Enemigos de videojuegos que eran demasiado adorables para matarlos

La gran mayoría de videojuegos que caen en nuestras manos mes tras mes tienen la acción y la violencia como punto en común. Ya no sorprende que la premisa de cada videojuego sea que tomemos el control de un personaje que debe acabar con todo aquel que se cruce en su camino, pero en algunas ocasiones nos resultaba difícil hacerlo por el aspecto que presentaban nuestros enemigos, uno para nada habitual en la industria.

Y es que en lugar de ser imponentes y poderosos enemigos eran villanos tan adorables que no queríamos dañarlos en modo alguno, aunque al final no nos dejaban más remedio que hacerlo. De ellos precisamente es de los que queremos hablarte en el día de hoy y eso es lo que encontrarás en la lista que te dejamos a continuación, una selección de enemigos de videojuegos que eran demasiado adorables como para tener que matarles.

Goomba (Super Mario)

Uno de los enemigos más habituales de la saga Super Mario Bros. son los goombas, esa especie de champiñones con patas que tan solo hacen que moverse en horizontal y difícilmente pueden dañarnos, a no ser que vayamos contra ellos. Con solo saltarles encima ya habrán muerto, de modo que si no quieres hacerles daño tan solo tienes que esquivarles. No es difícil hacerlo, por lo que podrás salvar multitud de vidas.

Dantini (Croc: Legend of the Gobbos)

Los dantini son unos de los peores enemigos de Croc: Legend of the Gobbos, son los protectores del Barón Dante y se caracterizan por tener una risa de lo más malévola. Sin embargo en cuanto ves su aspecto te olvidas de todo lo que te acabamos de decir. Esas cositas rojas tan pequeñas y con carita de buenas no pueden hacer nada malo. Lo cierto es que sí lo hacen, pero para qué mentir, nos da pena tener que librarnos de ellos.

Jigglypuff (Pokémon)

Hay muchos monstruos de bolsillo en la saga Pokémon que tienen un aspecto adorable y a los que no queremos hacer ningún tipo de daño, pero probablemente Jigglypuff se lleva la palma. Es una bolita rosa, redondita y pequeñita. Por si su aspecto fuera poco también canta con una suave voz (que es más peligrosa de lo que parece), por lo que Jigglypuff se convierte en el arma perfecta. Oculta poder bajo su aspecto poco amenazador.

Wheatley (Portal 2)

Si algo nos ha enseñado la ciencia ficción es que no podemos fiarnos de las inteligencias artificiales. Buena prueba de ello es Wheatley, la parte cómica de la personalidad de GLaDOS que en la segunda entrega de la saga tomó el control de la IA principal y se convirtió en nuestro máximo enemigo. Puede que sea malo, pero es tan divertido y tiene un aspecto tan mono que no queremos que le pase nada malo.

Cactilio (Final Fantasy XV)

Los cactilios son unos enemigos recurrentes en la saga Final Fantasy desde la sexta entrega numerada, pero su aspecto en Final Fantasy XV, no sabemos por qué, nos resulta todavía más adorable. Tener que acabar con la vida de estos pequeños cactus con vida propia es algo poco grato para el jugador, pero cuando empiezan a atacarnos no nos queda mucho más remedio que defendernos si no queremos acabar llenos de púas.

Froggit (Undertale)

Como bien sabrás hay dos modos de completar Undertale: uno muy convencional, matando a todos los enemigos; y otro pacifista, en el que perdonamos la vida a los contrincantes. Froggit, una pequeña rana de aspecto tristón, es uno de esos enemigos pacifistas que no tiene intención alguna de luchar contra nosotros, de modo que nos pone las cosas fáciles si queremos completar el videojuego siendo pacíficos.

Boo (Super Mario)

Terminamos la lista con un nuevo enemigo de la saga Super Mario Bros. que se lleva la palma por encima de cualquier otro. Nos referimos a los boo, esos pequeños fantasmas flotantes que se acercan a nosotros en cuanto les damos la espalda y que se alejan tapándose los ojos cuando les miramos directamente. Tanto su aspecto como sus movimientos son adorables y por ello no querríamos acabar con ellos por nada del mundo.

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