Enemigos de videojuegos que te obligaban a pensar más de la cuenta cómo derrotarlos

Atención: posibles spoilers.

Cuando llegas al combate contra un jefe en un videojuego, normalmente el objetivo es sencillo, dale con todo lo que tengas y podrás vencerle. Sin embargo, a veces, las cosas no son tan evidentes como parecen. Seguir siempre la misma idea puede ser aburrido, aunque haya combates que sean realmente espectaculares. Por eso, algunos maquiavélicos desarrolladores decidieron en algún momento cambiar un poco las tornas y hacer que, si, haya que lanzarse a por ellos con todo lo que tengamos, pero pensando bien cómo.

No nos malinterpretéis, no hablamos de combates difíciles, sino de batallas distintas. De aquellas en las que hay que pararse a pensar bien qué hacer para conseguir siquiera hacer daño al enemigo. Dicen que más vale maña que fuerza, y lo cierto es que en todos los casos que os traemos a continuación, además de maña, hacía falta paciencia y reflexionar un poco.

A continuación os dejamos con algunos enemigos de videojuegos que te obligaban a pensar más de la cuenta para poder derrotarlos. Si os topasteis con ellos, sabréis muy bien qué se siente…

 

Argus – Shadow of the Colossus

El decimoquinto coloso es, para muchos, incluso más difícil e ingenioso que Malus. Puede que no requiera tanto tiempo de avance y escalada para llegar a sus puntos débiles, pero te obliga a pensar en cómo aprovechar el entorno para poder golpearle. Su aspecto y comportamiento son similares al primer enfrentamiento que realizas como Wander, aunque la forma de acceder a él para poder trepar es completamente diferente. Aquí no lo tienes tan fácil, e incluso el cómo se rompe el suelo te era, y te va a ser, de utilidad para comenzar a acercarte a sus puntos flacos. Cuántas y cuántas horas se han perdido escudriñando su comportamiento y maquinando cómo acabar con él…

 

Giygas – Earthbound

«No puedes comprender la verdadera forma del ataque de Giygas», ni tampoco la forma del enemigo. Consumido por el mal, el jefe final de Earthbound es uno de los más extraños e incluso traumatizantes de los videojuegos. Si no era suficiente con asumir que el corazón de los protagonistas les había sido extirpado para introducirlo en unos robots que soportaran un viaje en el tiempo; ahora también había que plantarse frente a una entidad sin forma, en un combate en el que no hay nada que puedas hacer salvo… rezar. Solo insistiendo en las plegarias se puede hacer frente a este enemigo recibiendo la ayuda de todo el mundo. Si no, acabas mordiendo el polvo de forma irremediable.

 

Batalla contra Hela – Hellblade: Senua's Sacrifice

El tramo final, el culmen del viaje de Senua, es un combate en el que tiene todas las de perder. Las hordas de demonios de Hella no dejan de llegar y, por más que los abates y acabas con ellos, siguen apareciendo más y más. ¿Hay algún mecanismo oculto?, ¿ha faltado algo por hacer a lo largo de la aventura? Realmente, no. La única forma de acabar con esta cruenta incesante batalla es dejarse vencer, sucumbir a los demonios para poner fin a esta situación. Hellblade: Senua's Sacrifice nos estaba contando cómo superar el combate final desde que nos enseñó su nombre.

Espectros – Xenoblade Chronicles 2

En el punto medio de uno de los capítulos de Xenoblade Chronicles 2, cuando vas a concluir la prueba de Elphys, debes enfrentarte a un grupo de espectros que no poseen un gran nivel y que, de hecho, no son demasiado poderosos, pero te pueden sacar de quicio por completo. Cuando debilitas a uno o a dos, paran un momento para duplicarse y regenerar su salud, llenando el escenario de más y más enemigos. Este bucle se repite de forma infinita hasta que descubres cómo acabar con ellos, que no es más que matándolos a todos a la vez. Tómatelo con calma, a nosotros nos hizo falta muchísima.

 

Núcleo de Lavos – Chrono Trigger

Estás ahí, frente a una criatura extraterrestre capaz de destruir al mundo sin problemas, has viajado por todo tipo de épocas temporales para prepararte y acabar de una vez por todas con esta especie de erizo gigantesco; pero te metes en su interior y te encuentras con un humanoide acompañado de dos pequeños satélites orgánicos. ¿Cuál es tu acto reflejo? Matar a eso que es diferente al resto. Craso error. El auténtico núcleo de Lavos es uno de esos dos «ayudantes», algo que te hace perder un combate, y otro, y otro, al ver que por más que golpeas al enemigo del centro la cosa no acaba. Sutil y oculto, pero perfectamente pensado para que el jugador caiga en la trampa por completo.

 

Juan Antonio Fonseca Serrano

Saltando sobre tortugas en los suburbios de Midgar, con una guadaña cerca del corazón, desde finales de los 80. Juego a lo que puedo, junto letras sobre lo que me apasiona y siempre tengo un ojo en las redes.

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