Grandes videojuegos con una mecánica detestable que nos hacía odiarlos

Grandes videojuegos con una mecánica detestable que nos hacía odiarlos

Puedes dar a la luz un videojuego divertido, con una historia bien llevada y que nos enganche durante decenas de horas, pero si la pifias con una mecánica en concreto puede que todo el trabajo anterior quede completamente empañado. Eso es precisamente lo que les ocurría a los videojuegos de los que hoy queremos hablarte en el listado que te dejamos tras este texto, al menos a nuestro particular y personal juicio.

Y es que se trata de grandes videojuegos que tenían una única y exclusiva mecánica o idea que no acababa de funcionar dentro del conjunto, se acababa haciendo aburrida o se repetía tantísimo que nos daba dolor de cabeza. A continuación te dejamos con nuestra selección y te invitamos, como siempre hacemos, a que nos dejes tus propias propuestas con algunos juegos a los que acabaste cogiendo tirria por algo en concreto.

Mario Kart

A lo largo de su historia, la saga Mario Kart ha tenido un ítem de lo más injusto y que muchas veces ha penalizado a quien no debía. Hablamos del caparazón azul que, al lanzarlo, va directo al líder de la carrera y estalla sobre su cabeza. Imagina que has tratado de alcanzar el primer puesto durante varias vueltas y cuando al fin lo consigues eres castigado con un caparazón azul. No acabamos de verlo claro…

Resident Evil

Echa la vista atrás, fíjate en los Resident Evil clásicos y recuerda que teníamos número de guardados limitado. Tener que guardar la partida en un punto concreto podía ser molesto, pero más todavía era tener que llevar cintas de tinta encima para poder hacerlo en el momento en el que nos encontráramos con uno. Sus usos limitados nos hacían pensar muy bien en qué momento concreto debíamos guardar.

The Legend of Zelda: Breath of the Wild

Puede que acumulando horas en Breath of the Wild acabes teniendo un arsenal de armas inacabable. Sin embargo, al comienzo de la aventura la ridículamente escasa durabilidad de las armas es muy molesta. Y es que si un combate se alarga más de lo previsto podemos quedarnos sin nuestra herramienta estrella en medio de la refriega. Nos gusta el desgaste de las armas, pero agradeceríamos una duración algo mayor.

Gravity Rush

A principios de este año apareció Gravity Rush 2, que seguía teniendo uno de los grandes problemas de la primera entrega: las fases de sigilo. En cualquier otro juego, si una misión de infiltración sale mal acabamos dándonos de tiros o de puñetazos con los enemigos, pero en la saga Gravity Rush no. Si nos pillan… debemos volver a comenzar. Lo peor es que son fases poco pulidas y que pueden agotar nuestra paciencia.

The Elder Scrolls V: Skyrim

Antes de introducir la actualización que nos permitía convertir en legendaria una habilidad, si deseábamos llegar al nivel máximo en Skyrim (el 81) debíamos subir al 100 todas las habilidades del juego. Incluso si éramos guerreros de espada y escudo tendríamos que utilizar muchísimo el arco y las magias para poder llegar hasta lo más alto. Afortunadamente se corrigió y se nos dio más opciones para alcanzar el nivel que quisiéramos.

Far Cry 2

Aunque la popularidad de Far Cry 2 no es la misma, ni parecida, a la cosechada por las tres posteriores entregas, el título de Ubisoft también era más que recomendable. Sin embargo, aunque estuviéramos haciendo algo importante, podía darnos un brote de malaria y tener que ir a toda prisa a visitar al doctor para que nos diera más pastillas contra la enfermedad. Uno de los aspectos más tediosos del videojuego.

Grand Theft Auto IV

A pesar de las críticas que recibió, debo reconocer que soy uno de los grandes defensores de Grand Theft Auto IV. No obstante, hay una mecánica que no admite defensa alguna: el sistema de amistades. Cada dos por tres recibíamos una llamada de un amigo, pareja o familiar que nos “obligaba” a ir a jugar a los bolos, ir a comer o ir a un club de striptease. Al principio estaba bien, pero se acababa volviendo un quebradero de cabeza.

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