Final Fantasy VIII tiene algunas curiosidades que jamás creerías

Hace casi dos décadas, concretamente más de dieciocho años, que Final Fantasy VIII llegó a nuestras vidas. Tenía una tarea muy difícil, superar al majestuoso Final Fantasy VII. Para muchos fue (y sigue siéndolo) el mejor videojuego de todos los tiempos, de modo que la octava entrega numerada de la franquicia tenía una de las misiones más complicadas de la historia. Pese a ello, para muchos es el mejor de toda la saga nipona.

No es para menos, pues la historia que nos contaba Final Fantasy VIII, y especialmente sus personajes, huía de la fantasía de otras entregas y apostaba fuerte por un realismo mucho más marcado. Un juego legendario no solo se convierte en un icono por ser divertido, sino porque esconde secretos y curiosidades en cada uno de sus rincones y eso es precisamente de lo que queremos hablarte en el día de hoy en nuestro nuevo artículo.

La primera de la que queremos hablarte en el día de hoy hace referencia a la canción principal y de apertura de Final Fantasy VIII, que tenía como título Liberi Fatali, una frase en latín que se podría traducir como Niños del destino. A lo largo de la canción se repite en diversas ocasiones la construcción Fithos lusec wecos vinosec, cuyo significado, en esta ocasión no es relevante, pues se trata de un anagrama en inglés.

Traducido al castellano el anagrama daría como resultado Sucesión de las brujas, que es ni más ni menos que uno de los temas principales del videojuego de Square Enix. Por otro lado hoy también queremos hablarte de Zell Dincht, uno de los personajes que aparecen en Final Fantasy VIII. Se trata de un joven SeeD cuyo rasgo distintivo es que tiene la cara repleta de tatuajes, aunque también es un experto en las artes marciales.

Lo más curioso de todo es su set de movimientos, lo que le ha llevado a ser considerado como un impostor por algunos fans de la saga (especialmente de Final Fantasy VII), Y es que Zell comparte muchos movimientos con Tifa Lockhart, uno de los personajes más queridos de la séptima entrega de la saga. Esos movimientos son Dolphin Blow, Punch Rush, Meteor Strike e incluso el gran golpe especial, llamado Final Heaven.

Como última curiosidad en el artículo de hoy te hablaremos de Fujin y Raijin, que eran aliados de Seifer. Lo curioso de ellos es que fueron originalmente diseñados para aparecer en Final Fantasy VII, pero que la irrupción del grupo Turks les dejó sin sitio en la obra maestra de Square Enix. Lejos de quedar inutilizados se decidió incorporarlos a Final Fantasy VIII, pues aún se creía que tenían la utilidad suficiente como para aparecer.

Como ves, incluso un videojuego con casi veinte años a sus espaldas puede seguir sorprendiendo con curiosidades y secretos que muy pocos conocen. Final Fantasy VIII es un videojuego de leyenda, de modo que forma parte de esa lista de obras que siguen interesando a pesar del paso de los años. Si te ha gustado el artículo y quieres que hablemos más sobre Final Fantasy VIII háznoslo saber a través de la caja de comentarios para que lo tengamos en cuenta para futuros textos similares.

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