Grandes joyas olvidadas de los videojuegos (II)

Lo prometido es deuda. Después de nuestra exitosa primera entrega, vamos de nuevo con algunos de esos juegos que, por el motivo que sea, no tuvieron el éxito que merecieron en su momento. O sí, pero de los que poca gente se acuerda. Una mirada al pasado más remoto y reciente de los videojuegos para desempolvar algunos de nuestros títulos preferidos. Obras de coleccionistas, de culto, raras o como las queráis llamar.

Aquí va nuestra segunda ración de joyas olvidadas. Habrá más.

Drácula Resurrección (PSOne)

Aparecida también para PC, esta aventura gráfica fue de las más interesantes de PSOne. Sobre todo gracias a su ambientación, doblaje y cuidadas escenas de vídeo. También la historia, respetuosa a más no poder con la novela de Bram Stoker, tenía un gran nivel.

La pena es que, aunque en PlayStation ocupaba dos discos, no era un juego demasiado largo. Pero con todo, se resulta más que recomendable, sobre todo para quien no lo jugara en su momento.

The Ooze (MegaDrive)

En la primera parte de este artículo nos olvidamos de MegaDrive, es cierto. Pero que nadie ponga el grito en el cielo. La dieciséis bits de SEGA siempre ha sido una de nuestras consolas preferidas. Y fue precisamente casi al final de su ciclo vital, cuando nos sorprendió con The Ooze, un singular juego en el que manejábamos a una especie de moco gigante.

En realidad se trataba de un profesor transformado en un ser viscoso por los propios miembros de su compañía científica. El juego, difícil, largo y lioso como él solo, tenía un estilo muy suyo, y una vez se le pillaba el truco era imposible no engancharse. Últimamente los cartuchos originales se han revalorizado mucho en las tiendas de segunda mano.   

 

 

Deadly Premonition (Xbox 360)

Este título crea división entre los redactores de AlfaBetaJuega. Algunos lo aman, otros lo detestan. Lo cual ya es buena señal, ¿no os parece? Siendo objetivos, Deadly Premonition es un juego feo, cutre a nivel gráfico y con unas escenas de acción esperpénticas.

Entonces, ¿qué es lo que lo hace especial? Sus personajes, su guión e incluso los propios diálogos. Está tan a años luz de tantos otros juegos, que es como comparar Twin Peaks (serie de la que toma mucho prestado) con Barrio Sésamo. Si superáis la primera y decepcionante media hora, es un descubrimiento increíble.

Dr. Franken (Game Boy)

El catálogo de la primera Game Boy, la gris, era -y es- un hervidero de juegos curiosos por encontrar. Muchos de ellos de una calidad considerable. Es el caso de Dr. Franken, una aventura de plataformas protagonizada por un desenfadado monstruo de Frankenstein (como su propio nombre ya sugiere).

Aunque algunos han querido ver en Dr. Franken un título tipo “Metroidvania”, lo cierto es que no es del todo así. Tenemos que recorrer un castillo, eliminar enemigos y demás, pero su componente de exploración era distinto (y más lioso), y su desarrollo más plataformero y menos arcade.

 

 

Snow Bros (NES)

Este juego, que tantas monedas nos robara en los salones recreativos, tuvo una adaptación muy digna a NES. No tan colorida y vistosa como el arcade, pero casi igual de jugable.

En realidad Snow Bros se fijaba mucho en el clásico Bubble Bobble, pero tenía un desarrollo más dinámico, más variedad de enemigos y bastante carisma. ¡Menuda nostalgia!

Subterranea (MegaDrive)

Otro juego poco conocido de los dieciséis bits de SEGA, pero que nos gustó bastante en su momento. Sobre todo por sus toques de exploración, que le convertían en un matamarcianos muy distinto a los habituales de la época. Era un título realmente difícil, pero lo compensaba con lo adictivo que era. Recibió buenas críticas en su momento.

Y hasta aquí nuestra segunda tanda de joyas olvidadas. Ya sabéis, si encontráis alguno de estos juegos en un viejo trastero, ni se os ocurra deshaceros de él. Como siempre, no olvidéis decirnos cuáles deberían de estar en nuestra tercera entrega. 

Enrique Luque de Gregorio, redactor de AlfaBetaJuega

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