Enemigos de videojuegos con requisitos odiosos para ser enfrentados

Enemigos de videojuegos con requisitos odiosos para ser enfrentados

A la hora de pensar en jefes difíciles, siempre se nos vienen a la cabeza enfrentamientos complicados, luchas de extrema dureza en las que se suda la gota gorda para abatir al rival. Pero, hay otros jefes que también son extremadamente difíciles no por el encontronazo que protagonizan, sino por la forma de acceder a ellos para pelear.

Algunos enemigos de videojuegos tienen unos requisitos realmente odiosos para ser enfrentados. Unos necesitan que busques debajo de la última piedra de los niveles, otros que acumules una serie de victorias siguiendo un patrón concreto o que sigas una ruta concreta durante toda la aventura. Sea como fuera, lo necesario para encontrarlos es un auténtico infierno.

Hoy queremos hablaros de ellos y de sus juegos. Enemigos tanto finales como secretos que, para ser encontrados, hacían al jugador invertir una buena cantidad de horas explorando, mejorando y, sobre todo, fallando y reintentando. Seguro que más de uno os suena e incluso os trajo de cabeza en su momento.

 

Mr. Dark – Rayman

El mismísimo jefe final. Parece que protagonizar el combate más difícil del juego no era suficiente para Mr. Dark, acceder también tenía su miga. Para conseguir desbloquear esta batalla y poner fin a la historia del primer Rayman, era necesario encontrar a todos los Electroons escondidos en los niveles del juego. Si fueran fáciles de hallar no sería un problema, pero algunos eran realmente complicados.

 

Sans – Undertale

En Undertale hay un repertorio de finales bastante amplio. Lo normal es acudir a la ruta pacifista, o también a la neutra; pero hay un combate especial que solo se consigue a través de lo que se conoce como ruta genocida. Para luchar con Sans hay que aniquilar a todo enemigo que se encuentre, y no solo eso, sino buscarlos para dejar el mundo vacío. No se puede dejar de pelear hasta que el juego indique que no quedan más monstruos, para visitar otra zona y hacer lo mismo. ¿Difícil? La pelea final lo es más.

 

Reptile – Mortal Kombat

El caso de Reptile es especial. Cuando Mortal Kombat salió a la venta, corrían rumores de un personaje oculto que solo se encontraba cumpliendo unos pasos muy especiales… y complicados. Para desbloquearlo había que combatir contra él, y para ello el jugador debía luchar en el nivel «The Pit» y, cuando en su Luna aparecieran siluetas (en una de cada 6 partidas), conseguir dos victorias «Flawless» consecutivas con Fatalities y sin bloquear ningún golpe del rival. Tras esto, Reptile aparecía para retarte y poner las cosas muy difíciles.

 

Algalon, el Observador – World of Warcraft

Algalon el observador era y es el jefe más poderoso de todo Ulduar. Su acceso ahora está bloqueado, dado que World of Warcraft ya no concede la llave para entrar al planetario donde se encuentra. En su momento, la única forma de acceder a él era consiguiendo cuatro Sigilos de los vigías Hodir, Thorim, Freya y Mimiron (solo se obtenían abatiéndolos en su mayor dificultad), además de cumplir una serie de misiones para poder acceder a Algalon. El combate, además, solo podía realizarse durante una hora a la semana. Si el equipo perdía, debía esperar 7 días para volver.

 

Ozma – Final Fantasy IX

El enemigo más difícil de todo Final Fantasy IX es también el más escondido, difícil e irritante de encontrar. Para poder acceder a Ozma hay que llegar al Jardín Flotante de los Chocobos, una localización que se mueve de forma aleatoria por el mapa del mundo y a la que solo se accede con un Chocobo Dorado. Hay que recolectar todas las Chocografías posibles, recorrer el mapeado encontrando tesoros, excavar en los jardines y, para colmo, buscar una sombra en el mapa para dar con este lugar escondido. El combate, por supuesto, es difícil a rabiar.

 

Barón K. Roolenstein – Donkey Kong Country 3

King K. Rool, esta vez convertido en doctor loco, es el jefe final de Donkey Kong Country 3: Dixie Kong's Double Trouble! y el más oculto del juego. Si el jugador quería ver el auténtico final debía vencerle, y para ello tenía que encontrarlo. La única forma de hacer que su morada saliera a la luz era liberando a todos los pájaros banana escondidos por el mapeado y, una vez hecho, seguir un patrón alrededor de unas rocas para activar el acceso a la reina de estos pájaros. Conseguido esto, el acceso a la morada del Barón K. Roolenstein salía a la luz. Había que invertir muchísimas horas para conseguirlo.

Juan Antonio Fonseca Serrano

Saltando sobre tortugas en los suburbios de Midgar, con una guadaña cerca del corazón, desde finales de los 80. Juego a lo que puedo, junto letras sobre lo que me apasiona y siempre tengo un ojo en las redes.
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