Grandes naufragios del mundo de los videojuegos

Era el 10 de abril de 1912. Una velada despejada, veinte minutos antes de la medianoche. Poco podían esperar gran parte de los pasajeros del Titanic, ilustres y no tan ilustres, que su último destino les uniría al del barco, y que las profundidades del Atlántico se convertirían, en el caso de muchos, en su eterna morada. Y, aunque han pasado ya cien años desde aquella recordada catástrofe, la leyenda del Titanic no ha hecho más que crecer y crecer, lo mismo que todo lo relacionado con su representativo naufragio.

Para rememorar tal acontecimiento, el cual aún sigue estimulando la fantasía de muchísima gente en todo el mundo, en AlfaBetaJuega hemos decidido repasar los mayores naufragios de la historia de los videojuegos. Batacazos tan sonados que incluso no les hizo falta iceberg alguno para precipitarse. Allá vamos.

Sega

Hace unos quince años, Sega era la gran rival de Nintendo en el mundo de los videojuegos, y uno de los dos grandes nombres a tener en cuenta dentro de la industria. Nadie podía prever que solo unos cuantos años después la compañía japonesa dejaría de fabricar consolas y se convertiría en una “third party”, dedicada al desarrollo y distribución de juegos. ¿Un Sonic en una consola de Nintendo? Parecía algo disparatado solo de imaginar. Ni el buen comienzo japonés de la finalmente fallida Saturn, ni los esfuerzos de Dreamcast lograron hacer frente a la crisis de Sega ni a la aparición de la todopoderosa Sony y su PlayStation. Al igual que el Titanic, una época del mundo de los videojuegos terminó con la desaparición del hardware de esta mítica empresa.

Alex Kidd

Hoy en día desconocido para muchos, Alex Kidd fue la primera mascota de Sega. Además, su aventura original para Master System, Alex Kidd in Miracle World, fue uno de los juegos más destacables de su momento. En ella el bueno de Alex se permitía lujos como volar en helicóptero, montar en moto, disparar, bucear, etc. Además de protagonizar un juego largo, variado y difícil. Habilidades que solo cierto fontanero parecía poder tener por aquel entonces. Pero a pesar de su buen comienzo, la popularidad de Alex fue en descenso. Tras unas cuantas secuelas a años luz del original y un comienzo patizambo en MegaDrive, SEGA decidió hacer borrón y cuentan nueva. Llegó Sonic, y con él Alex se hundiría para siempre en su propio océano.

Crash Bandicoot

En época de la primera PlayStation, Crash Bandicoot era sin duda uno de los personajes más conocidos y queridos. Su trilogía inicial aparecida para Sony y desarrollada por Naughty Dog (Uncharted) fue realmente destacable, casi al nivel del referente Mario 64, igual que su primer juego de coches, Crash Team Racing. Para muchos, Crash era la mascota no oficial de Sony, y una alternativa al propio Mario que incluso se permitió estar por encima de Sony en su mejor momento. Desgraciadamente para él, el cambio generacional no le sentó nada bien. Con la llegada de PlayStation 2 terminó su momento de gloria. A partir de entonces, sus juegos fueron cada vez menos inspirados y enfocados a un público totalmente infantil, especialmente después de que los chicos de Naughty Dog abandonaran a su perro salvaje a la deriva.

Final Fight

El caso de Final Fight es el caso de Double Dragon, Contra, Ghost ‘n Goblins y otras tantas series triunfadoras de los años ochenta y primeros noventa que no pudieron o no supieron dar el salto a las tres dimensiones. Es más, su propio género arcade, los llamados beat'em up, no fueron capaces de reciclarse más allá de los 16 bits. Su hundimiento no supuso simplemente su propio final, sino que de alguna manera terminó también con la época dorada de los salones recreativos. Desesperados intentos posteriores como el esperpéntico Final Fight Streetwise no pasaron de la anécdota.

