El problema de mezclar los amores de ficción con la realidad

El problema de mezclar los amores de ficción con la realidad

Una vez más, los tiempos han cambiado. Hasta para hacer cariñitos y expresar a los cuatro vientos nuestro amor con congoja por parte de nuestra media naranja y un poquito de repelús de quienes no forman parte de ella. Lo de “como la trucha al trucho” ha dejado paso a otros ejemplos más arraigados en la ficción friki y la cultura popular, ejemplos que pueden ser lo suficientemente cuquis y pastelosos para que dejes claro que amas a tu pareja con loca, loca locura.

Por otro lado, esto ha añadido un peldaño más de dificultades con las que lidiar. Porque si vas a usar analogías para expresar tus sentimientos hacia tu compañero/a friki, asegúrate bien de cuáles vas a usar, no sea que se desate tormenta.

Luego no digas que ni nosotros, ni Dorkly ni la gran Julia Lepetit te hemos avisado. Si te ganas una bronca, varios intentos de disculpa infructuosos y una noche de sueño incómodo en el sofá, allá tú. Haber recurrido a los clásicos, que por lo menos eso con la cursilada del trucho no pasaba. 

– Cariño, te amo como Link ama a Zelda.

– Como Elena ama a Nathan.

– Como Jaime ama a Cersei.

– ¿¡QUÉ!?

– ¿Cersei y Jamie antes que Ned y Catelyn?

– Creía que te conocía…

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