Flappy Bird: Si jugabas mal, tiene una explicación científica

Flappy Bird: Si jugabas mal, tiene una explicación científica

Asumamos que eres un jugador purista, que lleva años junto a su inseparable consola. La tendencia actual es de jugar en cualquier parte gracias a las pantallas táctiles de nuestros smartphones y tablets, pero, si te dieran a elegir entre dichas pantallas y tu mando, ¿qué elegirías? Seguramente, el mando.

Pues bien, esto ya no es cuestión de gustos, sino que hay una explicación científica a que nos gusten menos y juguemos peor a títulos táctiles, como es el caso del infame Flappy Bird. Según un estudio que puedes leer a través de este enlace, esta diferencia con respecto a los mandos se basa en la impredecibilidad de las pantallas táctiles, una cualidad resumida en tres principios. Por ejemplo, cuando juegas a un juego táctil, no dejas el dedo en la pantalla, lo cual da un tiempo de retardo entre acercar el dedo y pulsar, algo que no ocurre con un botón. De igual manera, al pulsar dicho botón recibimos un estímulo que nos confirma que lo hemos pulsado, algo que no tenemos en una pantalla táctil.

El resto de problemas se basa en el posible retardo del software con respecto a la pantalla y el juego, que parece el único con una solución real. Por lo demás, gracia a este experimento llevado a cabo por Antti Oulasvirta, podemos confirmar que los videojuegos táctiles como Flappy Bird son más difíciles de base, más allá de lo involucrado en sus mecánicas de juego.

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