Esto es lo que pasó a unos desarrolladores que piratearon sus propios videojuegos

No importa cuánto te esfuerces en proteger tu videojuego de los piratas, pues al final alguien acaba consiguiendo vulnerarlo de alguna forma. Es por ello que algunos desarrolladores prefieren adelantarse a los acontecimientos y ser ellos mismos quienes pirateen sus juegos. De ello hablan hoy nuestros compañeros de Kotaku, de algunos desarrolladores que publicaron sus obras en Pirate’s Bay y que señalan que el experimento mereció la pena aunque sus ventas no mejoraran en demasía.

Un caso es el de Alex Nichiporchik, de TinyBuild, que puso su juego No Time To Explain en Pirate’s Bay con la diferencia de que en esa versión todos los personajes del juego iban vestidos de piratas. Explica que algunos usuarios piratearon el juego y después decidieron comprarlo, pero que es algo que no repetiría, pues a las distribuidoras como Valve, Nintendo o GOG no les gustaría que lo volviera a hacer.

Gustaw Stachaszewski tuvo una experiencia incluso mejor con su videojuego de terror Darkwood. Explica a Kotaku que su idea era compensar las pérdidas en ventas de quienes lo piratearan con mayor repercusión mediática e impacto entre jugadores que de otra forma nunca hubieran oído hablar de su título. La cosa funcionó y el videojuego vendió verdaderamente bien en su versión no pirateada durante las primeras semanas. Como ves, incluso las formas de distribución más extrañas pueden acabar siendo efectivas en el mundo de los videojuegos.

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