Fallout 4 y el retorcido experimento del Refugio 81

Fallout 4 y el retorcido experimento del Refugio 81

La conferencia de Bethesda en el E3 2017 sorprendió a propios y a extraños, pues se quedó en los cuarenta minutos de duración. La compañía americana optó por ser concisa y mostrar sus novedades lo más rápidamente posible. Aunque hubo anuncios interesantes no tuvimos noticias de un nuevo The Elder Scrolls o Fallout (aunque sí vimos Fallout 4 VR), por lo que tendremos que seguir disfrutando de los ya lanzados.

En ese sentido hoy queremos seguir profundizando en el gigantesco mundo de Fallout 4 que vio la luz en noviembre de 2015 y que todavía a día de hoy sigue ocultando muchos misterios que algunos fans no han descubierto. Lo mejor del título de Bethesda es que los secretos están escondidos en documentos o terminales y hacernos eco de todo ello es lo que nos permite seguir sacando a la luz nuevos misterios del videojuego.

Hoy concretamente queremos adentrarnos en el Refugio 81 de la Commonwealth de Boston y hablarte de su historia. Podremos acceder a este refugio teniendo el nivel de conversación adecuado (o teniendo suerte en ella) o entregando tres núcleos de fusión. Sea como fuere, pronto nos daremos cuenta de que la intención de Vault-Tec con este refugio era poder experimentar con sus habitantes para encontrar diferentes curas.

El Refugio 81 está dividido en dos áreas diferenciadas. Por un lado tenemos el refugio principal en el que convivían y todavía conviven seres humanos vivos y sanos. Por el otro tenemos el refugio secreto, en el que un grupo de científicos utilizaban a los moradores como conejillos de indias para sus experimentos. Estos científicos sin escrúpulos tenían la intención de exponer a enfermedades y virus a los residentes del refugio, pero tuvieron que cambiar sus planes a última hora.

El día en el que cayeron las bombas el supervisor del refugio, el Dr. Olivette, optó por desactivar el sistema de distribución de enfermedades y selló las salidas del lugar para asegurar a los residentes. Los científicos quedaron aislados y con la única posibilidad de aplicar sus retorcidos experimentos en ratas topo, de modo que procedieron a hacerlo aunque no era su misión hacerlo con estos animales radiados, sino con humanos.

Fue entonces cuando se desató el caos. Con el paso de los años los científicos murieron de viejos y finalmente el nuevo supervisor optó por abrir las puertas del refugio para comerciar con el exterior. Los residentes tenían sus reservas y desconfiaban de cualquiera que no perteneciese al lugar. En 2287 fue Bobby de Luca quien descubrió una de las entradas al refugio secreto, donde comenzó a almacenar sus drogas.

Austin Engill le vio y le siguió, siendo mordido por una rata topo que le contagió una enfermedad mortal. El problema podría haber sido muy grave, pero el caminante solitario apareció por allí para solucionar sus problemas. Aunque desconfiaban de él, tras investigar tuvo acceso a la última cura de esa enfermedad. Podríamos, en su piel, utilizarla con Austin o quedárnosla para nosotros mismos. Si optábamos por la opción “buena” haríamos que el Refugio 81 fuese más confiado con los extraños.

Como ves, cada rincón de la Commonwealth de Fallout 4 oculta un secreto o un misterio en el que no todos los jugadores del título de Bethesda repararon. Hoy te hemos contado uno más, pero lo cierto es que queda todavía mucho por explorar del genial Fallout 4, que tendrá pronto su propia versión en realidad virtual. Si te ha gustado el artículo háznoslo saber y lo tendremos en cuenta para futuros reportajes similares.

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