Fallout 3: Sus desarrolladores explican por qué el juego cancelado nunca se llegó a retomar

La saga Fallout ha logrado convertirse en una de las más importantes entre los distintos juegos de Bethesda. No obstante, si echamos la vista atrás, hubo un momento en la historia de la saga que acabaría modificándola por completo, haciendo que cambiara tanto el estilo de juego de Fallout, como el dueño de la franquicia.

En ese momento llegó durante el desarrollo de Fallout 3, que por aquel entonces se encontraba en manos de Black Isle Studios, y se conocía con el nombre en clave de Project Van Buren, nombre del octavo presidente de Estados Unidos. Un juego que nunca acabaría por ver la luz y que, por el contrario, sería sustituido por la versión de Fallout 3 de Bethesda.

Y ahora, gracias a IGN Expert Mode, Josh Sawyer, líder de diseño de este título cancelado, ha sido el encargado de explicar por qué nunca llegó a retomarse ese proyecto. “Todo empezó porque la compañía matriz de Black Isle Studios, Interplay, había estado atravesando una muy complicada situación financiera durante bastante tiempo. Tuvimos que dejar de lado durante un tiempo nuestro trabajo en Fallout 3, al que habíamos dedicado varios años, y enfocarnos en otros proyectos. Hasta que finalmente, cuando decidimos volver a retomarlo, Interplay se encontraba ya en serios problemas.”

Fue entonces cuando esta compañía acabaría vendiendo los derechos de la saga Fallout a Bethesda, poco después de que gran parte de sus empleados abandonaran Interplay y fundaran Obsidian. Poniendo así punto final a ese interesante proyecto que no vería nunca la luz, pero que consistía en un título de combates por turnos. Una idea que acabaría modificándose debido a que este era un estilo de juego poco demandado por aquel entonces.

 

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