Fallout 4: Lo que empuja a los moradores de su mundo a seguir adelante

Fallout 4: Lo que empuja a los moradores de su mundo a seguir adelante

Fallout 4, ni tampoco sus tres precuelas, no destaca por ser un mundo feliz precisamente. Los Estados Unidos se han ido al garete después de los ataques nucleares que han mantenido bajo tierra a los supervivientes durante mucho, mucho tiempo. Y cuando éstos han salido a ras de suelo, se han encontrado con ruinas, desolaciones y mutaciones letales. Todo fatal, oiga. Una ruina de mundo que ya no ofrece nada por lo que vivir. ¿O sí? ¿Quizá descubrir sus secretos? ¿Encontrar conexiones con otro mundo remoto? Puede.

O puede que sea otra cosa lo que lleva al Único Superviviente a calzarse su mono de habitante del Refugio 101 cada nuevo día y salir a jugarse la vida entre guerreros postapocalípticos, insectos gigantescos y parájes áridos. Algo que él mismo no sabía que quería y que no reconoció hasta que lo tuvo frente a sus mismos ojos.

Julia Lepetit desvela en Dorkly el sentido de la vida, de Fallout 4 y todo lo demás en esta tira en donde muestra qué es de verdad el lado bueno del juego de Bethesda. Qué aporta un rayito de luz cargada de radiación ultravioleta entre las tormentas de iones que asolan el devastado mundo. Descúbrelo a continuación:

En este mundo, todos necesitan algo que les haga seguir adelante. Una persona, una simple meta, a veces incluso algo de esperanza.

Yo debería estar buscando a mi padre, pero ya no me basta.

Y después de ver las cosas que he visto… ver las cosas que les hacen a otros hoy en día… cómo la gente está dispuesta a lanzar a alguien debajo de un autobús para que otros tengamos el placer de saber que «al menos son mejores que ese otro tío», ya no puedo encontrar esperanza.

-¿Tú qué quieres, bicho raro?

No se lo que quiero. ¿Un propósito, quizá? ¿Algo que haga que todo este infierno merezca la pena?

-¿Qué? ¿Quieres venir conmigo?

Puede que solo necesitase a alguien que se alegre de que esté vivo. Puede que necesitase a alguien que me enseñase cómo ser feliz aunque el mundo no te dé motivos para ello.

JODER, O A LO MEJOR SOLO NECESITABA UN COLEGA QUE FUERA UNA MALA BESTIA.

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