Especial J.R.R. Tolkien: El Señor de los Anillos en los videojuegos

Para muchos lectores y escritores (entre los que me incluyo), J.R.R. Tolkien ha sido uno de los autores más importantes e influyentes de la Historia. El padre de El Señor de los Anillos no solo creó una obra maestra de la literatura universal, sino que también sentó las bases de lo que después sería la fantasía épica tal y como la conocemos.

Esta semana se cumplen treinta y nueve años de la muerte de uno de los grandes genios del siglo XIX, y en AlfaBetaJuega no queríamos perder la oportunidad de rendirle un pequeño homenaje.

Tolkien nació en Sudáfrica el 3 de enero de 1892. Siempre fue buen estudiante y durante toda su vida permanecería unido de una u otra forma al mundo académico y universitario. Además de escritor y poeta, también fue profesor de literatura inglesa en la Universidad de Oxford.

Considerado uno de los “50 autores británicos más grandes del siglo XX” y condecorado con todo tipo de premios, la vida del autor cambiaría radicalmente con la publicación de El Hobbit y su gran continuación, El Señor de los Anillos. Había nacido una leyenda.

Pero la influencia de Tolkien no se limitaría solo al mundo literario, sino que también se extendería al cine, la música o, cómo no, los videojuegos. No hace falta centrarse en los juegos basados en su obra más emblemática para darse cuenta. Incluso series como Final Fantasy o Dragon Quest jamás hubiesen podido existir sin el trabajo de Tolkien.

El primer videojuego basado en el peculiar universo de la Tierra Media fue El Hobbit, una aventura publicada en 1982. Vio la luz en Spectrum, MSX y demás sistemas de la época, consiguiendo un éxito considerable (vendió más de un millón de copias). La aventura seguía el estilo conversacional de muchos lanzamientos de entoces, aunque añadiendo dinámicas rutinas bastante innovadoras.

No sería el único título para ordenadores de ocho bits basado en el mundo de Tolkien. El éxito de El Hobbit propició que otras aventuras como Lord of the Ring Game One, Shadows of Mordor o War in Middle-Earth se sucediesen con irregular calidad y éxito.

Más conocida sería, no obstante, una de las primera adaptaciones a consola del libro, que también llevaría el nombre de Lord of the Rings y vería la luz en Super Nintendo. El juego, pese a no estar a la altura de los grandes RPG de la consola, llamó bastante la atención de los fieles seguidores de Tolkien.

Pero la fiebre por El Señor de los Anillos no se desataría hasta el año 2002, con el estreno cinematográfico de la trilogía de Peter Jackson. Un acontecimiento que propició, como era de esperar, un auténtico aluvión de videojuegos. Empezando por los oficiales. Primero Vivendi y luego Electronic Arts se ocuparon de adaptar, con menos fortuna los primeros y más los segundos, las aventuras de Gandalf, Frodo, Aragorn y compañía.

 

 

A estos títulos se sumarían pronto otros como el correcto El Hobbit (2003), desarrollado por Sierra y basado en las aventuras de Bilbo Bolsón el día que decidió abandonar La Comarca.

Pero el público, aún eufórico por lo que había visto en las salas de cine, demandaba más. Y Electronic Arts no iba a cruzarse de brazos, claro. La compañía dio el siguiente paso natural y desarrolló lo que parecía lógico: un juego de rol. La Tercera Edad continuó manteniendo la popularidad de la franquicia, si bien estuvo algo por debajo de lo esperado.

En los años sucesivos, las entregas continuarían viendo la luz, y de todos los géneros: aventuras, acción, estrategia, rol… Entre estos lanzamientos quizás los más destacables fueron La Batalla por la Tierra Media (2004), Tactics (2005) o Conquest (2009). Así que, aunque el tirón cinematográfico ya parecía haber dado de sí todo lo posible, los videojuegos seguían apareciendo con cierta regularidad.

Incluso en el momento en que Electronic Arts pareció desencantarse de la saga, Warner tomó el relevo. En los últimos dos años hemos visto un inocente juego de acción, Las Aventuras de Aragorn (2010) y La Guerra del Norte (2011). Ambos algo por debajo de lo que se esperaba de ellos, aunque manteniendo unos mínimos de calidad.

Ahora, con el estreno de El Hobbit a punto de producirse, El Señor de Los Anillos parece seguir siendo una serie en forma dentro del sector, con una nueva aventura de LEGO próxima a ver la luz y posiblemente alguna que otra nueva adaptación oficial en el horizonte.

Cuando J.R.R. Tolkien murió el 3 de septiembre de 1973, aún faltaba mucho para que los videojuegos se empezaran a entender en el sentido moderno. Pero lo que este autor británico consiguió está por encima de sectores, productos o adaptaciones. El Señor de los Anillos y todo su universo fantástico es un mito que, incluso a día de hoy, sigue despertando el interés y desatando la fantasía de millones de personas.

Enrique Luque de Gregorio, redactor en AlfaBetaJuega

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