El pendrive que regaló Putin a los asistentes al G20 estaba infectado con troyanos

Si hace unas semanas no podíamos encender la televisión sin escuchar noticias relacionadas con el caso Bárcenas, ahora el escándalo relacionado con el espionaje masivo de Estados Unidos acapara portadas y telediarios, y lo cierto es que es un tema tan morboso que está en boca de todos. Sin embargo, mientras seguimos asistiendo a este tira y afloja entre la potencia y el resto del mundo, como si fuera un partido de ping-pong del estilo "me has espiado", "no te he espiado", recientes investigaciones han destapado un nuevo caso de espionaje en nuestro propio continente: ¿ha espiado Rusia a los líderes del G-20?

Tal y como podemos leer en El Mundo, el Kremlin podría haberse visto envuelto en otro revuelo semejante, debido a una acusación contra Rusia por espionaje. Según informa el medio, Rusia habría tratado de espiar a los países miembros del G-20 utilizando un programa oculto en unos pendrive que regaló a los asistentes a la cumbre, que se instalaba en los ordenadores por medio de la infección con virus troyanos. A estos pendrive se le unió el regalo de cargadores para móviles, presente que desconcertó al presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, que ordenó una investigación sobre estos objetos, con resultados concluyentes: existían virus en ambos, para copiar y transmitir archivos tanto del PC como de los teléfonos móviles.

El portavoz de Vladimir Putin ya ha desmentido los hechos defendiendo la inocencia del gobierno, alegando que toda esta supuesta trama sólo es un intento de "distraer la atención de los problemas reales".

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