consigue decirnos qué es lo que está ocurriendo a las encorvadas espaldas del protagonista, le regalamos un curso de pintura (y al que hizo esta portada de NES también, venga).

Por cierto, ¿le pasaba algo a este Mega Man? Porque, en serio, si miráis fijamente su cara… Nosotros pensamos que sufría de estreñimiento, pero lo cierto es que no estamos seguros. ¿Algún médico en la sala?

Action Force II

¿Helicópteros y tanques dispuestos a lanzar proyectiles sobre nosotros? ¿Soldados armados hasta los dientes tras nuestra pista? Ante este panorama, ¿qué otra cosa podemos hacer más que lanzar patadas voladoras?

Pues eso, que ni Steven Seagal, ni Jean Claude Van Damme, ni el mismísimo Chuck Norris. Todos deberían quitarse el sombrero ante este chaval asiático que no duda en usar sus puños y pies desnudos ante todo un ejército. Eso sí que es valor.

O eso, o que está cargado de opio. Quizás deberíamos presentarles a nuestros amigos del reportaje sobre alcohol y drogas.

 

 

Rainbow Islands Revolution

Sed sinceros. Sin saber nada sobre el juego, veis esta portada y ¿qué pensáis? No sabemos vosotros, pero a nosotros nos sienta como una invitación a explorar los rincones más profundos de nuestra imaginación.

¿Revolution? ¿Qué Revolution? Solo se nos ocurre que esas dos palmeras se enfrenten en una cruenta batalla por el control de los cocos y la arena de ese pedacito de tierra que, suponemos, es una de las llamadas Islas Arcoíris…

Tom Hanks no habría aguantado ni una semana allí. Y el balón Wilson tampoco. Seguro.

Phalanx

Un shooter espacial protagonizado por un viejete sentado en una mecedora propulsada y armado con su banjo sideral. ¡Tomad idea original! Bueno, vale, en realidad no tiene ningún sentido tener a este entrañable anciano en la portada, pero ¿a quién le importa?

Es más, desde AlfaBetaJuega abogamos porque cualquier aventura espacial que se precie debería contar con un granjero del Mississippi que sepa tocar el banjo. Nos encanta el sonido de este instrumento…

The Mistery of the Druids

Astérix y Obélix son los grandes responsables de que hoy en día imaginemos a los antiguos druidas como personas afables, de barba larga y túnica blanca que pasaban el día cantando al aire libre o fabricando pócimas de colorines y efectos increíbles.

Sin embargo, el ilustrador de The Mistery of the Druids tiene claro que los druidas son unos personajes terroríficos, barba blanca hecha a base de polvos de talco, cara congestionada y dientes perfectos. Nosotros, por si acaso, nos escondemos detrás del menhir más cercano.

 

 

ICO

Vale que la obra maestra de Fumito Ueda es un cuento minimalista y artísticamente preciosista que busca ahondar en las emociones más profundas del ser humano, pero es evidente que su portada se queda en un “meh” de libro.

Y no, no hay trasfondo ni sentimiento que valga. Porque si apuramos, hasta parece que son dos chavales dando un paseo por una obra abandonada. Una obra muy rara sí, pero sigue pareciendo que están dando un paseo por un descampado. Aunque pensándolo bien… los escenarios de los juegos de Ueda no es que estén muy concurridos… Dicho esto, este título es una auténtica obra maestra. Si no lo has jugado, ahora lo tienes en un pack remasterizado en HD junto con Shadow of the Colossus. Imprescindible.

Cowboy Kid

Solo una canción nos sirve para expresar lo que sentimos al ver esta portada. Por favor, cantad con nosotros: “Y, M, C, A!”. ¡Venga, todos juntos! ¡Que se muevan esas caderas al ritmo del lejano Oeste, vaqueros! ¡Yiiiha!

Admitidlo, a esta carátula solo le falta un obrero, un motero, un policía y una bola de discoteca por detrás y ya tenemos a los Village People al completo. Ains, si John Wayne levantara la cabeza…

Zelda’s Adventure

Está claro que estamos, con toda probabilidad, ante la peor entrega que la saga de Miyamoto ha podido tener. Con todo, cabe preguntarse si el juego lanzado para la consola de Philips (y auténtica pieza de coleccionista), no debería haber existido por su penoso desarrollo o por su portada.

¿Qué ocurre en ese torreón? ¿Quién se dejó la luz encendida? ¿Por qué no aparece ninguno de sus personajes principales? ¿Qué se quiere transmitir con esa ventana? ¿Qué clase de juego es? ¿Dónde estoy? ¿Quién soy? ¿Qué…? Necesito una tila.

 

 

Metro Cross

Antes de que Tony Hawk empezara a partir la pana y a poner de moda el mundo del skate entre los jugones de todo el mundo, los aficionados a este mundillo tenían que conformarse con…esto. Realmente no sabemos en qué estarían pensando los chicos de U.S. Gold para permitir que esta carátula saliera a la luz.

En serio, se pueden hacer cosas mucho mejores con el Paint. Solo fijaros en su fondo, en ese mono de licra azul y, sobre todo, en el skater. El skater. Ese ser al que parece que han drogado para que aceptara salir de esa guisa.

El día en que sus hijos le vean en esta portada va a ser el peor día de sus vidas. Garantizado.

Rafa Nadal Tennis

No hace falta más que hablar cinco minutos con nosotros para darse cuenta de que nuestra admiración y respeto por el grandísimo Rafa Nadal no conoce límites, pero después de ver esta carátula no podemos ver a este mago de la raqueta de la misma forma.

Y no lo decimos solo por la simpleza del diseño o la calidad del título en sí; es que… bueno, no nos neguéis que no es carne de photoshop. Y con esto no queremos dar ninguna idea, pero… En serio, ¡¿es que nadie más se da cuenta?!

Por supuesto, no hay más que darse un paseo por cualquier juegoteca retro (y no tan retro) para encontrar auténticas “maravillas” dignas de ser comentadas. ¿Qué portadas incluiríais en este Museo de los Horrores tan particular? ¡Esperamos vuestros comentarios!

Álvaro Barbado, colaborador de AlfaBetaJuega.

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