Final Fantasy VII iba a ser una historia de detectives en sus orígenes

En el presente año 2017 hemos celebrado el vigésimo aniversario de uno de los títulos de la saga Final Fantasy más queridos por los aficionados y el considerado por muchos como uno de los mejores videojuegos de todos los tiempos. Nos estamos refiriendo a Final Fantasy VII, que ya en su momento fue todo un pelotazo por la revolución que suponía pero que ahora, tantos años después, ha alcanzado el estatus de obra de arte.

El videojuego de Square Enix iba a lanzarse originalmente en Super Nintendo, pero la tecnología de la consola de Nintendo (compañía que había acogido todos los juegos de la franquicia hasta ese momento) ya se quedaba atrás. Los modelos tridimensionales no funcionaban adecuadamente en SNES, mientras que al cartucho de la máquina de la Gran N no le cabía todo lo que el videojuego debía incluir para ser redondo y perfecto.

Es por ello que los responsables de Final Fantasy VII decidieron llevarse su juego a PlayStation, donde los CDs ofrecían ese tamaño que necesitaban para almacenar todos los datos. La ruptura entre Square y Nintendo fue dolorosa, más todavía para la segunda parte cuando Final Fantasy VII no solo fue un éxito, sino que se convirtió en uno de los grandes emblemas del catálogo de la PlayStation original y uno de sus grandes exclusivos.

Sin embargo, la mayor curiosidad de los orígenes de Final Fantasy VII tienen que ver con su premisa argumental. Inicialmente no había nada de Midgar, de Detective Joe ni nada que pueda recordarte a lo que finalmente acabó siendo el videojuego de Square. Y es que en un primer momento se pensó que Final Fantasy VII debía ser una historia de detectives ambientada en una ciudad inspirada en Nueva York, algo verdaderamente extraño.

No encajaba con Final Fantasy, pero la compañía japonesa Square no desechó esa idea y se la guardó para un proyecto posterior. Estamos hablando de Parasite Eve, que sí usó la ciudad de Nueva York, los detectives, la policía y un parásito que también se iba a incluir en Final Fantasy VII. De hecho, hay fuentes que aseguran que Xenogears también partió de una propuesta de argumento descartada para la entrega más popular de la saga Final Fantasy.

Musicalmente Final Fantasy VII también tiene algunas curiosidades interesantes. La más destacada es la que reconoció el propio compositor Nobuo Uematsu, que confesó que el tema de Sephirot, One Winged Angel, estaba inspirado en Purple Haze de Jimi Hendrix. De hecho es como una versión orquestada de esa canción, pues entre ambas se pueden apreciar muchas similitudes. Uematsu quería probar algo diferente y por ello le aportó ese toque roquero a uno de los temas más emblemáticos de la franquicia.

Incluso veinte años después del lanzamiento original de Final Fantasy VII hay detalles que no todos los fans conocerán y es por ello que hoy queríamos acercarte algunos. Hay mucho más por contar y esperamos poder hacerlo antes del estreno del esperado remake, que sigue sin fecha concreta. Si te ha gustado el artículo háznoslo saber a través de la caja de comentarios para traerte más Final Fantasy VII en forma de reportajes.

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