GTA V y la historia del Asesino del Infinito

GTA V y la historia del Asesino del Infinito

Rockstar Games es una de las compañías más queridas del mundo de los videojuegos y no es para menos, pues a lo largo de su trayectoria nos han deleitado con el sensacional Red Dead Redemption (ahora estamos a la espera de la segunda entrega), el genial Canis Canem Edit o Bully y Grand Theft Auto, una de las sagas más populares y exitosas de todos los tiempos. GTA V, en ese sentido, sigue siendo todo un éxito.

El videojuego se lanzó oficialmente en 2013 para la antigua generación de consolas, pero acabó viendo la luz en PC y en PlayStation 4 y Xbox One. La popularidad de Grand Theft Auto V nunca desciende (pese a la reciente polémica por el cierre del mod OpenIV), lo mismo que ocurre con sus misterios y oscuros secretos. Te hemos hablado de muchos de ellos a lo largo de las semanas, pero pocos llegan al nivel de este.

Y es que tras hablarte del misterio del Monte Chiliad o del fantasma de Monte Gordo hoy toca hablar de la historia que se oculta tras Merle Abrahams. Puede que ese nombre no te diga nada, pero si te decimos que también se le conocía como el Asesino del Infinito la cosa cambia. Este demente residía en Sandy Shores, en Los Santos, y pronto comenzó a desarrollar un grave trastorno psicótico de la mente, que le llevó a realizar sus terribles actos.

Este asesino afirmaba que “el ocho es solo el infinito puesto de lado”, por lo que pronto se le empezó a conocer como el Asesino del Infinito. Fue en el año 1999 cuando Abrahams, supuestamente, asesinó a ocho personas que estaban practicando el footing por la zona. Se cree que Merle escondió los cuerpos en las aguas de la parte más septentrional del mapa de Los Santos. Poco después fue cazado por la policía local.

La Penitenciaría de Bolingbroke fue su siguiente destino, a la espera de que se celebrara el juicio que confirmara cuál era su pena. Mientras estaba preventivamente encarcelado alguien incendió su casa en Sandy Shores, probablemente por venganza contra su persona. Curiosamente (o intencionadamente) Abrahams murió en prisión antes de que llegara la fecha del juicio, por lo que nunca confesó los asesinatos ni la localización de los cuerpos.

Lo que sí hizo es reconocer su obsesión por el número ocho, concretamente el ocho tumbado: el infinito. En las islas al norte del Monte Chiliad el jugador puede encontrar no solo mensajes que grabó Abrahams, sino que incluso puede localizar los cuerpos tantos años después. Los cuerpos no se encuentran excesivamente descompuestos ni en mal estado, pues lo cierto es que estaban momificados para conservarse lo mejor posible.

Este es uno de los mensajes que Abrahams dejó en una roca: “El primero está hecho, el segundo fue divertido, el tercero intentó huir, el cuarto llamó a su madre, el quinto no sobrevivió, el sexto no es nada, el séptimo está en el cielo, el octavo no puede esperar más”. De estas palabras se desprende que todavía no había matado a ocho personas y con esa octava lograría convertirse en algo infinito y duradero con el paso del tiempo.

Como ves, las historias sobre Grand Theft Auto V nunca terminan pese a que ya hace cuatro años que el videojuego de Rockstar Games vio la luz originalmente. Aunque ya hemos explorado muchos de los misterios lo cierto es que siguen quedando muchos más, por lo que si te ha gustado este artículo te invitamos a que nos lo hagas saber en la caja de comentarios para tenerlo en cuenta para futuros contenidos similares a este.

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