Grandes videojuegos que son más fáciles de lo que deberían

Grandes videojuegos que son más fáciles de lo que deberían

El sempiterno debate sobre si los videojuegos actuales son más fáciles que los de antaño está ya muy trillado. Los clásicos debían ser todo un reto, pues eran muy breves en duración, mientras que algunos actuales (en su máximo de dificultad) también son verdaderamente infernales. Sin embargo, sí hay algunos videojuegos que resultan muy sencillos y que, por lo tanto, parecen enfocados a cualquier tipo de público.

Precisamente de ello es de lo que queremos hablarte en el día de hoy, de videojuegos con más o menos años que fueron muy importantes pero que, tal vez, hubieran sido incluso mejores con algo más de dificultad. A continuación te dejamos con una selección con nuestras propuestas personales y subjetivas y te invitamos a que hagas lo propio en la caja de comentarios y nos digas los juegos que tú consideras demasiado fáciles.

Pokémon XY

Game Freak tomó nota de las críticas y aumentó ligeramente la dificultad en Pokémon Sol y Luna, pero lo cierto es que una de las grandes críticas a XY (y también a la gran mayoría de las entregas de la saga) era su escasa dificultad. Con un equipo compensado y subido de nivel era prácticamente imposible perder contra ningún entrenador que nos encontráramos en el juego, por lo que se acababa volviendo demasiado tedioso.

Luigi’s Mansion

Aunque los videojuegos de Nintendo han estado históricamente enfocados a un público infantil, lo cierto es que muchos sí han tenido su dificultad. No era el caso de Luigi’s Mansion. Pese a ser un maravilloso juego del que muchos esperan una nueva entrega, la dificultad no era su punto fuerte y, unido a una duración bastante escasa, hacía que la aventura del hermano de Mario se nos quedara algo corta en contenido.

Blue Dragon

Muchos consideran a Blue Dragon como uno de los grandes clásicos del catálogo de Xbox 360. La verdad es que teníamos un diseño de personajes de lo más atractivo y memorable, pero el gameplay no era todo lo épico que se espera de un JRPG y, para ser del género que era, nos encontrábamos ante una aventura demasiado plana y sencilla, por lo que en lugar de ser un viaje desafiante y legendario se quedó a medio camino de conseguirlo.

Assassin’s Creed

En una saga de videojuegos en la que dependemos del sigilo y de nuestra habilidad para escondernos y atacar desde las sombras, sorprende que la dificultad sea tan baja. Ubisoft nunca nos presentó un gran reto y los enemigos podían caer bajo nuestra espada como los mosquitos ante un espray. Origins parece que quiere ponernos las cosas más complicadas y precisamente por eso le tenemos tantas ganas a lo nuevo de la saga.

New Super Mario Bros. 2

Todos los Mario tienen su punto de complicación y New Super Mario Bros. 2 no era una excepción. Sin embargo, este videojuego tenía una particularidad: cada vez que llegábamos a las cien monedas (al más puro estilo Crash Bandicoot) conseguíamos una vida extra, por lo que era prácticamente imposible quedarse a cero y perder la partida como tantas veces nos había ocurrido en el pasado con otros títulos de la franquicia.

The Elder Scrolls V: Skyrim

Si empezabas en Muy difícil en Skyrim es probable que no lo pasaras nada bien al principio. Pero seamos serios. Cuando ganas dinero, compras equipo, pociones y empiezas a mejorar en herrería, alquimia y encantamiento, no hay quien te pare. Incluso en el máximo de dificultad puedes hacer un daño tan absurdamente elevado que los dragones se pondrán a temblar en cuanto vean los cuernos de tu yelmo de Dovahkiin.

Prince of Persia (2008)

El regreso de Prince of Persia era muy esperado y se quedó a medio camino de ser lo que se esperaba. En lo artístico era maravilloso, pero su gameplay era insultantemente fácil. Pronto podíamos hacer cosas dignas de un Terminator y acabar con nuestros enemigos con suma facilidad. Por si fuera poco, si en el plataformeo fallábamos algún salto, nuestra compañera nos echaba un cable y nos salvaba la vida.

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