Existen 16 tipos de videojuegos y no lo sabías

Existen 16 tipos de videojuegos y no lo sabías

Tipos de videojuegos hay muchos. No nos referimos a géneros, sino a una clasificación de los videojuegos más a nivel personal y en base a su uso. No se trata de que te gusten más los RPG que las novelas visuales o los FPS sobre los run and gun, ni tampoco se basa en un estudio demográfico, sino que es cuestión de cómo los juegas y cuándo los juegas. Hay un juego para cada ocasión, de hecho, hay casi docena y media, y Kirk Hamilton ha establecido una clasificación en la que pueden caer todos ellos.

Hamilton es parte del equipo de Kotaku, y en su último artículo ha meditado sobre los juegos que él mismo suele disfrutar. «Conforme me hago viejo, dejo de pensar en términos de sus géneros. En su lugar, los organizado por cómo encajan en mi vida», dice el redactor. A todos nos ha pasado que no estamos de humor para un cierto tipo de juegos que en otras circunstancias nos vuelven locos, por eso, en esos momentos, hay que acudir a la clasificación de Hamilton, que va de la siguiente manera:

El juego principal: El que juegas cada semana, si no cada día y que podrías jugar para siempre.

El matarratos: Es el juego al que acudes cuando tienes un momento libre y quieres matar el tiempo. Suele ser algo que juegas en tu móvil.

El favorito: Ese clásico que te encanta y que juegas muy a menudo.

El viajero: Cuando sales de viaje, es el título que no te dejas en casa. Suele ser un port de un RPG para móviles o portátiles, por su extensa duración.

El socialité (online): Más un medio de contacto con amistades que hace tiempo que no ves que un juego en sí mismo.

El socialité (local): El que sacas cuando tienes visitas y quieres jugar a algo con ellos. Puede que Mario Kart o Smash Bros.

El creador de titulares: Se trata del juego que no sueles jugar, pero sobre el que te gusta leer en los medios, quizá porque es controvertido en un modo que te fascina.

El espectáculo: No lo juegas, lo ves. Te gusta ver a jugar a los profesionales en streamings mientras le sacan todo el jugo.

El impulsor de egos: Ese juego competitivo que juegas esporádicamente, a menudo cuando estás de bajón y quieres una victoria rápida para animarte.

El podcaster: El juego que usas mientras estás viendo la tele o escuchando algún podcast, porque no es tan absorbente como para que puedas estar prestando atención mientras a otra cosa. Minecraft o Dragon Quest Builders, o las etapas de farmeo de tu juego principal pueden servir.

El mal hábito: No te gusta, pero no puedes dejar de jugarlo por algún motivo. Te ha enganchado y no sabes por qué.

El placer culpable: Sabes que no es bueno, pero te gusta y juegas compulsivamente a este juego en lugar de otro mejor.

El limpiapaladares: Un juego de duración media, generalmente indie, que juegas para buscar un cambio de ritmo o para desengrasar de otro juego más largo con otro tono.

El segundo trabajo: Juegos en los que llevas un negocio o simulan tareas organizadas con los que puedes compensar un duro día de trabajo con una versión más idealizada.

La cima de la montaña: El desafío que quieres coronar. Ese Dark Souls, Bloodborne, Nioh, Cuphead o Super Meat Boy en el que te has propuesto prevalecer a toda costa.

El que ya tal: Lo compraste en una de las rebajas de Steam y te dijiste que ya lo jugarías cuando terminaras el resto. Si eso, ya tal.

¿Cuáles serían los tuyos?

 

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