God of War, la saga más brutal de PlayStation

Han pasado cuatro años y medio desde que PlayStation 4 llegara a nuestras vidas y, a pesar de un inicio algo irregular, el catálogo de la consola de Sony ya está repleto de títulos imprescindibles que nadie debería perderse. Hablamos de Uncharted 4: El desenlace del ladrón, Bloodborne, Persona 5, NieR: Automata, Horizon: Zero Dawn o The Last Guardian. Sin embargo todavía faltaba una saga vital por aterrizar.

Estamos hablando de God of War, que se ha convertido en uno de los grandes emblemas del universo PlayStation desde que Santa Monica Studio diera vida a Kratos en la época de PlayStation 2. No es para menos, pues esta franquicia tiene todos los ingredientes para ser disfrutada tanto por aquellos que son amantes de los buenos argumentos e historias como por los que tan solo quieren descargar adrenalina eliminando sin piedad a todo aquel que aparezca en pantalla.

Si hay otra característica que siempre ha acompañado a God of War es la ambientación en la Grecia clásica… hasta ahora. Atenas, los dioses griegos, Zeus, la caja de Pandora, etc. Todos los elementos divinos y mitológicos han estado presentes a lo largo de la saga, pero en su nueva entrega Santa Monica ha decidido dar un golpe de timón. Una nueva historia, un nuevo Kratos más envejecido y una nueva ambientación, la nórdica.

Pero no adelantemos acontecimientos pasando a hablar del videojuego que verá la luz en exclusiva en PlayStation 4 el próximo 20 de abril. Y es que la franquicia God of War dio comienzo en el año 2005 en PlayStation 2. Cuando este título salió al mercado nadie imaginaba la dimensión que iba a alcanzar, aunque la recta final del juego nos daba una ligera impresión, pues ya quedaba claro que Kratos no era un simple y llano mortal más.

Después de una batalla épica, de descubrir qué era lo que atormentaba a Kratos, de saber cuál era el origen de ese blancuzco tono de piel del guerrero espartano y de redimirse por lo acontecido en el pasado, el protagonista de God of War se convertía en, precisamente, aquello a lo que hace referencia el título de la franquicia: en el Dios de la Guerra. Comenzaba así su camino como semidiós, aunque eso no era más que el comienzo.

El gigantesco Kratos volvería a su tamaño de “mortal” en God of War II, lanzado dos años más tarde del original y que volvía a meternos de lleno en una aventura repleta de acción y que nos permitiría seguir conociendo al Dios de la Guerra. Lejos de llenar nuestras estanterías de entregas numeradas de la saga, lo que vendría después serían spin-offs, precuelas y entregas secundarias que nos ayudarían a profundizar en la figura de Kratos, mucho más interesante y compleja de lo que pudiera parecer.

Fue precisamente en ese momento cuando entró en escena Ready at Dawn (que a la postre acabarían desarrollando el controvertido The Order: 1886). Este estudio fue el encargado de deleitarnos con God of War: Chains of Olympus (2008) y con God of War: Ghost of Sparta (2010), ambos lanzados en la portátil de Sony PSP. Son entregas no excesivamente importantes en lo argumental, pero se trata, sin duda alguna, de dos videojuegos increíblemente entretenidos y trabajados para tratarse de obras portátiles.

Antes de ellos había llegado God of War: Betrayal para dispositivos móviles, que ya podrás imaginar que es incluso más secundario que los ahora mencionados videojuegos. El mismo año de lanzamiento de Ghost of Sparta llegó God of War III, la entrega definitiva de Kratos, que iba a poner fin a su venganza de forma épica, emotiva y absolutamente inolvidable. Para muchos, el mejor título de la franquicia… al menos hasta el próximo día 20, en el que podremos salir de dudas.

En un plano bastante continuista pero para alegría de los fans, Santa Monica Studio retomó la saga tres años más tarde (en 2013) para deleitarnos con God of War: Ascension. A pesar de ser la última entrega lanzada hasta la fecha de la serie también se trata de la primera a nivel cronológico. Así las cosas, puede que Ascension no invente nada, pero sí es interesante para conocer, aun más si cabe, los orígenes de Kratos.

Puede que algunos jugadores todavía no hayan jugado nunca a God of War y quieran empezar ahora con la saga movidos por sus ganas de la nueva entrega. Si ese es tu caso hay muy buenas noticias, pues a lo largo de los últimos años Sony ha ido lanzando diferentes colecciones y remasterizaciones para que todos puedan disfrutar de la saga ligeramente renovada en lo visual. God of War: Collection fue la primera en llegar. Lo hizo en 2009 a PlayStation 3 e incluye las dos primeras entregas numeradas de la saga.

En 2011 aterrizó God of War: Origins Collection también a PlayStation 3, con los dos videojuegos lanzados en PlayStation Portable, Chains of Olympus y Ghost of Sparta. Por si fuera poco, la espectacular tercera parte numerada también fue remasterizada en el año 2015, por lo que la práctica mayoría de entregas de la saga pueden ser jugadas en sus versiones originales o en las mejoradas, perfectas para usuarios no iniciados en la franquicia que ha marcado ya tres generaciones de consolas de Sony.

Sí, han tenido que pasar cinco años (de 2013 a 2018) para que God of War regrese a nuestras vidas. Es el mayor descanso que se ha tomado jamás la saga desde que comenzara su andadura en el año 2005, por lo que ya podemos intuir la magnitud de lo que ha preparado Santa Monica Studio en los últimos tiempos con un videojuego comandado por el director Cory Barlog, que ha querido dar una vuelta de tuerca a la fórmula tradicional de la franquicia.

Han pasado muchos años desde que la saga dio comienzo y, por lo tanto, era necesario adaptar God of War a los tiempos actuales. No cabe duda de que gráficamente estamos (probablemente) ante el techo de PlayStation 4. El título luce absolutamente increíble, pero a ello hay que añadir muchos más cambios. El nuevo God of War es mucho menos hack & slash que nunca, lo que no significa que no conserve algunos elementos de los combates más tradicionales de la franquicia.

Sin embargo algunos de los elementos más novedosos de la nueva entrega tienen que ver con la historia y con el desarrollo de la aventura. La exploración y la libertad de movimiento son más importantes que nunca en la saga, a lo que hay que añadir un enfoque mucho más narrativo y profundo en lo argumental que nunca antes. The Last of Us ha sido uno de los grandes referentes de Barlog y su equipo para desarrollar este God of War, de modo que ya puedes ver por dónde van los tiros.

La recepción del nuevo God of War ha sido sublime y, por puntuaciones de prensa especializada, se ha convertido en el mejor videojuego de PlayStation 4. Evidentemente son palabras mayores, pero ahora deberán ser refrendadas por los fans de la saga, que podrán echar mano al videojuego el próximo e inminente 20 de abril. God of War está más vivo que nunca con nuevo sistema de combate, historia, ambientación nórdica, desarrollo y potencia gráfica. Y ha venido para quedarse durante mucho tiempo.

Publicaciones relacionadas

Cerrar