Nightmare Creatures

Con la llegada de PSOne, los gráficos poligonales y el éxito de Tomb Raider, se sucedieron las aventuras en tres dimensiones más o menos inspiradas en la arqueóloga Lara Croft. Algunas de ellas con más suerte que otras. Es el caso del recordado Nightmare Creatures. Un título bastante cañero para su época, que llamó la atención por su tétrica ambientación, sorprendentes enemigos y omnipresente niebla. No obstante, su mayor gloria la alcanzó con la segunda parte, Nightmare Creatures II, la cual también vio la luz en Dreamcast. Una secuela cuya buena acogida presagiaba un buen porvenir para la serie. No obstante, no fue así. Por diferentes circunstancias, sobre todo debidas a los problemas de sus desarrolladores, el anunciado Nightmare Creatures III nunca llegó a darse. En su lugar solo lo hizo un entretenido juego para móviles que, no obstante, no fue reclamo suficiente para lograr sacar a flote la franquicia.

Bubsy

¿Alguien recuerda a este singular gato? Sus dos primeras aventuras en MegaDrive y Súper Nintendo tuvieron muy buena acogida allá por los primeros noventa, dentro del sector. Principalmente por su sobrada calidad gráfica. Era el momento de las mascotas de dibujos animados, nacidas tras el éxito de Sonic y Mario. Pero Bubsy no se conformó con ser un secundario de cierta importancia en el mundo de los 16 bits, sino que se atrevió a dar el salto a las tres dimensiones. Todo un error que significaría su fin. Al poco tiempo de haber visto la luz, Bubsy 3D ya era citado como uno de los peores videojuegos de la historia, a la altura de “grandes” como ET o el Superman de Nintendo 64. Para olvidar.

Nokia

Muchas son las compañías que han naufragado completamente en terreno portátil. No obstante, el caso de Nokia es especialmente significativo. Por ser una de las que se atrevió a mirar de tú a tú a la invencible Nintendo (incluso antes que Sony), por tratarse de una gran compañía muy por encima en números de tantas otras y, además, por haber fracasado en dos ocasiones. Sí, tanto con la primera y lujosa N-Gage como después con su invento de plataforma descargable. En el caso de su consola original hay que reconocer que funcionó relativamente bien en algunos países como España. Además, presentaba una tecnología muy adelantada para su momento (con un motor casi de DS en la época de Game Boy Advance), y a Nokia no le tembló el pulso (o el talonario) para ofrecer series de renombre como FIFA, Sonic, Call of Duty, Tomb Raider, The Sims, SEGA Rally, etc. ¿Por qué no funcionó este híbrido de consola y teléfono adelantado a su época? Quién sabe, tal vez por su elevado precio, o quizás por el monopolio portátil que siempre había tenido Nintendo. Un hundimiento casi tan impensable como el del propio Titanic.

Factor 5

Además de consolas y series, también hay estudios que se la pegan. Y cuyos errores terminan resultando fatales. Es el caso de los chicos de la reputada desarrolladora Factor 5. Después de haber creado todo tipo de títulos y adaptaciones (como el mítico R-Type de Amiga o el ISS Deluxe de MegaDrive), el equipo alemán alcanzó su cénit desarrollando juegos de Star Wars. Empezando por el brillante Rogue Squadron para Nintendo 64, que se convertiría en un gran motivo de envidia para muchos poseedores de PSOne. No obstante, Factor 5 vería truncada su prometedora carrera tras un iceberg llamado Lair. Este juego, llamado a destacar por sus gráficos y su buen uso del Sixaxis, terminó por no convencen y por sentenciar definitivamente al estudio.

Estos son, en principio, algunos de los hundimientos más sonados que recordamos dentro de la redacción. Aunque, claro está, el fondo del mar de los videojuegos también está lleno de cadáveres oxidándose. ¿Cuáles pensáis vosotros que también merecen ser tenidos en cuenta?

Enrique Luque, redactor de AlfaBetaJuega

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