Epic demanda a un jugador de 14 años por tramposo y su madre les canta las cuarenta

Epic demanda a un jugador de 14 años por tramposo y su madre les canta las cuarenta

Está muy mal hacer trampas, esto es algo que no es de recibo, pero tampoco está nada bien manejar la situación y subsiguientes consecuencias sin conocer exactamente qué es lo que se tiene entre manos. Fortnite y Epic están viviendo un episodio inusual en dos actos, con el uso de una web de “aimbots” de fondo. Dos usuarios usaron estas herramientas no autorizadas para obtener ventaja en el juego y en lugar de ser baneados han sido demandados y llevado a juicio. Pero el sorprendente giro de los acontecimientos es que uno de ellos es un menor y que su madre tiene algo que decir.

El acusado, residente en el estado de Delaware y de 14 años de edad, ha sido expulsado otras tantas veces del juego por hacer trampas para luego volver con otra cuenta a las andadas, hasta que Epic, desconociendo sin duda su edad, ha optado por cortar por lo sano y llevar el caso a un tribunal. Sin embargo, su madre ha escrito una carta que recoge Torrent Freak en la que desmonta la acusación de Epic Games, y de hecho, señala que lo que hay aquí es una absoluta incompetencia a la hora de manejar la situación.

La señora hace nota que los términos de servicio de Epic requieren que los menores tengan el consentimiento de los padres, cosa que ella no dio a su hijo. Eso para empezar, pero hay más; la demanda de Epic se basa en una “pérdida de beneficios” por el uso de cheats, pero el juego es free to play, lo que requeriría de un informe certificado demostrando que la acciones de su hijo han causado una pérdida masiva de dinero. Aún hay más, y es que Epic, al hacer pública la identidad de su hijo, ha sido la que ha incurrido en un delito contra la privacidad según las leyes de Delaware al publicar esta información. Además con calumnias dado que le acusan de haber contribuido a crear el software con el que se pueden hacer trampas en el juego y “no tienen capacidad de demostrar ninguna forma de modificación”. En resumen, la señora acusa a Epic de haber tomado a su hijo como “chivo expiatorio” ante su nula capacidad para manejar el asunto de los tramposos. Ahí es nada.

Está mal que tu hijo de 14 años haga trampas, pero querer llevarle a juicio es algo ante lo que toda madre va a sacar los dientes. Y la dentellada que se ha llevado Epic ha sido de las que duelen. Tanto que, finalmente, ha dado vuelta atrás: “Bajo estas circunstancias, la ley requiere que archivemos la demanda o que retiremos la denuncia”. De otro modo, aún podría haber sido mucho peor el remedio que la enfermedad.

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