Final Fantasy VII escondía una extraña versión de Aerith

Final Fantasy VII escondía una extraña versión de Aerith

La legendaria franquicia Final Fantasy siempre está de actualidad, pero este año 2017 lo está con mucho más motivo. Recientemente ha salido a la venta Final Fantasy XII: The Zodiac Age, una versión mejorada de un título que ya ha cumplido diez años y que en su momento pasó bastante desapercibido. Sin embargo, lo más importante de este 2017 es que estamos en el vigésimo aniversario de Final Fantasy VII, el más importante de todos.

Para muchos es el mejor videojuego de todos los tiempos, aunque lamentablemente no podrán celebrarlo con Final Fantasy VII Remake, que parece que estará listo, como mínimo, para 2018. Hay muchas formas de hacer tiempo y aunque reconocemos que rejugar (o jugar por primera vez) a Final Fantasy XII es todo un acierto, hoy queremos repasar una curiosidad más del emblemático e inolvidable Final Fantasy VII.

Lo que hoy queremos comentarte está relacionado con las salas debug, espacios que algunos desarrolladores habilitan en sus videojuegos para poder acceder con mayor facilidad y presteza a algunos accesos rápidos, lo que permite solucionar posibles problemas de forma muy sencilla. La sala debug de Final Fantasy VII era completamente negra, pero contenía a todos los personajes del juego perfectamente conservados e inmóviles.

Unos aficionados bastante hábiles consiguieron acceder a esa sala debug y aprovecharon su estancia para recabar la mayor cantidad de información posible sobre ella. Hablando con cualquiera de los personajes allí presentes, descubrieron que podían hacer lo que se les ocurriera dentro del juego, como formar el grupo de héroes que el usuario prefiriera o dar a un personaje en concreto todos los ítems y hechizos del juego.

No obstante, la función más interesante era la de Aerith, que tenía la capacidad de teletransportarnos a cualquier zona del mundo del juego. Concretamente se trataba de una versión gigantesca de Aerith muy imponente por su tamaño y por sus cualidades. La lista de lugares a los que puede transportarnos es extensa y familiar, pero el último de todos es Hades, que no corresponde a ningún lugar de Final Fantasy VII.

Si seleccionamos que nos lleve a esta área esta será su respuesta: “Tonto… ¿Nadie te lo ha dicho? Esto es Hades”. A pesar del mal rollo que pudiera dar su respuesta, lo cierto es que a fin de cuentas se trataba de una traducción imprecisa desde la versión japonesa del videojuego. Hades, en este contexto, era una mala traducción de la palabra infierno, que era la que Aerith quería usar al responder a nuestro Cloud en la sala debug.

Era el año 1997 y, por lo tanto, el comienzo de Internet. Nadie supo entonces de aquella mala traducción, lo que generó un sinfín de teorías creepypasta. No se resolvió el misterio hasta que alguien se percató de la traducción errónea y dejó de dar vueltas a un tema que atormentó a muchos jugadores de Final Fantasy VII durante mucho tiempo. ¿Tendremos de vuelta esta sala debug en Final Fantasy VII Remake, salga cuando salga?

Lo único cierto es que pasan y pasan los años y la franquicia Final Fantasy sigue ofreciendo curiosidades de lo más interesantes y que, a buen seguro, no habían llegado a oídos de todos los aficionados. Si eres un fan de la saga actualmente en manos de Square Enix, te ha gustado el artículo y quieres que elaboremos otros del mismo estilo tan solo debes hacérnoslo saber en la caja de comentarios para que lo tengamos en cuenta para un futuro próximo.

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